La permanencia de Oswaldo Vizcarrondo en el plantel de Central parece tener fecha de vencimiento.
El zaguero venezolano llegó a Arroyito a mediados del año pasado de la mano del técnico Carlos
Ischia y el destino le jugó una mala pasada: fue víctima de una severa tendinitis en el tendón de
Aquiles que no le permitió jugar ni un minuto en la primera canalla. Ahora, si bien está recuperado
en lo físico, el panorama no aclaró. “Madelón me dijo que las posibilidades para jugar iban a
ser mínimas, aunque igual podría luchar un puesto. Sinceramente a mí no me sirve quedarme tanto
tiempo inactivo. Ya estuve seis meses parado por lesión. Necesito continuidad porque sólo así podré
volver a ser convocado por la selección de mi país. Me queda la espina clavada de que no pude jugar
en Central”, confió ayer Vizcarrondo luego del entrenamiento matutino.
Frontal y asumiendo la complejidad de la situación respecto de su
futuro, Vizcarrondo afirmó: “La lesión me perjudicó porque vine con muchas aspiraciones de
hacer las cosas bien en Central. Por desgracia estos hechos pasan en el fútbol. Quería aportarle al
grupo mis condiciones. Ningún compañero ni los técnicos que tuve se quejaron conmigo. Todos saben
que soy un tipo trabajador, que entreno al máximo. No estoy diciendo que me estoy yendo, pero es
una alternativa ya que no voy a tener continuidad en Central”.
El venezolano se mostró contrariado con que el cuerpo técnico no le haya
comunicado antes la decisión de no tenerlo en los planes. Así se le complicó la búsqueda de un
nuevo club sobre el cierre del libro de pases. Igual Vizcarrondo acepta las reglas del juego y no
cuestionó la postura del DT. “Siempre hay que respetar las decisiones de los técnicos. Uno
debe trabajar y tratar de ganarse un puesto. Tengo la conciencia limpia de que me esforcé. Cada
técnico tiene a sus jugadores en la cabeza y si no estoy en el estereotipo del jugador que quiere
el entrenador yo lo respeto. Si no me toca seguir en Central la idea es volver a Argentina donde
estoy muy cómodo. Espero que no se cierren las puestas porque me sentí muy bien en Central”,
enfatizó.
Vizcarrondo está gestionado la desvinculación con los directivos auriazules y hasta
hoy le dieron plazo en un club de su país para llegar como refuerzo. “Me sorprende que no me
hayan tenido en cuenta en Central. Ninguno de los técnicos se atrevió a darme la confianza. En las
veces que entrené puse todo al ciento por ciento. En las pruebas físicas estuve en los primeros
lugares y en lo futbolístico me sentí bien. Los compañeros me comentan que hice una buena
pretemporada, pero hay que respetar al DT. Es incómodo quedarse en un club donde casi no te van a
tener en cuenta”, concluyó.






























