Ovación

Violento ataque de hinchas de Newell's a la sede de Central

La irracionalidad le ganó a la mesura. La previa del clásico del domingo escribió ayer la primera página. Pero no deportiva. Sino policial. Un grupo de fundamentalistas de Newell’s exteriorizó su malestar por las escasas entradas que le proporcionará Central (3.500 populares y 400 plateas). Apeló a la violencia radical para manifestar su descontento.

Martes 05 de Mayo de 2009

La irracionalidad le ganó a la mesura. La previa del clásico del domingo escribió ayer la primera página. Pero no deportiva. Sino policial. Un grupo de fundamentalistas de Newell’s exteriorizó su malestar por las escasas entradas que le proporcionará Central (3.500 populares y 400 plateas). Apeló a la violencia radical para manifestar su descontento. Un pelotón de 400 leprosos activó su fuerza bruta para hacer trizas el ingreso a la sede auriazul de calle Mitre al 800. Pero ese acto vandálico tuvo su efecto demoledor en varios locales ajenos a la entidad canalla. De hecho, muchos negocios terminaron exhibiendo sobre sus locales los restos de vidrios provocados por la apedreada rojinegra. La gresca prosiguió por toda calle Córdoba hasta llegar a Oroño. ¿La policía? Detuvo a 36 individuos. "No hubo prevención. Nadie hizo nada. Había sólo cinco uniformados a la hora que comenzó todo", fue la queja de muchos comerciantes cuando la obra de terror estaba consumada.

La reunión central entre los popes futboleros de la ciudad (ver página 3) quedó al margen. A las 400 almas leprosas que aclamaban con toda su furia más entradas para poder asistir al derby rosarino nos les interesó el diálogo que estaban realizando sus representantes institucionales. Apelaron a su enojo pasional para exteriorizar su disconformidad. Por eso enfilaron de la convocatoria en Córdoba y Moreno hasta a la secretaría auriazul, donde unos 100 canallas estaban apostados ahí por si acaso. Y hubo choque.

Fue alrededor de las 19.30. Y fueron diez escasos e interminables minutos de agresión física entre canallas y leprosos. La supremacía de hinchas rojinegros terminó destruyendo por completo el frente de la sede, los locales aledaños como el bar Junior, y los locales de Nasa y Amnesty. También padecieron la barbarie otros negocios sobre calle Córdoba, ya que el accionar de la policía, tardío por completo, hizo que los leprosos retrocedieran hasta Oroño, no si antes intentar destruir lo que estaba a su alcance.

El encontronazo entre hinchas dejó al menos un par de heridos (a un centralista lo molieron a patadas en plena peatonal), quienes fueron atendidos en la sede auriazul y trasladados en camilla una hora después, cuando la calma ya era un hecho. Aunque algunos exaltados simpatizantes canallas querían evitar que se fotografiaran y filmaran las imágenes, lo que provocó discusiones sin sentido. También fue atacado el móvil de canal 5 y se reportaron 4 uniformados con heridas leves.

El saldo de esta jornada violenta fue de 36 detenidos en la seccional 2ª de policía (en principio, leprosos), todos por daños, desorden en la vía pública y resistencia a la autoridad. Aunque estos números podrían ser mayores porque al cierre de esta edición la policía buscaba a más agresores en inmediaciones del parque Independencia.

Así de mal empezó la semana del clásico. Entre la locura y la impunidad. l

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario