Martes 27 de Marzo de 2012
Daniel Vila confirmó ayer su renuncia a la presidencia de Independiente Rivadavia de Mendoza, como también su alejamiento del fútbol, aludiendo a que son varios los motivos de su decisión, "pero el fundamental fue la violencia".
El dirigente mendocino, que en octubre pasado pretendió sin éxito suceder a Julio Grondona en la presidencia de la AFA, explicó que "los motivos son varios, pero fundamentalmente fue la violencia".
"Me cayó un poco la ficha cuando hace unos días vi cómo agredieron a los dirigentes de Atlanta en la cancha de Chacarita. Me vi reflejado en esa tribuna, con mi familia, y a eso se sumó lo que pasó el sábado ante Aldosivi", agregó Vila sobre un incidente que vivió en el partido que ese equipo le ganó a Independiente Rivadavia por 2 a 0 en el José María Minella.
Ante una consulta sobre lo sucedido, el dirigente explicó. "Hubo un problema dentro de la cancha, donde un alcanzapelotas se guardó un balón. Un jugador de Independiente se lo quitó y lo revoleó, y me echaron la culpa a mí. Se la agarraron conmigo que estaba en un palco", continuó.
"Me empezaron a insultar, me golpeaban los vidrios y cuando salí tuve alguna agresión física. Me tuve que ir antes de que terminara el partido, custodiado por la policía", prosiguió.
"Tengo demasiado en juego para que en una circunstancia fortuita pueda sufrir alguna desgracia familiar", manifestó sobre la determinación de retirarse.
Durante la entrevista que mantuvo ayer con el conductor Jorge Rial en radio La Red, el ahora ex directivo fue contundente: "Nunca más pisaré una cancha de fútbol en mi vida. Me cansé y me asusté".
Vila recordó otro incidente que le tocó sufrir en la cancha de Quilmes, y responsabilizó por ese hecho al secretario general de la AFA, José Luis Meiszner.
"Ya me había pasado cuando Meiszner, un verdadero delincuente, encabezó un grupo de 70 barrabravas y agredió a mi hijo Agustín, que perdió un diente, y a mí. Logramos salir de milagro porque había 5 policías que nos ayudaron. La gota que terminó de colmar el vaso fue lo que pasó ahora con Aldosivi", manifestó.
Vila consideró que "acá los violentos no sólo lo son dentro de un campo de juego o el fin de semana, donde trabajan de barrabravas, sino que durante la semana trabajan de punteros de la política".
"Perdí siete años y no fui capaz de cambiar nada, salvo en mi club donde no hay alambrados y no le damos entradas a los barras. La única satisfacción que tengo es que a mi club lo ordené, pero por ahora el fútbol no tiene arreglo, al menos mientras la política los siga apañando", prosiguió antes de señalar como uno de los grandes responsables de esta situación a Julio Grondona.
Les apuntó a la política y a Grondona
Vila manifestó que la política es una de las grandes culpables de los hechos de violencia, entre otras cuestiones al proteger a "un delincuente" como Julio Grondona, responsable del gran negocio personal en que convirtió al fútbol. "Está crispado el fútbol, pero está amparado por quienes tienen la obligación y el manejo desde la AFA o desde la política. Mientras eso no cambie, no va a cambiar el fútbol", manifestó. "No quiero generalizar, pero no menos del 90 por ciento de los dirigentes actuales pactan con los barras. Les entregan entradas, dinero y les liberan zonas para que puedan trabajar con la venta de droga. Esto se combate sólo con una decisión política, si no, no tiene solución", dijo.