Miércoles 11 de Octubre de 2023
La selección argentina es un privilegio para solo una franja de la sociedad. El alto costo de las entradas, el sistema de entrega de las mismas y la implementación de un sistema para ser socio del seleccionado son políticas que atentan contra el pueblo futbolero promedio. Solo un grupo minoritario es el que tiene la posibilidad de acceder a seguir desde las tribunas al campeón del mundo, suficiente para que el negocio sea redondo. Al resto de la sociedad, incluidos quienes no son del Amba, no les queda otra opción que conformarse con seguirlo a través de la pantalla.
Lejos se está de que la selección sea de todos si se considera la planificación de AFA con relación a los partidos por eliminatorias. No se contempla una entrada popular para tantos argentinos que desean ver a Lionel Messi, Dibu Martínez, Cuti Romero y el resto de los conducidos por Lionel Scaloni. Aquellos no importan. Es que los números de la economía cierran igual. El Monumental, con capacidad para 84 mil espectadores, lucirá completo este jueves. Las entradas se agotaron en menos de dos horas desde que se pusieron a la venta el miércoles pasado. Para qué pensar en todos, si el negocio está hecho. La tendencia entonces es un sector más acomodado de la sociedad como testigo de un espectáculo de prestigio y los demás, resignándose a que se trata de un consumo de lujo al que no tienen acceso.
Comparar el precio de una entrada en países del primer mundo, con el objetivo de justificar las cifras exorbitantes que se cobran acá, es un argumento que atenta contra otros intereses, como el de darle cabida a tantos futboleros que todos los fines de semana contribuyen al sostenimiento del deprimido fútbol local, asistiendo a partidos aburridos y de bajo nivel. Lo mínimo que se merecen es que se les deje un espacio en esa gran obra que es la selección nacional. Hoy les resulta prohibitiva con una entrada general a 21.000 pesos y plateas entre 43.000 y 93.000.
Tan elitista es la idea como fragmentaria la organización de las eliminatorias de la selección. El sistema que se pone en práctica está pensado exclusivamente para los que residen en capital y el conurbano bonaerense, siendo que las localidades se entregan días antes del partido en el estadio, en este caso entre el viernes 6 y el miércoles 11 de octubre, dependiendo del sector. ¿Qué persona que sea de cualquier otra provincia tiene la posibilidad de viajar con antelación para retirar el ticket y volverse, o en todo caso pagar días de estadía hasta el día del partido?
Y después está la plataforma AFA ID, a partir de la cual se puede ser socio de la selección. Otra muestra de hacia dónde se apunta, con el pago de 4 millones 900 mil (socio oro) y 1 millón 900 mil (socio plata), respectivamente, para estar presente en todos los partidos de local de las eliminatorias, aparte de otros beneficios. La explicación de la AFA con este instrumento es “dar respuesta y ordenar la creciente demanda de tickets para ver los partidos de Argentina”.
Nada que contemple al hincha genuino, ese que alguna vez definió sabiamente Marcelo Bielsa: “Los espectadores del mundo son el sustento del negocio, pero los que quieren, lloran, sufren o se alegran exageradamente por el triunfo de su equipo, esos son los que permiten que el fútbol sea lo que es”.