Vélez debe rendir un examen por demás de exigente. Porque esta noche recibirá a Santos, actual campeón del certamen y que cuenta con el astro Neymar, en el choque de ida de los cuartos de final de la Copa.
Vélez debe rendir un examen por demás de exigente. Porque esta noche recibirá a Santos, actual campeón del certamen y que cuenta con el astro Neymar, en el choque de ida de los cuartos de final de la Copa.
Será una exigente prueba para un Vélez que necesita un título copero debido a que sus hinchas no pueden olvidar las dos semifinales perdidas en 2011 en la Copa Libertadores (ante Peñarol de Uruguay) y en la Sudamericana (contra Liga Deportiva de Ecuador).
De todas maneras, el Fortín, que dejó en el camino a Atlético Nacional de Colombia, llega a este compromiso debilitado por muchas ausencias a raíz de lesiones.
En ese sentido, el entrenador Ricardo Gareca no contará con Fernando Ortiz, Fernando Tobio, Lucas Pratto y Federico Insúa.
Ante las ausencias de los zagueros Ortiz y Tobio, el DT pondrá como marcador de punta derecho al juvenil Gino Peruzzi y pasará a Fabián Cubero como primer central junto a Sebastián Domínguez.
No obstante, que un juvenil marque punta y que la zaga central esté integrada por un jugador que hace mucho no desempeña esa función como Cubero, puede ser peligroso ante un adversario que cuenta con un gran poder ofensivo.
Santos llega a Liniers tras festejar el fin de semana pasado el título de campeón paulista, tras superar en la final a Guaraní por 4 a 2.
Santos, que en cuartos de final se clasificó tras humillar 8-0 a Bolívar de La Paz, luego de perder 2 a 1 en la ida, tiene como objetivo marcar algún tanto en Liniers ya sea para concretar un positivo resultado o para contar con una buena diferencia para el desquite en Vila Belmiro la semana próxima.
En definitiva, este puede ser uno de los compromisos más atractivos de la Copa, porque Vélez, pese a las ausencias, es un equipo con temple y buen juego, y enfrente estará una formación virtuosa y con un electrizante crack como Neymar.

Por Matías Petisce