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"Velasco es el Bielsa del vóley"

El DT rosarino Ariel García explica la necesidad del método para el desarrollo del deporte. "La ciudad produce buenos jugadores", destacó.

Jueves 18 de Octubre de 2018

Ariel García es sinónimo de vóley. El apodo Paco ya forma parte de su identidad. Es un entrenador rosarino desde chico. Una pasión que surgió desde sus orígenes en la Escuela Normal 3. Y que lo llevó a dirigir en el exterior y conducir seleccionados nacionales, tanto femeninos como masculinos. Forjó a su paso muy buenos jugadores. Pero fiel a su convicción, insiste que lo más importante es el método. Por eso no duda en aseverar que Rosario también es cuna de grandes valores, pero advierte que es necesario un proyecto que los contenga. Y señala con total claridad conceptual que "Velasco es el Bielsa del vóley".

¿Cómo es hoy el nivel del vóley en Rosario?

En el femenino hay por suerte muchas jugadoras. Tenemos muy buena base a nivel provincial y muchas chicas que nos representan en Liga Nacional y selección argentina. En masculino hay pocos pibes, creo que se está apurando mucho el proceso de algunos de ellos y los chicos acá tienen donde desarrollarse, porque tienen Club Rosario en la A2 y Puerto San Martín en la A1. Pero como los presupuestos no son los necesarios, ellos al poco tiempo saltan a equipos más grandes y, como aún les falta, no logran la continuidad y eso en varios termina por afectar sus carreras. Con Club Rosario estuvimos entre los ocho mejores de 32 equipos y cinco pibes se fueron luego a la A1 y no pudieron continuar su proceso, a tal punto que se frustran, se lesionan y algunos llegan incluso a dejar el deporte. Sin proyecto no hay forma de darle continuidad a un desarrollo.

¿El mayor problema es la falta de un proyecto?

Para dimensionar el problema me remito a un ejemplo personal: el año pasado me designaron entrenador de la selección argentina Sub 23, pero a los pocos meses renuncié porque en el Cenard no teníamos dónde concentrar, tuvimos problemas con la comida, falta de infraestructura y comprobé una falta de trabajo físico y fundamentalmente de proyecto. Una de las cosas que me quedaron con Julio Velasco es la necesidad de trabajar con un método. Y si bien él no estaba a cargo de las inferiores, siempre puso de manifiesto la importancia que desde abajo hacia arriba hubiese un mismo método. Si Velasco sumaba al técnico de la Sub 23, automáticamente el de la Sub 21 subía a la 23 y el de la Sub 19 a la 21. Era piramidal. Entonces Velasco pudo probar entre 30 y 40 jugadores. Así aparece Tomy López, quien surge en Sonder, luego va a Puerto San Martín con 17 años y hoy se proyectó a la selección y a Italia.

¿Y de quién depende que haya un mismo método o se trabaje en función de un proyecto integral en Rosario?

De la organización del deporte, de sus dirigentes, de los auspiciantes. El proyecto de Club Rosario se logró por el apoyo del municipio, de la provincia y de la asociación. Pero hoy la ciudad debería tener así en vóley como en básquet un equipo en la A1, pero como no se logra sostener en el tiempo, cuando surgen nuestros jugadores se nos van. Por ejemplo, hay cuatro chicas que ahora se van al Club Villa Dora, equipo que es el actual campeón de la A1 de la liga femenina. En varones se fueron cinco el primer año y ahora se van cuatro o cinco a Puerto San Martín, que como tiene un presupuesto bajo completa con los chicos de acá, pero no termina nunca de cerrar la fase evolutiva. Por suerte ahora comenzó a desarrollar sus divisiones inferiores. Es decir que Rosario nutre pero no logra concretar un método para competir. Hay diez jugadores de selección argentina, de inferiores para arriba, jugando en la liga italiana.

¿A nivel competitivo cuál es el mayor problema que tiene el deporte a nivel nacional e internacional?

Técnicamente nos pasa lo mismo que a Francia, tenemos muy buenas bases, pero cuando llegamos arriba nos falta contextura física, potencia y existe una cuestión de biotipo, porque no tenemos talla. En el último Mundial pudimos comprobar que los diez primeros opuestos tienen un promedio de 20 puntos de saque y entre 100 y 110 puntos de ataque, mientras que los nuestros hacen 45, prácticamente la mitad.

¿La preparación física es una cuestión a corregir?

Así es. Una problemática que va desde los niveles locales hasta el nacional y, como decía, también a nivel de selección. Nosotros entrenamos aquí con turnos de cuatro horas, que es lo que nos inculcaba Velasco. En los niveles de fuerza en los varones los podíamos mantener igual después de entrenar tres horas, pero en las mujeres se nos complicaba poder evitar que decaiga. En función de mi experiencia considero que falta trabajo físico en general. Algunas estadísticas marcan que no tenemos gente fuerte de tren superior y se nota en saque y en ataque. Los sacadores fuertes europeos están en una velocidad de 110 o 120 km por hora, y los nuestros en 90.

¿Ahí es donde se impone un método a desarrollar a todo nivel?

Por supuesto, por eso se puede trazar una comparación con la selección de fútbol y la necesidad de forjar buenos equipos juveniles, todos dentro de un mismo proyecto. Nosotros en el vóley tenemos un desarrollo de base muy interesante, pero si no le damos crecimiento en el contexto de un proyecto, que esté por encima de los nombres, el futuro no será el que pretendemos. En Rosario nos falta tiempo, espacio y competencia. Por eso a nivel provincial fue muy bueno lo que se hizo con la Copa Santa Fe, en la que de un grupo de más de 30 equipos, de los cinco más destacados tres fueron rosarinos. Ojalá esta experiencia continúe en el tiempo.

¿En materia de enseñanza, Velasco es para el vóley lo que fue Najnudel para el básquet?

Velasco sin dudas es muy importante para el vóley. Estando en el Cenard en 2016 y 2017 me extrañó que otros entrenadores no lo hayan ido a ver cómo trabajaba. Sin dudas que se aprende y mucho al observarlo. Pero la vanidad o la autosuficiencia de algunos técnicos muchas veces no les permite nutrirse de un formador y entrenador como él. Velasco es como Bielsa. Antepone el método. Por eso toda la planificación cuando llegabas estaba escrita, por eso hizo acondicionar toda la infraestructura del Cenard para trabajar de manera profesional, desde las áreas de kinesiología y estadística hasta las cortinas. Es un profesional de alta competencia, de élite. Así también trabaja en todo momento y por eso te puede llamar a cualquier hora. Velasco es el Bielsa del vóley.

¿Cómo se sigue sin Velasco?

Con Marcelo Méndez. Gran entrenador y con enorme personalidad.

¿Qué respuestas tuvieron con el circuito municipal de vóley en los barrios?

Muy buenas. Hace unas semanas realizamos un encuentro a través del Deporte Comunitario de la Municipalidad en el parque Scalabrini Ortiz y concurrieron más de 200 chicos de diferentes barrios. Hay gratificantes respuestas y se logró que algunos chicos puedan sumarse a practicar en clubes mediante el sistema de becas. Rosario por suerte cuenta con varios clubes que tienen muy buen vóley, que trabajan muy bien, como Gimnasia y Esgrima, Fisherton, El Tala, Normal, Sonder y Náutico Avellaneda.

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