Sábado 04 de Septiembre de 2021
Emiliano Vecchio es una pieza fundamental en el equipo del Kily González. De eso no caben dudas. Era obvio que cuando se recuperara tras la lesión que sufrió en el inicio del clásico, iba a recuperar su lugar y así fue, más allá de que en su ausencia Central goleó en las dos presentaciones. Y aunque el capitán canalla arrancó bien y fue parte de ese buen comienzo auriazul, después se fue apagando como el resto y de hecho tuvo en sus pies dos chances inmejorables para pasar a ganarlo de nuevo, desperdiciando ambas, sobre todo la del complemento que, por el momento y la situación de dominio a la que era sometido el conjunto auriazul, hubiera sido determinante. Fue bien reemplazado antes del segundo de Boca.
Vecchio estuvo muy activo de entrada, cuando Central se llevó por delante a Boca. Y de su viveza Central creó situaciones claras y rápidamente se puso en ventaja. A los 4 minutos, en el primer córner desde la izquierda, fue inteligente para cederla atrás a Blanco y de ahí nació el zurdazo de Ojeda que impactó en el travesaño, previo desvío en las manos de Rossi. Unos minutos después, el 10 canalla esta vez ejecutó el tiro de esquina directo al corazón del área chica y ahí apareció Avila para impactar de lleno y decretar la diferencia auriazul.
Con Vecchio quizás en una marcha menos pero con su sabiduría intacta, Central parecía poder llegarle por todos lados a Boca. Pero a medida que su incidencia fue mermando, el equipo de Battaglia empezó a hacerse de la pelota sin solución de continuidad hasta el final mismo del partido.
Así y todo, en el peor momento canalla del partido, que fue a partir de la media hora, el 10 tuvo dos ocasiones inmejorables para desnivelar de nuevo y no pudo hacerlo.
La primera fue inmediatamente después del empate de Vázquez, prácticamente la única reacción peligrosa canalla tras el 1 a 1, cuando Gamba se la dejó servida atrás casi en el punto del penal y acomodó su zurdazo pero la tiró afuera.
Ya en el complemento la incidencia de Vecchio fue mermando considerablemente. Con Central tratando de sacar una contra, un error de Rojo en mitad de cancha tras uno de los tantos avances xeneizes generó la mejor ocasión auriazul en toda la etapa.
Gamba se la dio a Ferreyra, que lo dejó mano a mano con Rossi, Pero el capitán la tomó muy abajo y la tiró arriba del travesaño. Cerca de la media hora del segundo tiempo y mientras era dominado, hubiera sido un golpe al mentón para Boca, que sobre el fin le ganaría el partido.
Vecchio volvió pero esta vez no pudo hacer la diferencia.