Domingo 10 de Agosto de 2008
Los presuntos animadores que tendrá el torneo Apertura dieron la nota, aunque no fue por sus buenas producciones sino porque hasta el momento son los únicos que no supieron quebrar el cero y debutaron haciendo tablas. Vélez Sarsfield e Independiente protagonizaron un encuentro con escasos atractivos y quedaron en deuda con sus hinchas.
Independiente aparecía en escena como el equipo más afinado de los dos, pero estuvo lejos del nivel que lució en la semana, cuando venció a Estudiantes por 2 a 1 en el choque de ida de la Copa Sudamericana, y del que pregona siempre su entrenador Claudio Borghi.
El equipo local, dirigido por Hugo Tocalli, dominó el juego al hacerse cargo de ser local, pero careció de ideas en función ofensiva. Así, pese a su mayor orden táctico y la prolijidad en la circulación de la pelota, no logró desnivelar.
Vélez prevaleció en el desarrollo y mostró mejores argumentos que Independiente, al que le faltó cohesión colectiva y sólo encontró momentos favorables cuando la pelota pasaba por los pies de su estratega Daniel Montenegro.
En ese contexto, sin embargo, el equipo de Avellaneda pudo abrir el marcador a los 7’ cuando un centro lanzado por Ismael Sosa rebotó en el travesaño del arco defendido por Germán Montoya.
Vélez también tuvo sus oportunidades para convertir. A los 19’ el uruguayo Santiago Silva capturó una pelota tras un error defensivo de su compatriota Guillermo Rodríguez y ensayó un remate que se fue desviado.
El ritmo del partido decayó a medida que avanzaba el tiempo y así el espectáculo se tornó discreto, sin brillo.
El segundo tiempo tuvo el mismo tenor: Vélez manejó la pelota pero no tuvo vértigo ofensivo para quebrar a la defensa rival.
Mientras tanto, el equipo de Avellaneda quedó retrasado en su campo y le costó encontrar la pelota para generar algo de juego ofensivo para desnivelar.
Dentro de ese marco opaco, las acciones en el área fueron pobres y en un par de ellas hubo jugadas polémicas a las que el rosarino Saúl Laverni no les parecieron penales. Una para cada equipo. La primera una infracción a Leandro Gioda (28’) y otra sobre Hernán López (54’). Pero igual nada concretas como para que se justificaran las protestas.
Y así el final se fue encaminando sin dejar demasiado para que se quebrara el cero.