Sábado 09 de Enero de 2021
Sin proponérselo, Valeria Gómez se metió en los libros de historia de fútbol femenino de Rosario Central. Porque su transferencia al Sporting Football Club de Costa Rica se convirtió en la primera de una futbolista mujer a otro club, del exterior. Viaja este lunes o martes.
“Me di una alegría inmensa al poder jugar en AFA y en Rosario Central”, le dijo a La Capital la Nº 5 de 34 años que se sumergirá en una nueva aventura futbolística gracias a la recomendación que hizo sobre ella su entrenadora canalla, Roxana Vallejos, quien vivió muchos años en Costa Rica y es una conocedora de aquellas latitudes.
Valeria Gómez es una todo terreno del fútbol. Empezó a recorrer el camino siendo una nena aún, a los 13 años cuando su mamá, consciente del amor de Valeria por el fútbol, la llevó a jugar a Las Aguilas de Fe, un club que le permitía a la chicas ser parte. Cuando estaba allí ya le picaba “el bichito” con Rosario Central, a cuyas jugadoras miraba sentada en un costadito de la cancha. Era entonces cuando pensaba cuánto daría por vestir esos colores, ya que lo consideraba un sueño. El sueño de una hincha fanática de barrio Godoy.
Aquello que parecía lejano no lo era tanto. Al poco tiempo, un entrenador canalla la invitó a integrar sus filas para jugar el Nacional. Y no hubo dudas por parte de Valeria: Sí. Le fue bien y siguió en el club de sus amores. Hizo una experiencia en San Lorenzo pero no la pasó bien porque era chica y extrañaba a su ciudad. Volvió. Y volvió a Central.
Cuando se terminaron los torneos y solo se entrenaba, la situación la agotó. En ese momento salía de su casa a las 7 de la mañana para trabajar de niñera, cruzaba dos veces la ciudad de punta a punta para cumplir con el fútbol y volvía cerca de la medianoche. La falta de motivación ante la falta de partidos por los puntos, la aplanó.
En breve empezó otro periplo: futsal en Provincial. Dejó un año y retomó. Pero ahora en el club Horizonte. Enseguida le empalmó otra pasión, el fútbol playa. Y sumó de nuevo a Provincial pero en cancha de 11 para ayudar a una amiga que le pidió que la reemplace unos meses. No quería, lo hizo y no salió más de la cancha. Otra vez. Llegó un día en el que Vale se encontró haciendo las tres disciplinas juntas. A veces las tres (o dos), el mismo día. Una locura. Una locura indiscutible por el fútbol.
El día que Rosario Central publicó el aviso de prueba de jugadoras para integrar el plantel que jugaría en AFA, se decidió. Iba a volver a intentarlo. Ahí había dos sueños juntos: jugar en AFA, justamente, y con la camiseta del club del que es hincha. Quedó, los cumplió y fue parte del equipo que por primera vez jugó un torneo profesional (o semiprofesional) en la máxima división del fútbol argentino.
Hoy, a los 34 años, Vale Gómez escribe historia sin saberlo. Es la primera futbolista canalla en ser transferida. Tiene por delante una oportunidad que nunca tuvo. Y la quiere aprovechar al máximo. El Sporting Football Club de Costa Rica ya la espera.