Domingo 20 de Octubre de 2013
Desde hace unos pocos meses defiende la casaca de Livorno. Pero Nahuel Valentini asegura que su corazón sigue en Arroyito. "Soy hincha y el sentimiento por esos colores sigue intacto. Ahora espero con ansiedad que llegue mañana (hoy) para ver y vivir la mayor fiesta que genera Rosario", deslizó de manera espontánea el defensor desde Italia. "La verdad es que el clásico se juega como una final. Es como que después de eso no hay otro partido", remarcó Petaco con autoridad. Y agregó sin rodeos: "Se gana con actitud. Y Central la tiene".
"Hablo seguido con amigos y familiares y me cuentan cómo está la ciudad por el partido. Sinceramente extraño estar ahí en estos momentos porque se viene el mejor acontecimiento deportivo que tenemos", deslizó Valentini, quien busca poco a poco inscribir su nombre en la exigente Serie A.
—¿Qué te genera cuando Central juega ante Newell's?
—Muchas cosas. Y no sólo desde lo deportivo sino emocional porque me tocó debutar con ellos en nuestra cancha. Recuerdo que ese día (5 de abril de 2008) jugué de lateral derecho y no me fue muy bien.
—¿Lo decís por la derrota u otra cosa?
—Y, el primero perdimos por 1 a 0 y el segundo lo empatamos. Pero ojo que más allá de eso, el mejor recuerdo que me quedó es que se jugó los dos encuentros con gente y se vivió una previa impresionante. El clásico es como esas cosas que no se pueden explicar con precisión porque lo que uno vive jugando ante el rival de siempre es imposible de exteriorizarlo.
—¿De qué otras cosas te acordás?
—De muchas porque es algo único. Poder jugar el partido más importante que tiene la ciudad no tiene comparación. Y ahora que estoy acá también veo que es más importante de lo que muchos imaginan o creen.
—¿Los futbolistas lo juegan distinto a este encuentro?
—Y... es como que ese día se pone hasta lo que no tenés. Los que jugamos en el club sabemos que hay que dejar la vida en la cancha. Hay que ganarlo porque es todo.
—¿En qué influye para un jugador que no haya gente visitante?
—Le quita color a la mayor fiesta de la ciudad y uno de los eventos más importantes a nivel deportivo que tiene el país. Pero también es verdad que había que hacer algo ante tanta violencia en las distintas canchas.
—¿Coincidís que cuando el jugador se va de Rosario se saca el casete y dice lo que es realmente el clásico?
—Sí, es así. Es que cuando estamos allá queremos ponerle un poco de tranquilidad al tema porque sabemos cómo lo viven los hinchas. Se trata de bajar un poco la ansiedad de la gente.
—¿Y cómo se vive el fútbol ahí?
—De otra manera. No dramatizan tanto. Hay que ganar porque es nuestro trabajo, pero tampoco están todo día taladrándote la cabeza.
—¿Creés que Central llega bien al clásico teniendo en cuenta su irregularidad?
—Sí, además confío en que Miguel (Russo) ya lo sacará adelante. De hecho, los últimos partidos los jugó muy bien. Por ahí no tiene los puntos que merece, pero no es un equipo sencillo. Mañana (hoy) lo van a ver. Central tiene los jugadores para sacarlo adelante.
—¿Cómo se gana el clásico?
—Con actitud. Y Central la tiene.