Ovación

Una multitud con una ilusión colosal

Los hinchas rojinegros le regalaron un banderazo al equipo antes del clásico con Central

Viernes 08 de Diciembre de 2017

"El domingo cueste lo que cueste, el domingo tenemos que ganar". A este cántico no hace falta agregarle nada más. El mensaje fue claro, el objetivo es uno solo: ganarle a Central. Así una multitud de hinchas rojinegros se llegaron hasta el Coloso para llevar adelante un nuevo banderazo con el afán de darle el último espaldarazo al plantel antes del gran clásico rosarino.
Cerca de las 18 las puertas del estadio Marcelo Bielsa se abrieron para recibir a los primeros hinchas que querían encontrar el mejor lugar, el más cercano al campo de juego, para poder ver a simple vista a los jugadores. Muchos seguían con la ropa de trabajo, otros tantos aparecieron con el torso desnudo por la calurosa jornada, y no faltaron quienes llevaron a sus pequeños hijos para regalarles una emoción incomparable, la de vivir el folclore del fútbol en carne propia.
Alrededor de las 20, ya con miles de hinchas en las tribunas, el plantel leproso junto al cuerpo técnico salieron del túnel y pisaron el césped del Coloso despertando aplausos al unísono que se extendieron por varios minutos.
Fuegos artificiales, bengalas y luces fueron el complemento al apoyo del hincha rojinegro. El maestro de ceremonia no podía ser otro que Brian Sarmiento. Hasta se vio una bandera en la popular con la leyenda de "Tamo activo". El 10 leproso dio una muestra de su fanatismo y contagió a todo el grupo. Los propios jugadores agitaron banderas y no dejaron de saltar ni un minuto al ritmo de las canciones que coreaban desde las tribunas. Varios integrantes del plantel, e incluso el Chocho Llop, invitaron a participar del festejo a algunos de sus familiares.
Está claro que nadie quiso perdérselo. Mucho menos Franco Escobar. El defensor continuará su carrera en Atlanta United del Tata Martino y dio el presente a modo de despedida. "Disfrutando del último banderazo", publicó en sus redes sociales y con la emoción a flor de piel.
En el corriente 2017, el banderazo cumplió 21 años desde la primera edición. El debut fue en 1996 mientras se construía una de las plateas del estadio. Aquella vez, un grupo de hinchas decidió apoyar al plantel de una forma distinta, en la previa al clásico que luego Newell's ganaría por 2-0 en Arroyito. Desde entonces, más allá de las victorias o las derrotas, este ritual se convirtió en un clásico para los hinchas en la antesala a los cruces ante el rival de toda la vida.
Pasó el tiempo del banderazo y del último apoyo antes del cara a cara con Central. Los jugadores recogieron el guante y buscarán cumplir con el pedido de la noche: "El domingo tenemos que ganar".

Leandro Garbossa

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario