Domingo 30 de Abril de 2023
No es la primera vez que Talleres aprovecha las bondades de la buena ubicación y accesibilidad del Mario Alberto Kempes de Córdoba para abrir las puertas a los hinchas visitantes. Debe pagar un operativo más caro, es cierto, pero se compensa ampliamente con la ganancia que le significa la presencia de otro público que no sea el de la T. Y más ante clubes como Central, cuya ubicación geográfica no es lejana, el camino para llegar es muy simple y siempre arrastran multitudes, más si viene bien en el campeonato como el equipo de Miguel Angel Russo. Por eso, las 11 mil localidades vendidas por internet prácticamente se agotaron y más en medio de un fin de semana largo. Negocio redondo para los tallarines.
La tribuna sur del Kempes, la denominada Luifa Artime, lució repleta como era de esperar, con un gran movimiento de hinchas de Central que desde temprano hicieron los 400 kilómetros desde Rosario, mientras que otros aprovecharon el finde largo para viajar antes y quedarse después. Fue una imagen impactante, además por lo desacostumbrada en condición de visitante. Pero claro, aún sabiendo que no habrá devolución de la dirigencia de Central por la imposibilidad hoy de cederle un espacio en el Gigante, Talleres pensó en el negocio, como hizo por otra parte ante Independiente, Boca y San Lorenzo.
Esos clubes, como Central, le garantizan un lleno importante y la cuenta es muy sencilla. Las entradas salieron 6 mil pesos (y un plus que por el sistema web), que multiplicado por 11 mil da un total de 66 millones para las arcas albiazules. Por supuesto, de ese total de la entrada una parte va para la AFA y otros impuestos, y seguramente se previó el incremento de miembros de seguridad, pero así y todo es un negocio que no se puede desaprovechar y así lo interpretaron en Talleres.
Además, hubo numerosos vehículos que estacionaron dentro del playón sur, los que oblaron 1.000 pesos, que también solventan el mayor costo del operativo.
La ubicación del Kempes, las obras de Circunvalación realizadas para dotarlo de una mayor accesibilidad, le dieron al estadio mundialista cordobés una gran impronta para sacarle el máximo provecho. Además, la remodelación de la que fue objeto para la Copa América 2011 lo dejó inmejorable y moderno. Ahí, por la decisión de Talleres de priorizar la conveniencia económica para la institución, los hinchas de Central pudieron darse el gran gusto de estar al lado de su equipo de visitante como hacía mucho no podían. Una decisión inteligente.