Ovación

Una historia con Dragones Rojos

Los Pumas enfrentarán el fin de semana en el Bicentenario San Juan al seleccionado de Gales por vigésima vez.

Martes 05 de Junio de 2018

El próximo fin de semana Los Pumas abrirán la ventana WR de junio enfrentando en San Juan al seleccionado de Gales. Será la vigésima vez que ambos seleccionados estarán frente a frente.

El primer choque entre Pumas y Dragones fue en 1968, oportunidad en que el conjunto británico llegó a la Argentina para disputar seis partidos, de los que ganó tres, empató dos y perdió el restante. Más allá de los resultados, la imagen que dejaron fue bastante pobre, a tal punto que los medios locales no dudaron en enfatizar que "Gales no gustó" o simplemente "se esperaba más de ellos".

En los test match, Argentina se impuso 9-5 en el primero y empató el segundo 9-9. Fueron titulares Miguel Chesta y Jorge Seaton (el back de Atlético del Rosario) marcó dos penales en ambos partidos.

El siguiente test entre ambos se disputó el 16 de octubre de 1976, cuando sólo un pequeño grupo de argentinos pudo celebrar la brillante actuación de Los Pumas en el desaparecido Arms Park de Cardiff. En ese escenario los argentinos coquetearon con el triunfo pero se les escapó en el final. Fue un partido donde si bien el marcador terminó siendo adverso quedó en la galería de las grandes epopeyas, porque habían descontado una importante desventaja, pasaron a ganar y perdieron en la última jugada. El primer try argentino fue una jugada espectacular que inició Martín Sansot y que terminó Jorge Gauweloose en el ingoal rival. El encuentro fue muy disputado y después de otra jugada magistral, Gonzalo Beccar Varela marcó el segundo try para los argentinos, pero el propio Beccar Varela falló en la conversión y perdió dos puntos que hubiesen sido decisivos al final del partido. En los últimos minutos Gales, el mejor equipo del mundo de ese momento, intentó quebrar la heroica resistencia de Los Pumas, pero no pudo.

Los albicelestes soportaron el asedio de los galeses, que en ese entonces contaban con tres de los mejores jugadores del mundo: J.P.R. Williams, Phil Bennett y Gareth Edwards. Faltando un minuto, el resultado favorecía a Los Pumas 19 a 17, pero un tackle alto de Travaglini sobre Williams terminó en un penal. La certera patada de Bennet le dio la victoria a Gales pero la actuación de Los Pumas será siempre recordada por todos los amantes del rugby.

En el mismo escenario volvieron a cotejar en 1991, en uno de los partidos correspondientes a la Segunda Copa del Mundo. Argentina, que había arrancado en el torneo con una buena actuación ante Australia, no la pudo repetir y cayó ante Gales 16-7. A partir de errores propios y por falta de definición, Los Pumas permitieron que un limitado equipo galés se quedara con la victoria y pusiera en jaque el destino de Argentina, que acotó sus posibilidades de continuar en el torneo (finalmente no pasó la primera rueda).

En Llanelli, el 21 de noviembre de 1998, Gales volvió a imponerse a Los Pumas. El partido fue durísimo, pero Gales fue muy superior y obtuvo un triunfo indiscutible por 43-30.

Previo al Mundial de Gales, en 1999, Gales realizó su segunda gira por Argentina, periplo en el cual también jugó en Rosario (enfrentó a Argentina A en cancha de Gimnasia). Los galeses disputaron cinco partidos de los que ganaron tres y perdieron los otros dos. Los dos test match fueron para la visita, que en ambos casos dieron vuelta un marcador adverso. El primero superaron a Los Pumas 36-26 y en el segundo, que tuvo momentos bastantes calientes, por 23-16.

Pocos meses después argentinos y galeses jugaron una nueva pulseada en el Millenium Stadium de Cardiff, en la inauguración de la Cuarta Copa del Mundo. Con realidades diferentes, el anfitrión llegaba como banca y Argentina, obviamente como punto. Pero grande fue la sorpresa cuando Los Pumas demostraron que estaban para cosas mayores y Gales tuvo que esforzarse al máximo para poder superarlos. Fue un partido donde el estado de ánimo de los 72.000 galeses que poblaron el estadio cambió notoriamente pasando de la algarabía al silencio extremo. Sin embargo el triunfo se lo llevó una vez más el conjunto europeo, que en realidad no había hecho demasiado mérito para conseguirlo.

Esa frustración se transformó en alegría poco más de dos años después, el 10 de noviembre de 2001, cuando se impuso 30-16 en lo que fue la primera victoria argentina en suelo galés en la historia.

Los Dragones volvieron a la Argentina en 2004 para jugar solamente dos test match. El primero se disputó en la cancha de Atlético de Tucumán, en el Jardín de la República el 12 de junio de 2004. En un partido atípico, Los Pumas se impusieron 50-44. Ambas defensas fueron muy permeables y eso favoreció al espectáculo, ya que terminó siendo una verdadera lluvia de tries. La revancha, que se jugó en la cancha de Vélez una semana después, fue para los europeos 35-20, que así emparejaron la serie.

En junio de 2006 Gales volvió al país y se midió con Los Pumas primero en Puerto Madryn, en un partido bastante especial para la visita, ya que en ese lugar existe la colonia galesa más importante de la Argentina.

Fue un encuentro donde la convicción ganadora de los argentinos logró sobreponerse al obstinado Gales que, desde su vehemencia, pretendió dominar el corazón puma pero no pudo: Argentina festejó por un ajustado 27-25. Federico Todeschini fue el apertura del equipo y marcó 3 goles y 2 penales. En la revancha, el pie derecho del rosarino volvió a ser implacable y el categórico triunfo de Los Pumas por 45-27 fue inapelable.

Previo al Mundial de Francia, argentinos y galeses se volvieron a encontrar, esta vez en Cardiff, el 18 de agosto de 2007. Y en el Millenium, Argentina tropezó con sus propias limitaciones. Hubo una sensación general: el esqueleto del equipo mundialista no estaba en escena con sus mejores intérpretes desde hacía mucho tiempo. Además, cuando ensayó un juego más abierto aparecieron fallas que no solían florecer cuando desarrollaba un rugby corto, pero con dinámica y sorpresa, como la antigua receta que ubicó a Los Pumas entre los mejores seleccionados del mundo.

La caída ante Gales por 27-20 fue un toque de atención a tiempo (como después quedó demostrado en la RWC) que arrojó hechos saludables, como la reacción en la segunda parte, y hechos para corregir, como el uso y cuidado de la pelota y la defensa. La derrota (la primera en 2007) también valió para alertar sobre los arbitrajes en la Copa del Mundo, ya que el inglés Chris White no tuvo un buen desempeño como tampoco sus colaboradores.

En 2009 Los Pumas sufrieron una derrota dura, preocupante, sobre todo por el flojo nivel y la cantidad de errores que cometieron, más allá de que el contexto puede explicar un poco más el 33-16 final. El seleccionado argentino transitaba tiempos de cambio, les empezaba a dar aire a jugadores nuevos, por lo que se buscaba por ese entonces era darle forma al juego del equipo, sin importar los resultados. Aún así se notó una involución en algunos aspectos del juego, sobre todo en las formaciones fijas, donde Los Pumas no fueron sólidos y siempre había sido un estandarte.

En una gira previa a la disputa de la VII Copa del Mundo, Los Pumas se enfrentaron con los Dragones y cayeron 28-13, dejando a los argentinos con un saldo negativo y muchos aspectos por evaluar de cara al Mundial.

Para que Los Pumas volvieran a festejar en Cardiff pasaron once años. En 2012 se impusieron 26-12. El primer tiempo fue parejo y la segunda etapa tan reñida como consagratoria para el conjunto argentino. Mientras Halfpenny mostraba su eficiencia con el pie, Nicolás Sánchez hacía lo suyo. La paridad se rompió cuando el duende Juan Imhoff marcó el primer try y luego Camacho asestó el golpe de gracia al ganador del Grand Slam del Seis Naciones 2012. Con su actuación Los Pumas borraron a Gales de la cancha.

Fue una gran tarea colectiva apoyada en actuaciones individuales brillantes, entre ellas del rosarino Juan Imhoff. El wing verdinegro estuvo sumamente activo y volvió loca a toda la defensa galesa con su velocidad. En cada pelota que tocó generó peligro y se dio el lujo de abrir el partido con un try soberbio. El segunda línea de Jockey Club Manuel Carizza, en tanto, fue el jugador que más buscaron en la hilera y respondió con creces: ganó ocho de los nueve lanzamientos que le arrojaron. En los rucks aportó presión defensiva con efectividad. Realizó con alta calidad el trabajo sucio y menos visible del pack. El mens sana Leonardo Senatore también jugó un gran partido. Se mostró sólido en defensa (recuperó varias pelotas clave) y fuerte en el contacto. Además participó en varios ataques con precisión y solvencia. Dejó la cancha en el complemento por Leonardi. El forward de Logaritmo Tomás Vallejos ingresó por Farías y se acopló correctamente al equipo. Aportó tackle y en una de sus primeras apariciones en ataque dio un pase a una mano tras ganar la espalda de un marcador. El medioscrum de Jockey Nicolás Vergallo reemplazó a Landajo para aportar cabeza y defensa en el cierre del partido, cuando Gales se lanzó a buscar el descuento.

Todo lo bueno que habían hecho en 2012 quedó en el olvido tan sólo un año después, cuando la realidad del equipo argentino era diametralmente opuesta. Los Pumas pasaban por un momento en el que habían perdido el rumbo. Phelan había renunciado al puesto de entrenador abruptamente antes de la ventana de noviembre, el plantel estaba quebrado internamente y las victorias brillaron por su ausencia. En ese contexto Daniel Hourcade y Raúl Pérez se hicieron cargo y armaron el equipo como pudieron. Sufrieron una derrota ante Inglaterra y luego se midieron con Gales en el Millenium. En ese partido, por más que intentó, se vio superado por un rival que jugó con mayor intensidad y consiguió imponerse 40-6, estirando la magra cosecha argentina a ocho derrotas seguidas.

La última vez que jugaron fue en 2016, Los Pumas cayeron ante Gales por 24-20 en un partido muy trabado disputado en Cardiff, en el que el equipo albiceleste resistió con tackles agresivos en momentos desfavorables pero no tuvo claridad en ataque para quebrar a un rival que defendió muy bien.

El sábado se escribirá un nuevo capítulo en esta historia. Gales llega con un equipo con jugadores que buscan ganarse un lugar y tendrán enfrente un equipo argentino que llega con el ánimo en alza y con la experiencia necesaria como para darle una alegría a su gente.


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