Clásico rosarino

Una corta historia a puertas cerradas

En marzo de 2015 Central jugó su único cotejo sin público en las tribunas y fue en el Gigante. Casi un mes después lo hizo por primera vez Newell's en la cancha de Arsenal, justo el escenario del derby del 1º de noviembre

Domingo 28 de Octubre de 2018

En esto de jugar a puertas cerradas Newell's tiene mayor experiencia, aunque Central fue el primero de los rosarinos en disputar un partido bajo esas condiciones. Los dos tuvieron su primera vez en 2015, con un mes de diferencia. El canalla lo vivió en el Gigante. El leproso en distintas canchas, y justo su estreno fue en la de Arsenal, donde el próximo jueves 1º de noviembre se jugará el clásico rosarino por los 4º de final de la Copa Argentina. Obviamente, no estará el color propio de rojinegros y auriazules. Tampoco el griterío de los hinchas, que pegados a los televisores, a las radios y a las redes sociales deberán aprender a vivir de otra manera su partido por culpa de los violentos, de los organizadores, de los dirigentes, de una nueva historia que se empezó a escribir con la histeria por un resultado.

   El escenario será en Sarandí. Ahí donde un mes después de la primera vez rosarina en un cotejo sin público, Newell's visitó a Arsenal. Y perdió 3 a 0. Ese lunes 13 de abril de 2015 quedó registrado como el primer partido en AFA en el que la lepra protagonizó un encuentro a puertas cerradas. Entonces por culpa de los locales, que dos semanas antes protagonizaron disturbios que derivaron en la medida. Un partido que Ñuls protestó por mala inclusión de un jugador rival (Leandro Godoy), por lo que le devolvieron los puntos, aunque enseguida se los volvieron a quitar.

   Un cotejo en el que el Newell's del Tolo Gallego no tuvo a ninguno de los jugadores que pueden llegar a estar en el clásico por la Copa Argentina. Salvo que De Felippe incluya a Fydriszewski como alternativa como pasó aquel día en el que el delantero ingresó a los 80' en lugar de Ezequiel Ponce, quien poco después pasó al fútbol europeo (hoy en AEK Atenas, de Grecia).

   Un mes antes, el lunes 16 de marzo, Central tuvo que recibir a Temperley sin hinchas porque en el partido anterior se produjo una agresión al ex técnico auriazul Gustavo Alfaro.

   Es el único antecedente canalla. En el equipo que dirigía el Chacho Coudet jugaron tres futbolistas que están en el plantel actual que conduce el Patón Bauza, aunque en principio ninguno estaría desde el arranque: Marco Ruben (hoy lesionado), José Luis Fernández (fue expulsado a los 44') y Elías Gómez. El resultado fue un 1-0 con grito del goleador Ruben a los 66'.

   Central no volvió a jugar sin público en las tribunas, sí con la prohibición de plateístas en el partido con Colón del 3/6/17 posterior al clásico ganado y al partido ante Racing en el que desde las plateas cayeron muñecos vestidos con los colores del histórico rival.

   En cambio, Newell's protagonizó otros cinco cotejos sin hinchas propios y rivales. Perdió los tres que jugó afuera de Rosario (una muestra de que siempre le cuesta), ganó uno en el Coloso y empató el restante también en el Parque.

   Dos de las derrotas fueron por Copa Argentina. En los 32º de final de la edición 2015 a manos de Chacarita, en cancha de Banfield. Un 0-2 del equipo que aún dirigía Gallego y en el que fue titular Hernán Bernardello (también ingresó Fydriszewski). Y en los 16º de final de la competencia 2016, en un 0-1 ante Deportivo Morón, en el estadio de Lanús. En los 90' Diego Osella incluyó a tres futbolistas del actual plantel: Formica y Amoroso como titulares, más Fértoli (entró 61'). Aquel 10 agosto se jugó sin gente porque poco antes se había producido una balacera al entonces secretario leproso Claudio Tiki Martínez y porque la banda del Gallito tenía dos facciones enfrentadas.

   En medio de esos encuentros Newell's fue a una Bombonera vacía con Carlos Picerni como DT interino y perdió 4 a 0, el 7 de junio de 2015. También Bernardello participó en el equipo principal, mientras que en los xeneizes jugó el hoy titular canalla Federico Carrizo.

   Y las últimas dos veces que el rojinegro jugó a puertas cerradas fue en el Coloso, dos jornadas seguidas en la temporada 2016/17 por incidentes en el clásico por agresión al árbitro asistente Brailovsky. El 27 de mayo de 2017 con una victoria por 3 a 2 sobre Olimpo, con un equipo que dirigía Diego Osella, en el que fue figura Héctor Fértoli con dos goles (reemplazado por Víctor Figueroa a los 79') y también jugó el Gato Formica; mientras que Sills estuvo en el banco y no ingresó.

   Y el 18 de junio, con Juan Pablo Vojvoda como DT interino, la lepra igualó 1-1 ante Lanús (también gol del Rayo Fértoli) y actuaron cuatro futbolistas que hoy siguen luciendo la rojinegra: Fértoli, Rivero, Figueroa y Amoroso, con Sills y Rotondi sentados en el banco.

   Un total de 7 partidos en una corta historia a puertas cerradas, que lamentablemente se estirará a 8 nada menos que con el clásico de la ciudad que se jugará afuera, en una cancha de Arsenal que nada tiene que ver con la historia real de 113 años, desde 1905, entre leprosos y canallas.

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