Ovación

Una cancha baqueteada, pero nadie dijo nada

El campo de Arsenal, afectado por el mal clima, fue sede anoche de la final de la B Nacional. Nadie protestó

Sábado 05 de Mayo de 2018

En otro momento hubiera sido una cuestión de Estado. Pero la cuestión del campo de juego donde hoy jugará Central pasó a un inédito segundo plano. Es que en menos de 24 horas, el estadio Julio Humberto Grondona de Sarandí albergará dos partidos de fútbol. Uno ya ocurrió, anoche con el regreso de Aldosivi de Mar del Plata a la primera división del fútbol argentino. Otro será apenas pasado al mediodía, en la despedida de Arsenal como local en primera división, ya que en la última fecha visitará a Defensa y Justicia en Florencio Varela. Prácticamente no se habló de la situación, pero otro hubiera sido el panorama si la importancia del juego de hoy hubiera sido mayor. Es como que dio lo mismo.

El mal clima viene golpeando a Buenos Aires como a gran parte del país y por eso el campo de juego donde anoche disputaron la final de la B Nacional (ver aparte) estaba pesado. Por cierto, a la vista y a través de la TV, pareció impecable. El verde o se alteró poco al consumirse los noventa minutos pero se notó también en los traslados a ras del piso que la pelota no giraba libre, como lo hubiera hecho con césped seco, y por eso hoy no estará en las condiciones óptimas. De hecho, antes del partido llovió.

El partido, vibrante, por fortuna terminó en los noventa minutos y no hubo necesidad de ir al alargue, porque se hubiera afectado más. Entonces, finalizó alrededor de las 21 de ayer y hoy a las 13.15 la pelota rodará de nuevo. Es decir habrán pasado poco más de 16 horas entre encuentro y encuentro, un tiempo escaso para que el campo se recupere como es debido cuando se juega con césped mojado.

Pero claro, Arsenal ya descendió hace varias fechas y hoy sólo será la despedida en casa de la primera división. Y Central, si bien llega con la expectativa del debut de José Antonio Chamot en el banco, tampoco levanta la jerarquía del partido. Porque es un técnico interino, porque ya perdió chances de entrar de nuevo en la Sudamericana y porque lo que más le importa es el choque del miércoles en el Morumbí ante San Pablo por la actual edición de esa copa.

Por eso nadie se quejó, nadie hizo una objeción y condicionó la sede de la final de anoche. Porque en definitiva se intuye de ambas partes que este encuentro es más para cumplir con el fixture que otra cosa, más allá de que a Central le signifique más.


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