Un rosarino es la voz latina de la Fórmula 1 en las señales de cable
Víctor Seara vive en España y dice que este año se vienen cambios técnicos y deportivos

Sábado 25 de Marzo de 2017

El Mundial 2017 de Fórmula 1 arranca este fin de semana en el trazado de Albert Park, en Melbourne. Habrá que madrugar una vez más este domingo para ver la primera carrera del año (a las 2 de Argentina, por Fox Sports) en la pista australiana. El relator para Canal F1 Latinoamérica (que se ve por Cable Visión y Direct TV) es rosarino: se llama Víctor Seara y nació hace 50 años en Mendoza al 5300, pero desde hace 20 años vive del y para el periodismo especializado en F-1 en Valencia (España). Cuando Ovación le preguntó si su profesión fue la salida que encontró a ser un piloto frustrado, se rió y dijo que en parte "sí". Pero, yendo a lo serio, reconoció que le fascina la profesión, una actividad que no sólo desarrolla desde el micrófono, sino también escribiendo libros sobre el tema. Fue autor de uno sobre el piloto alemán Michael Schumacher y sus días en Ferrari ("Golden years. Michael Schumacher: the Ferrari years") y otro sobre el español Fernando Alonso ("Una estrella del mundo de la Formula 1").

A pesar de la distancia, Seara dijo estar en contacto permanente con Argentina y con esta ciudad. Y se animó a decir, aunque suene controversial, que "la principal razón" por la que no hay argentinos en F1 "es que el automovilismo en Argentina es muy fuerte y aquí se quedan para convertirse en profesionales". También arriesgó que en esta F-1 sin el ex director ejecutivo Bernie Ecclestone se vienen "cambios técnicos y deportivos". Habrá que ver cómo arranca la carrera.

¿Cómo llega un pibe rosarino de barrio Azcuénaga al periodismo de F-1?

Nací y crecí en una familia modesta pero mi conexión viene por mis padres, que me llevaron desde muy chiquito a ver todo tipo de carreras. Con 7 u 8 años, vi muchísimas de karting en el Estadio Municipal. Y desde 1975, nunca falté a una cita con la F-1 en Buenos Aires. Vivía la F-1 desde Rosario como algo muy lejano cuando Reutemann corría, sólo tenía la magia de ese contacto anual desde 1975 a 1981, última vez que se corrió en Argentina. Luego me reecontré con ese mundo de manera profesional: trabajé en la legendaria revista Corsa, en Campeones, Carburando en Argentina y en el diario El Mundo de España, en Motor16, Telecinco, La Sexta, Mediapro, Canal F1 Latinamerica.

¿Es verdad que una vez le dijo a Ecclestone que tuviera en cuenta a Rosario y al parque Independencia para un GP?

Sí, fue luego de una entrevista, en una de esas tantas veces en las que se hablaba de que podía volverse a correr en Argentina. Le comenté que no era de Buenos Aires, sino de Rosario, y que recordara que la F-1 había competido allí en los años 50. Que había un parque con amplias avenidas que podía adaptarse bien a ese tipo de circuito urbano que la F-1 ha usado tantas veces. Pero Buenos Aires fue siempre su preferida, siempre que se habló de volver a la Argentina no había otra ciudad elegida.

¿Conoce el autódromo de Rosario?

Estuve en la inauguración de 1982, comiendo tierra con el por entonces intendente (Alberto) Natale. Estoy al tanto de la ampliación actual, me parece buena idea.

¿Cuál es tu estilo al comentar? ¿Qué te gusta transmitir?

Me gusta contar historias relacionadas con la competencia. Porque la gente que está viendo una carrera no tiene por qué saber todo, quiere ver la carrera, pero también que le cuenten cosas de los protagonistas, eso me gusta contar.

¿Qué pasará en la actual F-1 sin Ecclestone?

Creo que habrá una revolución paulatina, pero inexorable. Estoy seguro de que los nuevos dueños de la F-1 le darán un giro a la forma de hacer las cosas, pero creo que se empezarán a notar el año que viene. Los cambios irán desde lo técnico a lo deportivo, pero poniendo mucha atención al espectáculo.

Hay una mujer periodista que hace boxes (la mexicana Giselle Zarur Maccis). ¿Cómo ve el lugar de la mujer profesional, como periodista y piloto, en el automovilismo?

Me parece excelente que haya cada vez mas mujeres en todo espacio profesional de la F-1. Siempre las hubo, pero debería haber incluso más espacio para ellas, incluyendo el apartado de ingeniería, donde también hay muchas mujeres que ocupan puestos de importancia y también en la dirigencia de equipos. Hoy en día, dos equipos de diez en total están regenteados por mujeres, o sea un 20 por ciento.

Escribiste dos libros, ¿qué tal fueron las experiencias?

El libro de Alonso fue una mezcla de su vida hasta ese momento del boom de la F-1 en España. El de Schumacher fue un trabajo de locos, porque lo escribí directamente en italiano y me encargué también de la producción gráfica. Lo presenté en Imola en 2004 y por pudor no invité a Schumacher, a quien conocía desde 1995. Un error, ya que vino su jefa de prensa y me dijo: "Por qué no le has invitado? Michael hubiese ido". Imaginate.

¿Está bien que los motores sigan siendo turbos y que ya no se escuche el sonido de los V8?

Era un cambio inevitable, antes o después iba a pasar algo al respecto y los grandes fabricantes lo pedían. Eso sí, creo que podrían haber trabajado algo el tema del sonido, hacerlo algo más moderno. Los motores turbo suenan así, pero podrían haber hecho algo al respecto.

¿Los avances tecnológicos le sacaron protagonismo al piloto?

Siempre, pero hay un porcentaje —diría un 20-30 por ciento— en el que el piloto tiene mucho que decir y este año, sobre todo en el final de las carreras, tendremos muchas sorpresas.