Ovación

Un presente vertiginoso

Emiliano Boffelli disfruta de un buen momento en los Jaguares. Titular ante Cheetahs y Sharks, el polifuncional back de Duendes sigue buscando su techo.

Martes 15 de Marzo de 2016

Emiliano Boffelli está gozando de un gran momento. Tiene solamente 21 años y el desparpajo propio de su edad, pero valga la contradicción, también asombra por su aplomo, como si fuera un guerrero de mil batallas. Debutó en la primera división de Duendes en 2013, con 18 años y fue creciendo. El año pasado ganó la Pacific Cup con Los Pampas, disputó su tercer Mundial Juvenil con Los Pumitas y estampó su firma para integrar la franquicia argentina en el Súper Rugby. Junto con sus hermanos vio la semifinal del Mundial de Inglaterra sentado en la platea y quince días después estaba dentro de la cancha debutando con la camiseta de Los Pumas en el mítico Twickenham, ante Barbarians. El vértigo de su carrera deportiva continuó este año: fue titular en las dos primeras participaciones de los Jaguares en el Súper Rugby -ante Cheetahs y Sharks- y como si fuera poco hasta se dio el lujo de apoyar su primer try en el torneo más competitivo del mundo.
  —¿Qué balance hacés de los dos primeros partidos de los Jaguares?
  —Nos preparamos muy duro para esto. Habíamos esperado mucho este momento y teníamos que disfrutarlo. La gira en sí fue positiva. Ante Cheetahs, el partido lo teníamos que ganar como sea. Y los nervios estuvieron. Creo que en los primeros 20’ fuimos amplios dominadores y después las amarillas nos complicaron. Pero el equipo, con mucho corazón supo aguantar cuando éramos trece y creo que sacamos la diferencia cuando volvimos a ser quince contra quince. Después, con Sharks, sentimos el desgaste físico y tal vez si no nos equivocabámos tanto lo podríamos haber llevado.
  —Fue como que les dijeron “bienvenido al Súper Rugby”, un torneo en el que los errores se pagan caro.
  —Sí, fijate que a los otros equipos eso no les pasa. Nosotros solos jugamos con trece jugadores y la verdad que es duro, se corre el doble. Es algo que sin lugar a dudas tenemos que mejorar. Si jugamos con dos jugadores menos a los rivales le damos mucho ventaja.
  —¿Qué te parece el torneo?
  —En el Súper Rugby no hay partidos fáciles y vamos a necesitar mucho de los recambios. Ya en la primera fecha tuvimos varios golpeados que obligaron a hacer cambios. Esto es algo nuevo para todos, para nosotros, para los entrenadores, por eso sería muy bueno que nos amoldemos de la mejor manera y lo más rápido posible, así no damos tantas ventajas. Cada partido va a ser más duro.
  —En los partidos tuviste una actuación destacada. Se te notó muy suelto, como si estuvieras jugando en Duendes.
  —Aunque no me creas antes de un partido me pongo muy nervioso, pero una vez que entré en la cancha es como que pongo la mente en blanco y disfruto... me olvido de los nervios. Me puse contento cuando me enteré que iba a ser titular y también después por mi rendimiento. Obviamente sé que tengo muchas cosas para mejorar, soy consciente de eso, pero para mi fue un paso positivo haber arrancado de titular. Ahora tengo que seguir aprovechando las chances que seguramente van a venir.
  —¿Qué pensaste cuando pisaste la cancha?
  —Fue como una película. Me acordé de mi familia, de mis amigos, del club, que fue el que me dio las herramientas para poder estar donde estoy. Esto es lo que siempre soñé: vivir del rugby y estar en esos estadios que antes veía por televisión. Poder ser parte de la historia del rugby argentino es increíble, más con 21 años y estando al lado de los jugadores con los que estoy. No hay palabras para describir lo que siento ahora. Estoy feliz, pero esto recién empieza y hay que manejar un poco las ansiedades.
  —El primer partido de local será el sábado, ante Chiefs. ¿Cómo te lo imaginás?
  —Durísimo...
  —Lo bueno es que no viene Retallick...
  —Sí, pero el que viene te puedo asegurar que es igual o mejor. Cada semana aparece un jugador que ni lo conocés y la rompe toda, más en Nueva Zelanda. Los sudafricanos sabés que se imponen con su físico, que te apuntan al medio y te intentan desgastar. Los neocelandeses, en cambio, son peores. Porque no solo si te tienen que apuntar al medio lo hacen, sino que también juegan de una manera que si te tienen que dejar en ridículo no tienen ningún problema en hacerlo. Es asombroso como juegan, por lo que nos vamos a encontrar con un partido duro y difícil.

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