Ovación

Un Newell's sin fútbol, reacción ni voluntad fue goleado 5 a 0 por un Chicago que hizo todo bien

Final del partido. Con cuatro goles de Gagliardi y uno de Sainz, Chicago dio un gran so para quedarse en primera. La lepra lo empezó a perder desde el principio del partido y nunca tuvo respuestas futbolísticas ni anímicas.Seguí el partido en La Capital.

Sábado 17 de Octubre de 2015

Chicago 5, Newell's 0... Difícil de explicar, desde lo futbolístico, desde lo anímico, desde la notoria levantada que había experimentado en las últimas cuatro fechas hasta esta catastrófica cáida. Impensada, contra un equipo que hizo todo en pos de lograr el objetivo de ganar para seguir pensando en salvarse del descenso. Uno cumplió, el que tenía la obligación. El otro directamente no estuvo... como si no las hubiera tenido.    

Newell's llegaba a Mataderos con la convicción de haber logrado una remontada reflejada en la obtención de 10 puntos de los últimos 12, con su valla invicta desde entonces y con algunas cuestiones plausibles desde lo futbolístico luego de aquel andar inconstante que en algún momento hasta hizo dudar de la continuidad de Lucas Bernardi.

Sin embargo, en un primer tiempo de trámite intenso y de emociones varias, la lepra se mostró como un equipo sin vuelo ni volumen futbolístico, con poco juego asociado, previsibilidad y errores defensivos varios.

Fue entretenida esa primera mitad porque Chicago asumió el rol de jugarse el todo por el todo sabiendo que un empate o una derrota lo complicaría seriamente con el descenso.

Así, desde el vamos no sólo acertó en la presión en el medio sino que además tuvo en Gagliardi a su estandarte, figura y goleador, que tuvo una primera mitad para enmarcar, y que estuvo muy bien acompañado por dos comprometidos con la causa como Carrasco y Baldunciel.

Newell's trataba de distribuir la pelota, jugar al pie, pero le faltaba sorpresa, velocidad y explosión. Es decir, casi todo lo necesario para no convertirse en un equipo previsible.

Porque Lucas Mugni debía retrasare demasiado, Maxi no encontraba socio en Scocco y Denis Rodríguez no era alternativa. en el medio, Bernardello y Villalba no lograban una recuperación continua de balones y eran superados por una línea de volantes de Chicago que apostaban a los pases en profundidad buscando a sus hombres de punta.

Newell's empezó perdiendo casi en el arranque, cuando Gagliardi, a los 5', recibió un pase cruzado, aprovechó un quedo de la defensa y definió de derecha sobre la salida de Unsain.

Los de Bernardi intentaron recomponerse siempre tratando de respetar una idea futbolística que esta tarde, no dio demasiados resultados. Entre la falta de fineza en los toques y el despliegue incansable de defensores y volantes del local en el retroceso, a la lepra se le hizo prácticamente imposible progresar.

A los 15', tras un centro de Baldunciel desde la derecha Carrasco se lo perdió por milímetros. A los 17', un cabezazo de Galarza casi se le mete a Unsain.

No sorprendió que con ese panorama, Chicago llegara al segundo. Una pelota cruzada por vía aérea fue tomada vía aérea sobre el costado derecho del ataque local por Gagliardi, y su zapatazo fue haciendo una comba que superó la estirada de Unsain y se metió por el segundo palo. Golazo.

A los 38', con un Newell's que no acertaba una marcando muy en línea en el fondo, Gagliardi le ganó en el cierre a Scocco -sí, a Scocco- fue trabado abajo por Unsain y Abal no dudó en cobrar penal que el propio goleador del torito transformó en el 3 a 0.

Newell's prácticamente no sorprendió ni preocupó al arquero Lanzillota, salvo por un remate de Maxi sobre el final. pero a los 45', Unsain debió esforzase para taparle el cuarto a Carrasco.

Demasiado poco de un Newell's del que se esperaba mucho más. Mucho y de lo bueno de un Chicago que se puede dejar la vida y no sólo con despliegue y entrega, sino también con fútbol.

Si con un 3-0 abajo era complicado para Newell's intentar la remontada, mucho más se le hizo cuando a los 2 minutos del complemento Sainz aprovechó no sólo un buen tiro libre de Carrasco al corazón del área chica, sino la enésima garrafal de la defensa leprosa, para meter la cabeza y el 4 a 0.

Bernardi apeló a meter dos cambios e hizo ingresar a Tevez por el poco expresivo Mugni y a Tonso por Denis Rodríguez. Sin embargo, poco cambió. El equipo rojinegro presentaba poca creatividad, mucha previsibilidad y una falta de ánimo necesario para este tipo de ocasiones.

Y si el panorama estaba complicado, el bueno de Alejandro Gagliardi lo terminó de embarrar a los 13' recibió un buen pase en cortada de Giménez y definió sobre la salida de Unsain y el cierre de un defensor.

Newell's insinuó una reacción espasmódica y provocó una llegada de Maxi para el descuento que neutralizó Lanzillota -más bien reparó un error propio, y después hubo una embestida personal de Scocco, cuyo remate se fue apenas alto.

Fue la peor tarde de pesadilla para un Newell's que venía recuperándose lentamente en lo futbolístico y en los resultados. Pero las ganas de Chicago de quedarse, la autoestima alta a flor de piel y por qué no, el mejor volumen de fútbol y juego, fueron las armas que hoy Newell's no llevó a Mataderos. Estuvo ausente sin aviso y jugó un partido para el olvido.

 

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