Un Marco alegre y muy distendido en la presentación
El capitán y campeón mostró una versión relajada, madura y de disfrute como pocas veces exhibió en público.

Sábado 21 de Diciembre de 2019

Rodolfo Di Pollina abrió la conferencia de prensa realizada en el salón Centenario del Gigante resaltando la importancia de la nueva llegada de Marco Ruben. Mientras una furiosa lluvia caía a primera hora de la tarde de ayer en toda la región, en las entrañas del estadio el presidente hizo hincapié en que el goleador es un símbolo del club por lo que significa dentro como fuera de la cancha. Argumentó que es la representación del hincha en un campo de juego. Ponderó que volvió tras un gran año en Paranaense y también resaltó el enorme gesto que tuvo al renunciar del 80 por ciento del sueldo mensual. Mientras el mandamás auriazul tenía la palabra, el 9 de la gente canalla escuchaba con un marcado respecto. El atacante luego tomó la posta y ahí mostró una versión diferente a la que exhibía en tiempos lejanos. MR9 permitió mostrarse anárquico a la hora de responder. Se lo vio distendido. Relajado. Alegre. Sin frases hechas. Lo envolvía una terrible felicidad. Incluso se lo vio como ansioso de ponerse rápido la camiseta para jugar por los porotos de verdad.

   Marco Ruben entró al poblado recinto a las 13, es decir media hora más tarde de la pactada por el club. Vestido de ropa informal, jean, remera y zapatillas, el atacante encabezó la larga fila india que integraban varios miembros de la comisión directiva. Hacía muchos meses que los dirigentes no se mostraban en público juntos y con tanta felicidad. Prácticamente desde que armaron la fiesta por la obtención de la Copa Argentina.

   El delantero ofreció una sincera sonrisa a modo de presentación cuando asomó al salón, pero inmediatamente desapareció por otra puerta. En realidad cortó camino para evitar pasar por el medio de los camarógrafos y periodistas que habían copado el espacio físico.

   La conferencia de prensa fue descontracturada. Esta vez había gran predisposición del protagonista, claro está. Mientras que al lado del 9 escuchaban firmes el presidente Rodolfo Di Pollina y el vice primero Ricardo Carloni. El resto de los directivos siguieron la entrevista desde diversos sectores.

   El primer instante donde los ojos de Ruben brillaron más fue cuando se lo consultó sobre qué sintió al volver a pisar el Gigante. Pero hubo otro. Más fuerte desde lo sentimental y emocional. Donde realmente estuvo al borde las lágrimas. Fue cuando habló del momento puntual en que decidió volver.

   Marco expresó tras tomar una bocanada de aire que “el momento fue después de la muerte de mi padre. Ahí terminé de decidir que quería estar cerca de casa, pese a que lo venía sintiendo desde antes”. Luego fue mezclando frases con tinte de deseos e ilusión. Aunque el dato saliente, además de haber vuelto, es que Ruben mostró una versión relajada, madura y de disfrute permanente como pocas veces dejó ver en público.