Ovación

Un libro contra el olvido y el silencio

El martes se presenta "Deportes, desaparecidos y dictadura", del periodista Gustavo Veiga, en el Museo de la Memoria.

Domingo 04 de Agosto de 2019

Cuando los All Blacks, la selección de rugby más importante del mundo, visitó hace quince días el Museo Sitio de Memoria Esma en Buenos Aires, poco y nada sabían de las historias y huellas que se iban a encontrar allí. Se enteraron de los raptos, torturas, grilletes, capuchas, asesinatos, partos clandestinos, apropiaciones ilegales, interrogatorios bajo tormentos, fosas comunes y cómo muchos fueron arrojados vivos al mar, durante la última dictadura cívico, militar y eclesiástica. Pero también conocieron algo sobre los juicios que se lograron por estos delitos de lesa humanidad, se enteraron de que durante la democracia ya se encontraron 130 nietos en este país y que 152 de los 30 mil desaparecidos eran rugbiers (unos 17 de Rosario).

   Lo que tampoco sabían los deportistas neocelandeses seguramente es que días antes de su visita a la Esma, el periodista Gustavo Veiga había presentado allí la tercera edición de su libro “Deportes, desaparecidos y dictadura”, un texto contra el olvido y el silencio que el autor compartirá ahora también en Rosario. La cita está programada para el martes a las 18, en el Museo de la Memoria (Córdoba 2019), con entrada libre y gratuita. Se trata de una iniciativa conjunta del Sindicato de Prensa, el museo y la Municipalidad de Rosario.

   El texto de Veiga es el resultado de un trabajo de 13 años donde registra a 220 deportistas federados víctimas del proceso, pero también da cuenta de personajes de ultraderecha como la Triple A o la Concentración Nacional Universitaria (CNU); los “servicios” que también se inmiscuyeron en las canchas. Tal el caso del ex arquero de Rosario Central Edgardo “Gato” Andrada o el ex defensor de Newell’s Juan de la Cruz Kairuz.

   De la cifra total de víctimas, casi el 69 por ciento de los deportistas jugó con la ovalada y de eso da cuenta el libro a través de la historia de los desaparecidos de La Plata Rugby Club y del listado de otros tantos nombres, incluso locales: de Maristas, Duendes, Plaza, Jockey, Old Resian, Logaritmo, Gimnasia y Esgrima, Universitario, Sagrado Corazón y Tacuara, que fueron publicados por este diario el 13 de diciembre de 2015.

   Además esta tercera edición de Veiga da cuenta del final de 19 futbolistas, uno de ellos Claudio Tamburrini, ex arquero del club Almagro y estudiante de filosofía secuestrado por un grupo de tareas en 1977, escribe el prólogo: “... a través de estas páginas le será posible al lector si no saber a ciencia cierta, al menos imaginar las vidas que estos deportistas argentinos hubieran podido vivir de no haber sido tronchadas por la barbarie y el terror. No han podido ser vidas reales a causa de su desaparición. Pero, gracias la investigación de un periodista, se convierten aquí al menos en vidas posibles que al ser relatadas superan las sombras del ocultamiento”, se lee de puño y letra del ex jugador.

   También hay 13 ajedrecistas. Sin dudas el más conocido es Rodolfo Walsh, pero también está el santafesino Gustavo Bruzzone, cuyo cuerpo fue identificado 37 años después de su desaparición en el cementerio La Piedad, por el equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF). Y la triste lista sigue: basquetbolistas, un andinista, atletas, ciclistas, boxeadores, dos jugadoras de hóckey (una de Rosario, Miriam Moro), nadadores, una jugadora de pelota al cesto, un waterpolista, voleybolistas, un regatista y una jugadora de tenis de mesa.

   Veiga comenzó este trabajo en 2006 con 20 casos pero nunca dejó de bucear en el tema. Fue rugbier y tiene un primo desaparecido. Hoy tiene 61 años y 40 de profesión, además de este libro fue autor de otros como “La vuelta al fútbol en 50 historias” (2018) y ganó el premio Konex 2007 en prensa deportiva escrita. Y su trabajo impulsó otros tantos libros y videos pero también dio el impulso de una iniciativa que se hizo pública hace unos días por parte de organismos de derechos humanos, familiares, amigos y compañeros de rugbiers desaparecidos. Les solicitarán a la Unión Argentina de Rugby (UAR) que se les rinda un homenaje, algo que este libro ya hizo.

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