Jueves 14 de Marzo de 2024
Las autoridades de Emiratos Árabes arrestaron a petición de Países Bajos a Quincy Promes, jugador de Spartak de Moscú y ex de Sevilla, condenado a prisión en dos casos penales, uno de ellos a seis años de cárcel por el tráfico de más de 1.350 kilos de cocaína en dos cargamentos de Brasil al puerto belga de Amberes en 2020.
De acuerdo a lo que informó la Fiscalía neerlandesa e informó la agencia EFE, el futbolista fue detenido en Dubai "después de una cooperación constructiva entre las autoridades de Emiratos y Países Bajos".
La Fiscalía no confirmó cuándo hizo esta petición de arresto ni si ya ha presentado una solicitud formal de extradición a Países Bajos, que tiene con Emiratos un tratado bilateral de extradición.
El ex jugador de Ajax, de 32 años, fue condenado el pasado febrero por narcotráfico, pero el juicio se celebró en rebeldía porque el acusado vive en Rusia, donde juega para Spartak desde 2021.
Promes, quien pensaba que era intocable, fue acusado de “importar, exportar, transportar y poseer 1.362,9 kilos de cocaína oculta en un cargamento de sal marina procedente de Brasil” y de haber repartido la droga en dos contenedores para moverla en barco por Escalda Occidental (provincia neerlandesa de Zelanda) hasta el puerto de Amberes”.
El Equipo de Inteligencia Criminal (TCI) de la policía neerlandesa recibió información que indicaba que Promes estaba involucrado en el tráfico de cocaína, poseía teléfonos criptográficos y habría invertido 200.000 euros en el negocio ilegal, por lo que decidió iniciar una investigación criminal al futbolista, nacido en Ámsterdam.
El año pasado, la Justicia neerlandesa también sentenció a Promes a un año y medio de prisión por apuñalar y “causar graves lesiones físicas” a su primo en una rodilla durante una fiesta familiar en julio de 2020. El acusado apeló la condena y en un caso civil el pasado mes se determinó que Promes debe pagar una compensación a la víctima.
Ajax, equipo para el que jugaba el internacional neerlandés cuando fue detenido en 2020, lo vendió dos meses después a Spartak por 8,5 millones de euros, casi la mitad de los 15,7 que pagó a Sevilla, equipo en el que militó durante la temporada 2018/19.