¿Un equipo obliga a ser más ofensivo que defensivo?
Newell's se animó a ir con todo en busca de un resultado con el fin de subirse a la cima y perdió. Osella carga con el mote de "cuidadoso", aunque muchas veces no está del todo mal arriesgar.

Viernes 09 de Diciembre de 2016

Para ganar hay que arriesgar. Al menos así dice el adagio popular. Eso es lo que hizo Newell's el sábado en su cancha frente a Banfield. Y el resultado fue un cachetazo que le impidió subirse a la cima del torneo de manera transitoria. Un técnico como Diego Osella que carga con el mote de defensivo buscó pegar el golpe y falló en el intento. La cuestión es que el conductor no cuenta con una formación para implementar un estilo de pensar sólo en defenderse. Esto no quiere decir que no lo haga, porque la premisa desde siempre fue armar una desde atrás hacia adelante. Más aún ante la necesidad de sumar para alimentar el promedio del descenso como principal objetivo, como es el caso de los rojinegros. "No me gusta que se encasille a un técnico. Cada uno sostiene su idea y es noble", reconoce el entrenador sobre una definición dentro del fútbol que tiene muchos matices. ¡Y vaya que los hay!

¿Es defensivo u ofensivo Newell's? Es cierto que Osella carga con una definición de cierta mezquindad por los equipos que condujo años anteriores, donde está claro que pensaba más en el cero en su arco que en el de enfrente. Todo depende de los elementos con los que cuente. La Lepra tiene nombres de buen toque y jerarquía que hace difícil que pueda aplicar a rajatabla ese sistema. Y obliga a que por sí solo el equipo piense con mayor predisposición en el arco de enfrente, pero con la consigna de no resignar espacios en el fondo ni se desarmarse. "No negocio el orden, la intensidad y la intención de juego, más allá del sistema", sostiene el técnico como para ratificar lo expuesto.

Newell's por sí solo no puede ser defensivo. O no debería serlo. Necesita buscar el protagonismo, más allá de que a lo largo de las fechas que disputó no muchas veces logró imponer su vuelo futbolístico y se enredó en la medianía que hoy es el común denominador del fútbol argentino. Por supuesto que tuvo partidos interesantes y de juego de alto nivel como ante Atlético Tucumán, Racing y River Plate.

Hay un detalle a tener en cuenta dentro de la docena de encuentros que lleva disputados y entrega un dato que avala la idea de buscar el resultado más allá del pensamiento cuidadoso que puede sostener el DT. Y tiene que ver con la cantidad de goles que lleva marcados (14) y que lo ubican entre los diez conjuntos que más convirtieron.

Ricardo Zielinski, DT de Racing, fue uno que se fastidió con esa definición con la que carga de defensivo. "Voy a cambiar mi metodología y voy a decir que soy defensivo así no me rompen más las b...", disparó ofuscado días atrás y resaltó que también esa definición la arrastra por venir del ascenso. Osella también arrancó de abajo y no cuenta con una espalda ancha, aunque después del clásico comenzó a cambiar la imagen que el hincha tenía sobre figura. En definitiva, los resultados son los que mandan, escriben una historia y también disimulan cualquier sistema. Sea defensivo u ofensivo. Se juegue mal o bien. Lo que más importa es ganar y si se consigue esta discusión muchas veces queda en segundo plano.