Canallas y Leprosos volvieron a hacer la previa del clásico en un encuentro que fue una fiesta en el barrio para el aplauso
Sábado 15 de Febrero de 2025
Hinchas de Newell's y Central compartieron espacios, cantaron por sus colores, jugaron al fútbol y todo uno al lado del otro, sin operativo de seguridad en el medio. Un ejemplo que una vez más dio la barriada de Tiro Suizo, que decodifica como nadie el espíritu genuino de la fiesta del clásico.
Hace muchos años que en Tiro Suizo se juntan leprosos y canallas, en la plaza de Gutiérrez y Corrientes. Varias veces la policía lo prohibió, pero se hizo igual porque en el barrio los códigos de convivencia para un encuentro así se respetan a rajatabla. Se trata de vivir una fiesta, cada uno con los suyos sin agresiones. Y este sábado, en la previa al nuevo clásico, se repitió un rito para el aplauso.
Más de dos mil personas se juntaron por la tarde, el clima acompañó y las banderas y camisetas de Newell's y Central se multiplicaron en los alrededores de la plaza y de la cancha, donde por espacios de 40 minutos jugaron a la pelota.
La prioridad de la convivencia en Tiro Suizo
Es tanta la prioridad que se le da a la convivencia, que se pudo observar uno de los gritos del gol de los rojinegros (vencieron 2 a 0) delante del costado de la cancha donde se ubicaban los canallas y no pasó nada. Al contrario, fue común ver a hinchas de ambos cruzarse como en toda la tarde.
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Cada uno tuvo su momento también para sus bengalas, bombas de humo y de estruendo sin molestar al otro, y así el clásico de Tiro Suizo mostró una vez cuáles son los valores que deben primar en una ciudad, y un barrio, que cobija a todos bajo el mismo techo.
Ellos pudieron. Lo hacen en cada previa, sin promocionarlo mucho para que no se los pinchen desde los organismos de seguridad. Una tarde a pura emoción, a puro clásico, en paz, jugando a la pelota. Se puede.