Un clásico de reserva al rojo vivo
En un infartante partido, Newell's lo ganaba 2 a 0 pero Central lo empató sobre el final.
Martes 12 de Diciembre de 2017
No fue el clásico de primera pero se vivió como tal. Las reservas de Central y Newell's jugaron un partido de alto voltaje y empataron 2 a 2 en la ciudad deportiva auriazul. El canalla estuvo 0-2 y con un jugador menos durante más de un tiempo. La lepra se quedó, no lo supo definir y se le escapó el triunfo en los últimos minutos.
En la primera parte, Newell's estuvo mucho mejor. Dominó la pelota y explotó la espalda de los dos laterales auriazules, que no tuvieron un buen rendimiento y quedaron a destiempo en varios ataques. Y de yapa, el mediocampo tampoco fue firme en el retroceso. A los 27', el volante rojinegro Alexis Rodríguez ingresó al área, quedó mano a mano con Di Fulvio, a quien el árbitro le terminó cobrando penal aunque la infracción la cometió Facundo Rizzi. El mismo Rodríguez se encargó de ejecutar la pena máxima al palo derecho del arquero y puso el 1-0.
Después del gol, el partido se picó y el juego brusco se convirtió en el protagonista del clásico. Tanto es así que, a los 36', una simple jugada por la banda izquierda derivó en una innecesaria pelea entre jugadores. Luego de una serie de empujones y manotazos, el que vio la tarjeta roja fue el delantero canalla Agustín Maziero, que cometió una torpeza y dejó a su equipo con diez.
Apenas cuatro minutos después del altercado llegaría un nuevo gol de Newell's. Tras un tiro de esquina desde la derecha apareció Capitani por el primer palo y conectó el balón con el pie derecho para descolocar a Di Fulvio y estampar el 2 a 0 a poco del final.
Con una ventaja de dos goles y un jugador más, inexplicablemente la lepra cedió el control del partido y agigantó a su rival, que con corazón y dientes apretados acorraló a Newell's. A los 12', Maximiliano Lovera salió rápido de contraataque por izquierda, se la llevó hasta la línea de fondo, tiró un centro atrás y la pelota le rebotó fortuitamente a Zahir Mansilla, que venció su propia valla y dejó el encuentro 2-1.
Ya sobre el final, a los 40' y con otra contra de Central, la condujo Pereyra hasta la puerta del área, abrió para Coscia, éste remató al arco y le salió un pase para Leonel Rivas, que entró por detrás de todos y definió cruzado para poner el 2 a 2 final.
Ya sobre el final, a los 40' y con otra contra de Central, la condujo Pereyra hasta la puerta del área, abrió para Coscia, éste remató al arco y le salió un pase para Leonel Rivas, que entró por detrás de todos y definió cruzado para poner el 2 a 2 final.
Pese a que no ganó, el resultado le cayó mejor a Central por haberse sobrepuesto a una desventaja de dos goles y a una expulsión tempranera, en un clásico al rojo vivo.
Manotazos y expulsión
Manotazos y expulsión
Tras el primer gol de Newell's, convertido de penal por Alexis Rodríguez, el encuentro se tornó friccionado y de patadas sin sentido. Cada jugada dividida derivaba en un encontronazo entre jugadores canallas y leprosos.
A diez minutos de finalizar la primera etapa llegaría una pelea que involucró a varios futbolistas de ambos lados. La situación se generó por una jugada aislada sobre la banda izquierda, en la que el talentoso volante leproso Pancho González intentó tirarle un caño a Joaquín Pereyra, el juvenil canalla la recuperó y también buscó tirarle un túnel. Estos lujos despertaron una serie de empujones que terminaron con un manotazo de Agustín Maziero sobre la cara de Franco Capitani, lo que provocó que el árbitro Carlos Petrussa expulsara correctamente al delantero de Central.
Más allá de esta acción en particular, una vez que transcurrieron los minutos, las aguas se calmaron y el partido pudo terminar en paz y con un cordial saludo entre los jugadores de Central y Newell's en el final del encuentro. Y así debe ser.