Ovación

Un clásico que hoy tendrá revancha

Se define hoy el Sudamericano de Fútbol de Amputados en Funes, nuevamente con un Argentina-Brasil, que ayer venció 3 a 1.

Jueves 22 de Febrero de 2018

Argentina cayó ayer 3 a 1 en el clásico contra Brasil, en el Sudamericano de Fútbol de Amputados. Un partido con presencia rosarina, ya que la ciudad está representada por el capitán Hernán Travagliante y también por Facundo Bernal. Fue un encuentro dinámico, ofensivo y de ida y vuelta. Empezó ganando Argentina con un gol olímpico de Diego Pesoa (el ocho albiceleste) que hizo palpitar y esperanzar a la tribuna repleta del estadio municipal de Funes. Pero la ilusión duró poco: los verdeamarelhos, un equipo bien parado en la defensa y con habilidosos delanteros, triplicaron la apuesta con jugadas de lujo. En dos oportunidades anotó Rogério (número 9) y en una más Formiga (el 5). Y la alegría fue sólo brasileña.

Se trata de un torneo en el que jugadores, árbitros y también gran parte de la hinchada carece de una pierna o un brazo, lo que reemplazan con potencia, velocidad y garra. Y hacen sentir a todo el resto como en minoría. Quienes nunca vivieron una sensación así y quieran ver buen fútbol, tienen hoy una oportunidad más, con entrada libre y gratuita. A las 19.30 es la final, nuevamente entre argentinos y brasileños. Un espectáculo que emociona, hace replantear el sentido de la discapacidad y no defrauda, sea cual sea el resultado.

Tras el encuentro, los dos rosarinos que en la ciudad juegan para Los Guerreros de Rosario Central dialogaron brevemente con Ovación. Defensor con el 6 en la espalda, Travagliante, de 31 años, juega al fútbol desde muy pequeño pero un tumor en la pierna (fibromatosis agresiva) lo obligó a buscar nuevas estrategias.

"Tuve 15 cirugías para salvar la pierna pero no se pudo. Desde el 2001 juego al fútbol de amputados, que para mí es todo. Me hace bien. Me saca para adelante", dijo el capitán del equipo, quien heredó la cinta hace dos años cuando se retiró el anterior, Hugo Hereñú, hoy presidente de la Federación Argentina de Futbolistas Amputados (Fafa) y ayer, ocupado en llevar el control de las planillas del encuentro.

Para Travagliante, empleado en un minimarket familiar, ayer se jugó "bien" a pesar de que el equipo nacional cayó 3 a 1.

"Ellos llegaron cuatro veces y convirtieron 3, nosotros cometimos algunos errores y con Brasil no te podés dar esos lujos", lamentó. De todos modos rescató que el equipo dirigido por Marcelo Hereñú (con un estilo vehemente al borde de la cancha, a lo Chacho Coudet) tiene a su favor "una fortaleza que nos hace levantar en grupo, unidos".

Bernal, de 21 años y con el 7 en la camiseta, también rescata al equipo y al compañerismo y dice que para hoy, se tiene fe.

"Vamos Argentina todavía", expresa con ganas, como jugador y como hincha.

Cuenta que es ayudante de albañil, que perdió su pierna en un accidente de moto y que para él poder jugar al fútbol es simplemente algo "hermoso".

Algunas cuestiones a tener en cuenta para quienes nunca se acercaron a este fútbol. Entran a la cancha 7 jugadores (seis más el arquero), no con muletas sino con bastones que se consideran como prolongación de las manos en los fules y que los jugadores arrojan al aire cuando hacen un gol. Todos han perdido piernas o pies en accidentes laborales o viales (la minoría carece de miembros por cuestiones congénitas). Además, el arquero, amputado de mano, es el único que cuenta con ambos miembros inferiores y no puede salir del área. Vayan y vean.


Uruguay en cero

Al Sudamericano lo jugó también Uruguay, que fue vencido por goleadas. Brasil le ganó 12-0 y Argentina 10-0. Hoy los ganadores volverán a verse las caras en la final, que será más pareja.

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