Ovación

Un campeón "suelto y armado"

Isaías Spinelli, de 20 años, logró el título santafesino amateur en peso liviano.

Miércoles 10 de Octubre de 2018

"Suelto y armado es la clave del éxito". El flamante campeón provincial amateur de boxeo, Isaías Spinelli, de 20 años, tiene tatuada esa frase bajo la clavícula izquierda. No es la letra de una poesía ni de una canción. Es lo que le dice su entrenador Marcelo Botta cada vez que sube al ring. "«Sueltito y armado, hijo», me dice, como señalando que me mantenga en guardia y relajado", traduce Spinelli a Ovación en una de sus prácticas diarias y confiesa que el tatuaje, se lo grabó el 4 de agosto pasado, el día inmediatamente posterior a vencer a Matías Ayana, en Rafaela.

"En la pelea él jugó de local, con todo el pueblo a su favor, unas quinientas personas fueron a alentarlo, yo fui acompañado de apenas ocho personas, los de siempre", dice esta promesa peso liviano (menos de 60 kilos), nacido en Timbúes. Se refiere así al pequeño grupo que encabezan tres infaltables: el técnico; su padre Carlos Spinelli, a quien Isaías llama "Carlitos", y su tío Rubén.

El campeón santafesino cuenta de su pasado, presente y futuro desde el lugar donde prácticamente vive hace un año y medio. El gimnasio de la Asociación de Empleados de Comercio de Rosario (Corrientes y Tucumán), una esquina con ring, bolsas y puching ball que castigan unos 220 púgiles (varones y mujeres, afiliados o no; de lunes a sábados, de 9 a 12 y de 16 a 21).

Allí lo encontró Ovación guanteando con la marca personal de dos de los infaltables. Botta, quien supo entrenar a campeones como Piero Carloni y la Leona Victoria Bustos, dice que su discípulo es "calculador, frío, explosivo y difícil de golpear, es el pibe de oro". Y su papá, que todos los días viaja casi dos horas de ida y dos de vuelta desde Timbúes para alentar a Isaías, no se queda atrás en halagos. Ceba mates dulces a todo el que quiera compartirlos y emite palabras llenas de orgullo sobre su hijo. "Es que yo nunca fui a la escuela, pero él terminó 5º año, sabe inglés, computación, es buen deportista y un gran pibe".

Isaías probó con fútbol, natación, básquet y karate pero a los 16 se quedó con el boxeo. Tiene una cosecha de 37 combates (sólo 4 perdidas, 3 empatadas y 30 ganadas). Se define como un "contragolpeador" y se explaya. "No busco la pelea, me gusta que me busquen a mí. Subo a hacer lo mío, me gusta entrar y salir, me gusta la escuela cubana", dice entusiasmado y sin achicarse quien entrena dos horas de mañana y dos de tarde, toda la semana.

Admira al boxeador puertorriqueño Miguel Cotto y más que ilusionarse con el Madison Square Garden quiere pelear alguna vez en el Luna Park. Pero cree que eso ya vendrá. Ahora tiene por delante el Interprovincial: el 21 y 22 de octubre en Paraná, un trampolín al Nacional de noviembre en San Juan. Entrena "suelto y armado" porque, repite Isaías, "esa es la clave del éxito".

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