Miércoles 11 de Noviembre de 2015
Los números podrán demostrar todo lo contrario, pero ópticamente uno de los costados más flacos que mostró Newell’s con Lucas Bernardi fue el andamiaje defensivo. Esta introducción viene a cuento porque las estadísticas indican que en este ciclo el equipo mantuvo el arco invicto en 8 de los 15 partidos que disputó. Realmente alcanzar el 53 por ciento de efectividad en ese aspecto es elogiable, aunque no dice toda la verdad de lo fue Newell’s a la hora de defender. Es que en ese sector de la cancha el conjunto rojinegro dejó mucho que desear en la mayoría de los partidos, más allá de que no siempre lo pagó con una derrota o con goles en contra. Justamente la mejor señal que refuerza esta realidad fue que el pibe Ezequiel Unsain, uno de los grandes aciertos del DT, mantuvo el invicto en seis encuentros y casi siempre se convirtió en una de las figuras.
No hay dudas de que el buen registro que se le apunta a Newell’s se sustentó en la gran aparición de Unsain y no en el sistema defensivo. Ahí se explica todo. El pibe en más de una oportunidad tuvo que sacar la cara por una defensa que hizo agua cada vez que la atacaban. Así como Newell’s fue, junto a Boca y San Lorenzo, uno de los equipos que más mantuvo la valla invicta, no se puede decir lo mismo si el análisis se inclina hacia el lado del rendimiento defensivo. A esta altura, nadie podría dudar de que si algo entregó Newell’s fueron ventajas atrás. Es cierto que Bernardi encontró algunas respuestas en las apariciones de los pibes Franco Escobar y Gabriel Báez, pero el dedo le falló para consolidar a la dupla de zagueros. En ese sentido, no hubo caso. Marcos Cáceres, Víctor López, Nehuéz Paz y mucho menos Leandro Fernández ayudaron poco y nada en la tarea de quitarle margen de acción a Unsain. Tampoco contribuyó el momento de Hernán Villalba, ahora en la selección de Paraguay, pero muy lejos del nivel que supo convertirlo en un tercer central eficiente en tiempos de Gerardo Martino como técnico.
Si con esto no alcanza para definir a Newell’s como un equipo que defiende mal, hay más datos. Uno que también bendice las matemáticas, pero que no se condice con la funcionalidad del equipo, fue que en los 15 partidos del ciclo Bernardi, Newell’s no recibió goles en el primer tiempo. La única vez que le anotaron en los primeros 45 minutos fue en la estrepitosa goleada (0-5) ante Nueva Chicago en Mataderos. Aquel día los jugadores leprosos se fueron al entretiempo con un 3 a 0 en contra, pero todo el mundo vio que ese resultado no explicó para nada todo lo mal que marcó y defendió el equipo.
El foco ahora está en Lanús
Ya definido el rival y el día del partido por la liguilla Pre Sudamericana, las miradas de Lucas Bernardi apuntan al choque del martes 24 contra Lanús en el sur.
Si bien todavía quedan dos semanas para que el plantel retome la competencia, la idea del entrenador es utilizar este tiempo para automatizar algunos movimientos colectivos que no terminaron de consolidarse durante este ciclo.
La victoria contra River en el Monumental arrojó algo de tranquilidad para atravesar estos días con la complicidad de un buen resultado. Pero Bernardi sabe mejor que nadie que el equipo aún está en deuda. Por lo pronto, el plantel rojinegro volvió ayer por la mañana a los entrenamientos y aquellos futbolistas que fueron titulares contra River realizaron trabajos regenerativos livianos. Mientras que los que entraron en el segundo tiempo (Scocco, Bernardello y Mugni) cumplieron ejercicios tácticos. Hernán Villalba, en la selección de Paraguay, y Lucas Boyé, en Europa, estuvieron ausentes.