Ovación

Un broche doloroso en la Bombonera para el fin de ciclo de Newell's

Newell’s no tuvo respuestas anímicas ni futbolísticas en La Bombonera y recibió una dura goleada. El nuevo DT deberá trabajar mucho para cambiar el rumbo.

Lunes 08 de Junio de 2015

El fin de ciclo llegó en forma anticipada. El lunes, cuando Gallego aceptó dejar el cargo. Ayer había un cierre de semestre intentando matizar el final, pero la despedida antes del receso fue dolorosa. Newell’s fue goleado salvajemente 4-0 por un Boca que también necesitaba una victoria de recomposición anímica. El rojinegro le puso punto y aparte a un primer semestre en el que nunca logró amigarse con la pelota y alcanzar el juego necesario para transformarse en el protagonista que todos soñaron desde el arranque de la temporada. Ahora vendrá un cambio de capitán de barco -el tema, cabe aclarar, no es sólo de DT, sino también general-, que deberá pensar y mucho para llevar al equipo a transitar por el rumbo pretendido. Y lograr sacarlo a flote, sobre todo desde lo futbolístico.
Todo empezó torcido en un estadio vacío. Apenas se empezaban a acomodar en la cancha, el rojinegro recibió un golpe al ánimo. El Cata Díaz metió un zapatazo en un tiro libre en la puerta del área, rozó en Bentancur y se le coló contra un palo a Pocrnjic. El grito del silencio en una Bombonera vacía pintó un escenario raro dentro de un partido que siempre acapara la atención.
Newell’s no podía hacer pie en esos minutos y las dudas le permitieron al anfitrión dominar el juego. Bentancur enseguida avisó desde lejos. Pero el paso de los minutos le permitió a la Lepra empezar a sincronizar sus movimientos y a encontrarse con la pelota. Castro fue el primero que hizo titubear a Orion con un tiro desde afuera. Y a los 16’ Scocco metió un bombazo tremendo desde lejos y la bocha se estrelló en el poste derecho de Orion.
La soledad del estadio presentaba un juego como de entrecasa. Como si fuera un amistoso. Lejos estaba de serlo porque los dos pugnaban por tres puntos importantes para despedirse de la primera mitad del torneo. Pero el fútbol se ausentó, se prestaron la pelota y todo se tornó insípido.
   El panorama se presentó igual en el segundo tiempo. La noche leprosa tuvo su minuto fatídico, porque otra vez a los 4’ tuvo el segundo cachetazo.
“Cosa e’ mandinga”, dirían muchos.  Palacios recibió de Jonathan Calleri y su remate tocó en el pie de Víctor López antes de meterse en el arco de Pocrnjic.
A esa altura Ñuls lucía rendido. Sin respuestas ni futbolísticas ni anímicas. Sólo esperaba el final.
Claro que faltaba mucho tiempo por recorrer y el xeneize quería sacar provecho. Y lo hizo. Calleri (63’) les ganó a Pomelo Mateo y Leandro Fernández en el área y golpeó, de cabeza, por tercera vez el ánimo leproso.
El partido lucía liquidado. Aunque hubo más: Nehuén Paz cometió un penal que Chávez cambió por gol para sellar el 4-0.
La última imagen leprosa fue con Scocco buscando la personal e intentando el gol del honor. Ni esa le salió a la Lepra, que deberá cambiar, y mucho.
Newell’s, vacío desde todo punto de vista, fue vapuleado y eso resultó ser un impacto tremendo al corazón. A favor se podría sostener que peor no puede jugar y que las vacaciones permitirán un replanteo general.
Un cambio de chip. Barajar y dar de nuevo. Algo que deberá realizar el nuevo técnico a partir de la próxima semana. Para levantar la confianza y, sobre todo, recuperar un fútbol que hace tiempo luce extraviado. Una tarea nada sencilla, aunque no imposible.

La llegada de refuerzos es tan clave como la del DT

Newells necesitará de cambios importantes para la segunda etapa que se viene, tras el receso por la Copa América. El arribo de un nuevo entrenador no es la única solución y, de hecho, en el último tiempo pasaron cuatro (Berti, Raggio, Lunari y Gallego) por el banco de suplentes. También la dirigencia deberá apuntar, y bien, a la hora de elegir los refuerzos.
Que cumplan con los requisitos y lleguen para ser titulares.
Porque la realidad de los números indica que la Lepra sólo está a tres partidos de la punta (San Lorenzo tiene 32 puntos). Y esto es a pesar de la endeblez futbolística.
   No hay chances para las equivocaciones. Newells no sólo tiene que elegir bien, también deberá invertir para lograr el arribo de futbolistas que puedan ayudar a encontrar el fútbol pretendido.

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