Un apático Tiro Federal cayó ante el cómodo puntero San Martín
Está claro que a Tiro Federal le cuesta adaptarse a este torneo. La escasa cosecha de puntos, sumado a la inestabilidad colectiva que viene arrastrando, lo certifican. Por más que anoche el que pisó el Fortín fue el único puntero del campeonato, la realidad es que el tigre sigue preso de sus limitaciones. Por eso la nueva derrota. Esta vez a manos de San Martín por 2 a 0 . Y, si no vence esos temores que atentan contra su futuro, es factible que termine arrodillado contra el muro de los lamentos.

Sábado 14 de Noviembre de 2009

Está claro que a Tiro Federal le cuesta adaptarse a este torneo. La escasa cosecha de puntos, sumado a la inestabilidad colectiva que viene arrastrando, lo certifican. Por más que anoche el que pisó el Fortín fue el único puntero del campeonato, la realidad es que el tigre sigue preso de sus limitaciones. Por eso la nueva derrota. Esta vez a manos de San Martín por 2 a 0 . Y, si no vence esos temores que atentan contra su futuro, es factible que termine arrodillado contra el muro de los lamentos.
  Ni el incentivo de tener una nueva cara al frente del grupo técnico pudo recompensar a los once tirolenses, quienes amagaron de entrada con hacer saltar la banca ante San Martín. El local se mostró más ambicioso. Pero quemar tanta energía en la nada repercutió favorablemente para el puntero, que se encontró pasado el primer cuarto de hora con el gol.
  Cárdenas saltó liviano ante la arremetida de Penco, quien captó un centro de Toranzo a la salida de un córner, que en realidad debía haber sido saque lateral, y facturó. Por más que las protestas florecieron de manera espontánea, hay que mencionar que el arquero aportó su cuota de inseguridad y posibilitó al sanjuanino ponerse en ventaja.
  Tiro parecía un buen parteneire. Corría y presionaba. Maccarone y Menicocci hacían el trabajo sucio en la zona central. Pero arriba no gravitaba, pese a los movimientos desesperados de los tres puntas. Tan pobre era lo que generaba en ofensiva el local, que sólo pudo rematar dos veces en el primer tiempo. Uno de Castillón y otro de Armani.
  La noche era oscura en Ludueña. Al equipo de Dabrowski le salía todo torcido. Sus dirigidos no hicieron tiempo en descifrar sus escritos para exponer la obra a la hora de salir a escena. Y una muestra fue el descalabro táctico que presentó el DT. Tiro careció de un esquema definido pese al innovador 3-4-3 que paró.
  En el complemento Tiro también empezó bien, pero se desvaneció. No por los embates de San Martín, sino por sus impericias. Rossi tiró a las nubes y ratificó la anemia que padecía el Tigre, que sufrió el segundo tanto cuando iban 15 minutos. Centro al área, el fondo local dio ventajas y Sánchez metió el cabezazo, Cárdenas volvió a fallar y habilitó el festejo ajeno.
  En el cierre se lo comieron Armani y Rossi. Estaba todo sentenciado de antemano. Tiro se dedicó a malgastar las energías. Dabrowski plantó un sistema perverso, que posibilitó a San Martín ser más caudillo que nunca de este campeonato. Y la derrota se tornó inevitable. Es que Tiro sigue patinando seguido. l