Ovación

Ultimo pulido táctico

El plantel se entrenó de manera intensa en Instituto. Clima distendido, muchas directivas y hasta hubo tiempo para ensayar penales.

Lunes 23 de Octubre de 2017

Cada uno escuchó con suma atención lo que expresaban Paolo Montero y el Chengue Morales. Era como que esta vez no podían fallar a la hora de practicar lo que esta tarde deberán ejecutar sin fisuras contra Godoy Cruz. Cuando el cuerpo técnico daba una indicación específica, se pudo observar cómo el grupo abría bien los ojos y era todo oídos. La última sesión de entrenamiento canalla en esta ciudad se realizó a un ritmo intenso. La consigna vespertina fue hacer un rato de fútbol. También ejecutar penales y tiros libres cuantas veces hiciera falta. Eso sí. Todo fue con pautas precisas a cumplir desde lo táctico a la hora de salir hoy a la cancha para buscar la llave del triunfo y sostener el ciclo del entrenador.
   La cancha auxiliar número siete del complejo La Agustina era un billar. Después de un instante de relax y charlas llegó el turno de ponerse todos serios. Se acabaron las bromas en un segundo.
   Fue entonces que Montero aprovechó y charló un instante a solas con el tridente ofensivo que compondrán hoy el pibe Joaquín Pereyra y los puntas Germán Herrera y Marco Ruben.
   Luego reunió a los once apellidos que eligió para la contienda de esta tarde en el corazón del campo y dio detalles puntuales antes de ordenar el ensayo, que fue breve pero a fondo desde todo punta de vista.
   De un lado, vestidos de verde, estuvieron los que buscarán pasar a las semifinales de la copa. Es decir Rodríguez; Ferrari, Leguizamón, Tobio y Parot; Camacho, Martínez y Carrizo; Pereyra; Herrera y Ruben.
   El gol de Marco al minuto fue anecdótico. Porque lo más importante fueron las palabras del Chengue Morales, quien dio muchas indicaciones sobre cómo jugarle al Tomba. Montero acotaba sin cesar desde otro ángulo. Se intentaba no dejar cabos sueltos.
   Los jugadores atendían con suma atención cada frase que daban los referentes del cuerpo técnico. Incluso hablaban entre sí para apuntar ciertas consignas, sea en ataque como defensa.
   En el medio del ensayo se detuvo la marcha para ejecutar y lanzar varios tiros libres. La idea era ser más punzantes cuando pisaran campo adversario. Hubo mucha arenga. Palabras positivas. Sobre todo cuando el juvenil Joaquín Pereyra lanzaba una bola envenenada.
   A medida que fue cayendo la tarde llegó el tiempo para ejecutar penales. Todos se mostraron afilados. Una buena señal por si es necesario ponerlo en práctica esta noche.
   El entrenamiento duró poco más de una hora. El tiempo considerado justo por Montero y compañía para hacer el último pulido táctico de cara a lo que será el crucial desafío de esta tarde por la Copa Argentina en el que habrá mucho en pugna.

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