Turismo Carretera: Giallombardo, el heredero del trono
De campeón a campeón. Así fue la definición del Turismo Carretera 2012 en La Plata. Emotiva. El uno saliente le entregó la corona al uno entrante, pero no se la hizo fácil. El de la vieja guardia, el que demostró por qué es séxtuple de la categoría más popular del automovilismo argentino, al de la nueva vanguardia. Mauro Giallombardo (22 años) se consagró a lo grande, ganando la carrera que tenía que ganar.  

Lunes 03 de Diciembre de 2012

De campeón a campeón. Así fue la definición del Turismo Carretera 2012 en La Plata. Emotiva. El uno saliente le entregó la corona al uno entrante, pero no se la hizo fácil. El de la vieja guardia, el que demostró por qué es séxtuple de la categoría más popular del automovilismo argentino, al de la nueva vanguardia. Mauro Giallombardo (22 años) se consagró a lo grande, ganando la carrera que tenía que ganar. Y su principal rival no fue Matías Rossi, ni Juan De Benedictis, ni Agustín Canapino. Fue Guillermo Ortelli, el que nadie tenía y el que agrandó más la conquista del pibe de Bernal, que subió al podio a pura lágrima.

Claro, a Rossi se le pinchó rápido el sueño en la serie (ver aparte) y ya entonces Giallombardo intuyó que podía ser su gran día. Que su primera pole conseguida el viernes y la manga ganada en la mañana le allanaban el camino a su primer título en su segundo año en el TC. Pero no esperaba que fuera Ortelli, el que tampoco había ganado, el que lo pusiera nervioso en las dos últimas vueltas de una carrera formidable del de Salto.

Es que Ortelli, que llegó 7º a la definición y el viernes había sido apenas 18º, sin embargo metió el 2º lugar el sábado y amenazó. Pero falló en su serie al dejarse ganar la punta por el Pumita Aventín y debió remarla de atrás. Encima, la manga fue la más lenta por el accidente terrible de Rossi. Sin embargo, a la hora de la verdad demostró de la madera que está hecho y fue gran protagonista de la final.

Giallombardo picó en punta y no la abandonó hasta el final. Pero en algún momento se le acercó Juan Manuel Silva hasta que gastó sus neumáticos traseros en la persecución, cuando le avisaron que aunque pasara al de Ford otro óvalo sería el campeón: De Benedictis. Y con Ortelli deshaciéndose rápido de Angelini (el Tati de Carreras cerró el año con un gran 6º puesto) y dando cuenta de Aventín en el giro 17º tras una implacable persecución, se le fue encima al Pato aprovechando ese desgaste de caucho y lo pasó al final del giro 23.

Las dos últimas vueltas mostraron a Ortelli dejando todo por limar la diferencia con Giallombardo, ya que si lo pasaba era el campeón, pero no hizo más que enaltecer el título del de Bernal, que al caer la tarde festejó a lo grande en su ciudad, muy cerca del Mouras.

La Copa de Oro y los cambios técnicos de Paraná castigaron duramente a Rossi. Y el título se lo llevó, una vez más, el que más liviano llegó a la definición, otro ítem a considerar porque el reglamento entorpece a los que ganan primero y premia la especulación. Igual, Giallombardo no fue nunca de esos, siempre fue al frente y en este caso la victoria en el último capítulo agrandó su mérito. Ortelli traspasó el título y lo dejó en muy buenas manos.