"Trinche, vos fuiste mejor que yo; eso me firmó Diego en una camiseta"
La leyenda Tomás Felipe Carlovich contó varias anécdotas, como su encuentro con Maradona y su sueño de haber podido jugar algunos minutos con el Diez. También recordó el libro que le regaló Bielsa y la comida pendiente.

Martes 28 de Abril de 2020

Tomás Felipe Carlovich es el ídolo que el fútbol se perdió. O, en realidad, que no se pudo disfrutar como debería haber sido. Los más grandes jugadores y técnicos de Argentina siempre lo destacaron y mencionaron su nombre, como un futbolista exquisito que el fútbol se perdió. Claro que este referente de Central Córdoba siempre intentó minimizar cada dicho que apareciera de Diego Maradona o cualquier otro nombre reconocido de nuestro país.

El Trinche, la leyenda rosarina, habló en el programa Súper Deportivo de Villa Trinidad (Santa Fe) y recordó diversas anécdotas, como cuando Claudio Caniggia lo llamó para pedirle un video para un amigo, el momento en que Marcelo Bielsa le regaló un libro, el día en que Julio Humberto Grondona se largó a llorar cuando se conocieron, de su sueño de jugar con Diego Maradona y hasta de Pelé, el que le bajó el pulgar cuando lo quería Cosmos (EEUU). Pero lo más impactante para la leyenda rosarina fue lo que el Diez le escribió en la camiseta que le regaló: “Trinche, vos fuiste mejor que yo”.

Su encuentro con Diego.

Yo nunca le doy pelota a nadie, no me gusta cargosear y unos muchachos dirigentes de Central Córdoba me insistieron mucho para ir a ver a Diego al hotel cuando vino a Rosario (cuando Gimnasia visitó a Central en febrero de este año). Al final fui con un amigo. Yo estaba a 20 metros de Maradona, que estaba rodeado de 15 o 20 personas y pasa Fatu Broun y me dice, “¿qué haces acá?”. Le dije que iba a ver a Diego, al único que puedo ver, pero me va a sacar rajando. Y ahí se me pareció y lo primero que hizo fue acordarse de mi vieja. "Trinche, la c… de tu madre". Entonces se vino, me abrazó, me empezó a hablar al oído y no paraba. Hasta me firmó una camiseta y me puso: "Trinche, vos fuiste mejor que yo". Lo único que le pude contestar a Diego es que “ahora puedo partir tranquilo, vos fuiste lo más grande que vi en mi vida”.

¿Qué hubiera pasado si Diego y Carlovich jugaban juntos?

Lo único que sé es que él se hubiera hecho un picnic y yo solamente me hubiera llevado la pelota a mi casa. Haber jugado con el Diego habría sido la gloria. Te digo más, hubiera dado la vida por compartir una cancha con él. Si en algún momento de mi carrera como futbolista me decían "Trinche, vas a jugar con Diego 45 minutos, pero después partís arriba o abajo, yo aceptaba y se lo firmaba ya”. ¡Qué me importa! ¡Era la ambición de mi vida!

El día que Julio Grondona se puso a llorar por el Trinche.

A Grondona lo conocía todo el ambiente, pero yo personalmente no. Años atrás vamos a AFA con dos dirigentes de Central Córdoba y le llevaron dos camisetas. Me senté en un sillón y lo veía a Grondona a cinco metros, se viene y le dice a los dos muchachos que estaban conmigo: "Ustedes se van, no los quiero ver acá". Grondona se fue a una reunión con los presidentes de los clubes y al rato volvió. Cuando me ve el viejo me dice: "Trinche, vení a la oficina". Ahí me empezó a contar que me iba a ver a jugar al fútbol con su señora y qué sé yo. Cuando le firme un par de camisetas el viejo se puso tristísimo y se largó a llorar. Estaba emocionado, no sabés cómo lloraba.

El llamado del Pájaro Caniggia que no creía.

Un día me llama un hombre de Monte Maíz (Córdoba) que me dijo que era amigo de Diego. Que lo disculpara por el atrevimiento, pero que al día siguiente me iba a llamar el Pájaro. Yo le pregunté qué Pájaro. Y me contestó “Caniggia”. Le dije que no me jodiera y, además, que era muy difícil que me conociera a mí. Al otro día me llamó, se presentó y me dijo que era Caniggia. ¡No lo podía creer! Me empezó a contar mi historia y que la conocía. Resulta que el tipo quería un video para un amigo de él que era fanático mío, que estaba en Londres y que cumplía años. Era una sorpresa que quería hacerle a ese amigo. De esas historias me pasaron muchísimas.

El obsequio del Loco Bielsa.

Un día me llamó el secretario privado de Bielsa diciéndome que Marcelo tenía algo para darme. El estaba dirigiendo en Francia. El tipo me regaló un libro de Francia, donde había cuatro hojas mías. Ese libro vale oro, es espectacular. Había fotos fantásticas. Quedó pendiente una comida con Marcelo. El es perfil bajo, muy humilde. De tal manera que la hermana le dijo: “Si vas a comer con el Trinche no te levantés y te vayas a ver un video porque él (Trinche) se va, eh".

El día en que Pelé lo bajó de Cosmos.

Estuve a punto de ir a Francia cuando estaba en Rosario, pero no se dio. Después cuando estuve en Mendoza surgió la chance de Cosmos, en Estados Unidos, donde estaba el Negro Pelé y no sé qué pasó. Hay comentarios malos, que a mí me bajó el pulgar Pelé. Esos son los comentarios que siempre me han llegado. No me gusta hablar, pero me parece que pasó eso.