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Tras el corte de bulevar Avellaneda, los canallas reclamaron en la sede céntrica

A poco de comenzar la venta de entradas para Belgrano-Central, desde la boletería informaron que no había más tickets y los hinchas desataron su enojo. Luego de cortar bulevar Avellaneda a la altura del Gigante, marcharon hasta la sede de calle Mitre, donde la policía cercó la cuadra. Los canallas pidieron explicaciones y denunciaron que no se pusieron a la venta las 2.500 entradas pactadas.

Lunes 06 de Julio de 2009

A poco de comenzar la venta de entradas para Belgrano-Central, desde la boletería informaron que no había más tickets y los hinchas canallas desataron su enojo. Luego de cortar bulevar Avellaneda a la altura del Gigante, marcharon hasta la sede de calle Mitre, donde la policía cercó la cuadra. Los canallas pidieron explicaciones y denunciaron que no se pusieron a la venta las 2.500 entradas pactadas.

El panorama en torno a la sede auriazul de Mitre al 800 era tranquilo en horas del mediodía. La policía montó vallas en la peatonal Córdoba y por calle Rioja y se cerraron los accesos de las galerías céntricas que comunican con la sede canalla.

Unos cuarenta jóvenes canallas apostados frente al edificio de Mitre cantaban "No me importa nada, sólo quiero ver a Central" y explicaban a quien quisiera escuchar que no piensan en ningún tipo de daños o represalias, sólo piden explicaciones sobre por qué no hay más entradas.

Los comercios de Mitre entre Córdoba y Rioja cerraban sus puertas ante la imposibilidad de la gente de transitar por esa cuadra, mientras que detrás de cada una de las vallas una fila de policías montaba guardia.

De a poco los hinchas que manifestaban se fueron yendo, la policía comenzaba a levantar el vallado y todo volvía a la normalidad.

Un rato antes, enfurecidos hinchas canallas cortaron bulevar Avellaneda a la altura de avenida Génova como medida de protesta por la falta de entradas para ver el partido entre Belgrano y Central por la promoción.

Los incidentes se desataron a poco de abrirse las boleterías en el Gigante para vender las 2.500 entradas para el partido de ida de la promoción ante Belgrano, en Córdoba, cuando se informó que las entradas ya se habían agotado.

Esto desató la furia de los hinchas canallas que formaban la fila para adquirir su ticket, algunos de los cuales estaban desde la noche anterior.

Con cánticos contra la dirigencia auriazul y la policía (a la que denunciaron por malos tratos), el grupo más exaltado cortó bulevar Avellaneda, a la altura del estadio Gigante, donde se formó un congestionamiento de tránsito. En el tumulto hubo piedrazos y disparos al aire pero la cosa no pasó a mayores.

Otro grupo comenzó a caminar por Avellaneda con destino a la sede canalla de calle Mitre al 800 para exigir la aparición de las entradas.

Según fuentes policiales no hubo heridos ni daños materiales de significación, aunque testigos hablaron de agresiones a colectivos del transporte urbano y algunos vehículos particulares. Los detenidos sumarían unos cincuenta, aunque en su mayoría sólo fueron demorados por averiguación de antecedentes.

En declaraciones radiales, el jefe de la policía rosarina, comisario Osvaldo Toledo, planteó sus dudas acerca de la cantidad de entradas que se pusieron a la venta en el Gigante y confirmó que movilizó tropas a la zona céntrica para prevenir disturbios frente a la sede canalla.

Desde la comisión directiva auriazul habían informado que las 2.5o0 entradas iban a ser exclusivamente para socios, quienes podían adquirir hasta un máximo de 4 por persona, con la cuota de junio al día.

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