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Tras 17 años, Rosario Central se hizo fuerte de local y terminó un semestre invicto

El equipo de Juan Antonio Pizzi logró el 75 por ciento de efectividad en el Gigante, donde sumó 18 de los 24 puntos en disputa, una marca que no lograba como local desde 1994. Central mantiene la calma que le dan hoy los 31 puntos cosechados en la primera parte del torneo.

Miércoles 21 de Diciembre de 2011

En medio de los trabajos por la renovación de los contratos que vencen en junio próximo y de la búsqueda de refuerzos, Central mantiene la calma que le dan hoy los 31 puntos cosechados en la primera parte del torneo (la última fecha de la primera rueda se jugará en febrero). Pero no sólo eso, sino en la fortaleza que logró jugando en el Gigante de Arroyito. Esa vieja frase "hay que hacerse fuerte de local" todos (técnicos y jugadores) la utilizan, pero en muy pocos procesos se logra actuar en consecuencia. Lo de este semestre sí entregó frutos. Es que el equipo de Juan Antonio Pizzi logró 18 de los 25 puntos en disputa, alcanzando una efectividad del 75 por ciento.

 Para muestra basta meterse de lleno en la historia. Porque después de 17 años Central termina un semestre invicto en condición de local. La última vez que logró eso fue en torneo Clausura 1994, con Pedro Marchetta como entrenador, cuando los canallas pelearon el campeonato hasta las últimas fechas con Independiente y Huracán. En aquella oportunidad hubo 9 partidos en el Gigante, de los cuales fueron empates los dos primeros (Newell's 0-0 y Lanús 1-1) y triunfos en los siete restantes (Estudiantes LP 3-0, Deportivo Español 1-0, Deportivo Mandiyú 4-0, Banfield 2-0, Gimnasia LP 2-0, Vélez 3-1 y Gimnasia y Tiro de Salta 1-0.).

Pero claro, lo que importa es el presente y en este sentido se puede decir que existen bases sólidas. "Este equipo también ganó partidos muy importantes de visitante", declaro Omar Zarif días antes del cierre del año futbolístico, pero tanto él como muchos de sus compañeros resaltaron la importancia de no haber conocido la derrota.

Sólo cuando al equipo entró en un pozo en cuanto al juego la cosa se complicó un poco. En ese lapso fue que aparecieron los empates contra Guillermo Brown de Puerto Madryn (2-2), Almirante Brown (0-0) y Quilmes (0-0). El arranque había sido muy bueno, con victorias frente a Gimnasia y Esgrima La Plata (1-0) e Instituto (2-1), lo mismo que el cierre, cuando el cambio de esquema ya comenzaba a entregar réditos desde los resultados. Los triunfos ante Ferro (3-0), Aldosivi (3-1) y Patronato (1-0).

Es cierto que, la mayoría de las veces, las comparaciones son odiosas, pero cada paso que dé este Central en el torneo se tomará como espejo lo hecho en la pasada temporada, donde la localía le jugó definitivamente una mala pasada. Ni Merlo, Rivoira y Palma le encontraron la vuelta en ese aspecto. De allí es escaso porcentaje (53 por ciento, 30 puntos sobre 57 posibles) jugando ante su gente. Fueron 19 partidos en los que hubo 9 victorias, 3 empates y 7 derrotas.

Los signos de conformidad siempre fueron evidentes. Aún cuando se atravesó esa racha de tres empates consecutivos. Pero la tranquilidad quedó de manifiesta una vez que el choque contra Patronato (el último de local había llegado a su fin. Allí fue Matías Lequi quien habló del "orgullo" que sentía porque Central había logrado hacerse respetar nuevamente en el Gigante.

El objetivo aún está lejos, pero así la cosa puede resultar más viable. Más teniendo en cuenta que en 2012 habrá 20 partidos y 11 de ellos serán a orillas del Paraná.

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