Clásico rosarino

Torneos y las idas y vueltas del clásico

La Copa está bajo el ala de la productora de contenidos, que definió con AFA la fecha del derby.

Jueves 25 de Octubre de 2018

La Copa Argentina es un campeonato que está bajo la órbita de Torneos. La productora de contenidos deportivos compró en mayo de 2016 a la empresa Santa Mónica, la firma que le gestionaba los sponsors a la selección argentina. Las oficinas que organiza el certamen más federal están dentro de las instalaciones de TyC Sports, en el barrio Monserrat de Buenos Aires. Junto a la AFA determinaron que el clásico entre Central y Newell's, por los cuartos de final, se dispute el próximo jueves 1 de noviembre en cancha de Arsenal y a puertas cerradas. Tiene una columna dirigencial sólida y se rige a nivel estructural.

Torneos tiene una columna vertebral definida. El CEO es Ignacio Galarza, quien reemplazó a Alejandro Burzaco, quien estuvo involucrado en un caso de corrupción. El director de la Copa es Alex Ganly. El gerente de competencia es Matías Calcagno. También hay que mencionar a Jorge Antico, quien desempeña funciones en relaciones institucionales en TyC y en la Copa.

"La principal estructura la completa Luis Silva, quien es uno de los gerentes de competencia que tiene AFA, y además es el encargado de coordinar los sorteos. Es quien arma los fixtures de la AFA y los partidos de la Copa", le afirmaron ayer a Ovación.

Como dato hay que mencionar que Torneo tuvo siempre lazo directos con Santa Mónica, que es la que comenzó a organizar nuevamente la competencia federal hace unos años, hasta que la compró hace dos años. "Es la segunda edición que organiza este torneo de manera pura", le apuntaron anoche a este medio desde Capital Federal sobre la empresa que genera contenidos deportivos en todos los niveles.

Otro punto saliente es que Santa Mónica arrancó con vinculo directo cuando estaba Grondona. Lo hizo hasta que don Julio falleció el 30/7/2014. Desde ese entonces dejó de ser una empresa pujante para ser una que comenzó a caer en picada, pese a que era además la dueña de los amistosos que tenía de la selección nacional. Terminó en manos de Torneos.

Torneos, la misma que tiene a su cargo la organización de la Copa Argentina. La misma que siente que este clásico era y sigue siendo, el principal partido de la actual edición. Sí, de la edición copera. Porque al no estar más en carrera Boca ya no interesa tanto un posible cruce entre River y San Lorenzo como puede darse. Por eso, cuando Central le ganó a Almagro los de Copa comenzaron a pensar en grande. Querían armar un gran despliegue mediático por la magnitud que tiene este desafío.

Pero hay un dato que no es menor. Cuando Newell's pasó a cuartos de final y había una posibilidad real de que habría derby, desde la Copa empezaron a hablar con miembros de la seguridad de Santa Fe para ver si se podía desarrollar el 29 de octubre. A la vez, sondearon a otras tres provincias: Buenos Aires, Salta y Mendoza. Y se encontraron la contundente respuesta por parte de porteños, salteños y cuyanos de que "no querían importar el clásico si era con público porque saben de la gran rivalidad que hay entre ellos". De entrada nadie quería este partido por los posibles daños colaterales que podría causar la eliminación de uno.

A la vez, antes de que jugara Newell's frente a Atlético Tucumán, desde Córdoba le avisaron a la organización de la Copa Argentina que "no se les ocurriera traer ese clásico al Kempes", pese a que la policía santafesina aseguraba que el mejor estadio para llegar y mover tanta gente era el ex Chateau, debido a que una parcialidad podría haber tomado la autopista Rosario-Córdoba y la otra la vieja ruta 9.

Con respecto a las plazas de Formosa, Chaco y San Juan, desde la organización le bajaron el pulgar inmediatamente porque en este caso no se justificaba hacer un gran despliegue logístico, con el factor económico que eso implica para albergar un partido a puertas cerradas.

Por lo tanto, quedaban tres escenarios en el abanico de las posibilidades: Arsenal, Lanús y Banfield. Pero como desde Santa Fe daban señales de querer ese partido, desde Copa Argentina seguían escuchando las voces dirigenciales de Central y Newell's como además de los organismos de seguridad correspondientes.

"Al principio dijeron que sí. Que el Gobierno estaba dispuesto de hacerse cargo de colaborar de manera directa con la organización. Había que definir la sede. Todo indicaba que era la cancha de Colón pese a que la tribuna que da espaldas al Fonavi estaba en reparación. Aunque por dentro se percibía que la intención no era tal como la que expresaban", indicó una fuente calificada.

Sobre la chance de que jugara en el Coloso o en el Gigante, desde las entrañas de la Copa le confesaron a Ovación que "era más un deseo externo de los directivos que una realidad. El espíritu de este torneo es que se juegue en cancha neutral siempre".

Luego brindaron un detalle. "El comportamiento de algunos directivos sorprendió. Ninguno quería ceder en nada. Nadie quería la localía porque decían «que si perdemos el costo político iba a ser muy alto. También hacían chistes internos y se chicaneaban»".

Y acotaron: "Lo del sorteo para determinar la localía nunca fue viable, al menos desde nuestro lugar porque no queríamos sentar un precedente". Es más, este medio constató luego que Central y Talleres propusieron un sorteo antes de jugar los octavos, pero espontáneamente se lo negaron desde la Copa por ese motivo. Siguieron charlando porque estaba la chance de jugar en Mendoza, pero Central no quiso. La cancha de Colón era otra alternativa, pero en ese momento no se podía usar el estadio sabalero. En consecuencia terminaron midiéndose en Lanús.

Volviendo al clásico en sí, y según una alta fuente ligada a la Copa, "cuando Gobernación le informó a la organización que ya no quería recibir el clásico porque tenían más que perder que ganar, inmediatamente AFA tomó cartas en el asunto y decidió darle un corte a este tema asignando a Arsenal como sea del derby rosarino". También se informó que habrá un gran operativo "por prevención", que abarcará a 400 policías.

¿Por qué Arsenal? "Porque es el escenario que siempre tiene como primera medida en Buenos Aires y al mejor que le viene la plata porque es un equipo que no está en primera. Es como que le dan el dinero del alquiler del estadio a una comisión que tiene feeling con AFA y padece necesidades económicas, por ese solo motivo. También porque al ser sin gente dijeron que se haría afuera de Santa Fe", indicaron.

Claro que también luego cerró "porque al ser en el Viaducto, los de Copa Argentina no tienen que hacer un gran despliegue logístico porque los periodistas y equipos de transmisión están en Buenos Aires". Está claro que este clásico no será lo mismo, ni lo que todos esperaban. Pero está claro que hay varios factores internos y externos que terminaron empujando el partido más pasional del país a un estadio enclavado en Sarandí y que se jugará encima a puertas cerradas, desde las 15.30.

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