Ovación

Tigre y Boca, David y Goliat, jugarán la gran final en el Kempes

El descendido a la B Nacional y el xeneize, campeón de la Supercopa Argentina, juegan la gran final en Córdoba

Domingo 02 de Junio de 2019

A todo o nada. La suerte está echada. La Copa Superliga, el flamante torneo del fútbol argentino, espera por su primer dueño: Tigre o Boca. El humilde contra el poderoso. El descendido contra el supercampeón. David contra Goliat. Con un partido de fútbol en el medio, en el que por esa dinámica de lo impensado que es este bendito juego puede pasar cualquier cosa.

El partido estará a cargo del misionero Néstor Pitana, árbitro de la final del último Mundial Rusia y marcará un hito en el país en el plano tecnológico, pues será el primero en transmitirse en calidad 4K (ultra HD) por las señales Fox Sports Premium y TNT Sports.

La final, rodeada de shows y actividades al estilo Fifa, se jugará en un estadio repleto, que dividió su capacidad de manera dispar, con 27.000 localidades para los hinchas de Boca y 17.000 espacios para los del Matador de Victoria.

El sistema de definición de la final estipula un tiempo extra de 30 minutos y, de ser necesario, tiros desde el punto penal. En el eventual período añadido, los equipos podrán realizar un cuarto cambio en su formación.

Boca es favorito por historia, experiencia, jerarquía y estatus frente a un equipo modesto, que bajó a la B Nacional pero que paradójicamente se transformó en la sensación del torneo desde que Néstor Gorosito se hizo cargo, ya con el descenso casi sentenciado.

Y allí reside lo fascinante de esta final, en la que el fútbol tiene la posibilidad de ratificar su condición de impredecible. Poco importarán los 68 títulos a lo largo de la historia de Boca y las vitrinas vacías de Tigre una vez que Pitana haga sonar el silbato en la Docta.

Boca, que puede sumar el segundo trofeo en la era de Gustavo Alfaro tras la Supercopa Argentina frente a Central, trae un invicto de doce encuentros sumadas todas las competencias pero su rendimiento futbolístico no termina de convencer.

Justamente lo contrario de Tigre, que deslumbra por el alto nivel de su estructura ofensiva compuesta por Lucas Menossi, Walter Montillo, Juan Ignacio Cavallaro, Diego “Cachete” Morales, Lucas Janson y Federico González.

El Matador consolidó la sensación de injusto descenso en el Monumental, con victoria frente al River de Gallardo, y con una notable campaña en la Copa Superliga, en la que despachó a Colón y Unión, al último campeón Racing y a otro muy buen equipo como Atlético Tucumán con un global de 6-0.

Argumentos más que suficientes para ilusionarse con una histórica consagración pese a la brecha que lo separa de un gigante como Boca, muy acostumbrado a las vueltas olímpicas.

Tanto Alfaro como Gorosito escondieron las probables formaciones, pero no habría grandes sorpresas. Ambos tienen un antecedente en definición de título, en un triangular del que también participó San Lorenzo en 2008. En la última fecha, Tigre venció a Boca 1 a 0 pero los xeneizes fueron campeones por diferencia de gol.

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