Tevez ganó el clásico y entró por la puerta grande a Central
Con el éxito en el clásico a Tevez ya no lo miran de reojo los hinchas. El DT les devolvió la confianza a los jugadores, ordenó al equipo y apostó por los pibes

Sábado 23 de Julio de 2022

El pasado 21 de junio, Carlos Tevez fue presentado como DT de Central, justo un mes exacto antes del clásico que ganó el canalla el jueves en el Gigante de Arroyito, por 1 a 0 con el gran cabezazo de Alejo Veliz. Cuando desembarcó el Apache el fútbol del club estaba por el piso, en un 2022 que arrancó con el Kily González en el banco, después con el experimento de Leandro Somoza y enseguida un breve interinato de Germán Rivarola. Ya con Carlitos, desde el día 1 la historia fue otra. Llegó sin declaraciones grandilocuentes, desde el llano, sin refuerzos rimbombantes y lleno de humildad y hambre de gloria. Ingresó a un mundo nuevo para él y sin más trámite se enfocó en el trabajo. Así trazó claramente un antes y un después en todo sentido, en la motivación de los jugadores, en el compromiso con una nueva idea de juego y por sobre todas las cosas paró en la cancha un equipo competitivo, que salió del “modo” perdedor que lo martirizaba. Con Tevez asoman los primeros rayos de sol en Central, luego de meses de nubarrones, tormentas y alerta meteorológico.

  No hay ninguna duda de que Tevez logró con la victoria del clásico entrar por la puerta grande en la consideración de los hinchas canallas, que de manera lógica lo miraban con distancia por tratarse de un personaje ajeno al mundo Central y sin experiencia como DT.

  Pero Carlitos, de menor a mayor, fue ganándose el respeto como técnico, ya que a pesar de que los primeros resultados no fueron positivos (derrotas con Gimnasia y Aldosivi) y luego sí comenzó la cosecha de puntos (victoria con Sarmiento, empate ante Independiente y triunfazo en el derby con Newell’s). Pero en ningún caso se vio un Central tirado en la cancha a merced del rival, tal como lo había encontrado el Apache.

  Por supuesto que la reconstrucción futbolística auriazul no será de la noche a la mañana, ni un mes en el cargo le alcanza a un técnico, sea el que fuere, para que su equipo juegue como pretende. Pero Tevez no puso su gusto futbolístico por sobre el material que dispone. Se subió al auto en el medio de la carrera, con los neumáticos pinchados y el motor casi fundido, y enseguida logró estabilizarlo, puso primera y hoy Central está en la ruta nuevamente. Claro que aún está todo por hacer y el que mejor lo sabe es el propio Tevez.

  Y haber ganado el clásico no fue obra de la casualidad. Fue producto del convencimiento que les transmitió a sus jugadores. Los ordenó en la cancha, los potenció en lo físico, les quitó el miedo a jugar y puso como regla básica: que la pelota se cuida o se recupera siempre con el amor propio a flor de piel. Este plus de sacrificio es lo que jamás se negocia y en el clásico esta valencia fue decisiva para conseguir el éxito.

  Tal vez uno de los puntos más positivos de Tevez en Central haya sido la confianza y el protagonismo real que les da a los juveniles. Facundo Buonanotte, Mateo Tanlongo, Alejo Veliz, Gino Infantino y Franco Frías son jugadores que no están de relleno y son muy tenidos en cuenta por el DT. La historia de Tevez en Central recién comienza, el camino de la reconstrucción será largo y lleno de espinas, pero Tevez hasta acá detuvo el temporal, rescató a los jugadores del pantano y el jueves le regaló al hincha la sonrisa más grande de los últimos tiempos.