Ovación

Terminó siendo todo del León

Facundo Ardusso casi le arruina de nuevo la fiesta a Peugeot, que al final pudo hacer el 1-2 con Canapino y Girolami.

Lunes 31 de Agosto de 2015

Cómo no va a decir que se iba triste de Santa Fe. Si fue el gran protagonista del fin de semana, si luego del gran triunfo de sábado por la noche estuvo a punto de arruinarle por completo la fiesta a Peugeot, justo el equipo que parece que vuelve a buscarlo. Facundo Ardusso pudo hacer doblete, doblegando de nuevo a los leones, pero una doble falla, de máquina y hombre, le impidió redondear con letras de oro el mejor fin de semana en su provincia. No pudo ser al cabo. La victoria quedó ayer para Agustín Canapino, el hombre apuntado por la marca para encumbrarlo en detrimento del campeón Néstor Girolami, quienes junto al parejense desmitificaron aquello de que correr en los callejeros invita al bostezo. Fueron dos finales atrapantes en suelo santafesino, dignas de un gran espectáculo en todos los sentidos.
  Ardusso fue el gran centro de atención y no sólo por el show que brindó en la pista sino por todo lo que hizo fuera de ella (ver página 15). El sábado presionó todo el tiempo a los hombres de Peugeot hasta que dio el gran sorpasso, pasándolos a los dos juntos a 6 vueltas del final. Y ayer largó detrás de Canapino y no le dio respiro nunca, buscándolo hasta por lugares imposibles. Y luego de que entró el primer auto de seguridad del fin de semana, porque el Focus de Werner quedó estacionado en plena horquilla tras recibir un topetazo de Guerrieri , en el relanzamiento el Flaco lo durmió al arrecifeño con una maniobra al límite y toque incluido.
  Iban 16 vueltas y, mientras el team Peugeot iba presto al camión de los comisarios deportivos a quejarse (“fue una maniobra espectacular, agresiva, al límite, me pasó bárbaro”, diría luego el propio Canapino), la alegría al de Las Parejas no le duraba ni un circuito. Al salir de la chicana el motor empezó a fallarle, tuvo que resetearlo en plena aceleración de la recta, el arrecifeño le descontó todo y al llegar a la horquilla Ardusso debió frenar exigido sobre la parte sucia. Consecuencia: siguió de largo por la vía de escape y volvió 18º.
  Enseguida, la piña entre Urcera, Della Motta y Colombo Russel hizo entrar de nuevo al pace car, Ardusso recuperó puestos y al pelotón, y en los apenas 3 giros de carrera plena que quedaron recuperó hasta ser 9º. No fue consuelo porque “estábamos para más. Sentía que podía repetir, pero falló el auto y luego yo, y perdí el tren delantero”, se sinceró el Flaco.
  Quedó por ver si otra vez Peugeot se suicidaba con órdenes de equipo pero no sucedió. Girolami por supuesto apuró a Canapino, que lo mantuvo a raya y celebró su primera victoria del año para cierto desahogo en el explosivo team, que ahora tiene al campeón líder y al arrecifeño pisándoles los talones.
  Para ellos sólo cabía ganar. Pero Ardusso fue la piedra en el zapato, el verdadero León parejense a punto estuvo de amagarlos de nuevo en el callejero santafesino.

El Patito, una víctima de las piñas

La segunda final del callejero tuvo las piñas que le faltaron a la primera. Lógicamente, hubo poco tiempo entre carrera y carrera como para recuperar los autos, que llegaron al límite para el domingo, y varios sufrieron las consecuencias, entre ellos el otro piloto de la región, Fabián Yannantuoni, que terminó muy caliente con Rafael Morgenstern. El Patito fue el primero que abandonó por un toque, que fue el que le dio el misionero, que anduvo repartiendo autazos por todo el circuito y destrozó la parrilla del Peugeot sobre la goma izquierda, lo que le provocó el retiro rápido. “Fue una animalada lo que hizo”, se quejó el piloto de Capitán Bermúdez. “Le pido perdón”, señaló Rafa luego de recibir la bandera negra de exclusión por esa maniobra. Lo mismo pasó con Guerrieri, por el topetazo a Werner y luego a Chapur y Fontana.
  Claro que “la” piña del domingo fue la de Urcera a Della Motta, que incluyó a Colombo Russell. La cola del Renault quedó montada sobre la trompa del Fiat, por suerte sin consecuencias para los pilotos, mientras que Spataro también besó las paredes y debió abandonar.
  El que zafó ayer fue Javier Manta, el piloto del team rosarino Litoral Group. A diferencia del sábado cuando rompió amortiguadores y la trompa en clasificación y no largó la carrera, ayer se cuidó y llegó al final luego de una parada en boxes: buen 14º puesto.

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