Tenencia para una mayor consistencia
En varios partidos, Bauza dijo que a Central por momentos le costó manejar la pelota.

Hay una frase recurrente de parte de Edgardo Bauza después de los partidos, al menos sucedió en cuatro de los seis encuentros que Central disputó en lo que va del semestre. A lo que el técnico hizo referencia es que por momentos el equipo perdió la tenencia del balón. Lo primero que hay que destacar en ese aspecto es la sinceridad del entrenador, que expone el problema antes que ampararse en la complicidad de un buen resultado. Después sí está el problema que el Patón advirtió ya en más de una ocasión. De cara al futuro es uno de los puntos en el que seguramente el DT trabajará, sabiendo que no hay equipo en el mundo que pueda manejar la pelota de principio a fin.

   Después del partido ante Talleres, por la segunda fecha, Bauza describió que le hubiese gustado que el equipo manejara más la pelota, que por momentos la perdía bastante rápido y eso hizo que se sometiera al ritmo del rival. Algo similar ocurrió contra San Martín de Tucumán, que fue el encuentro que el canalla ganó por mayor diferencia de gol en el año. Fue mucho más contundente con lo de Racing, donde directamente Central manejó el balón poco y nada y el antecedente más reciente es lo ocurrido el pasado jueves en cancha de Lanús, nuevamente contra la T.

   Es normal que en 90 minutos de juego los equipos se alternen la tenencia del balón, pero cuando le ocurre a Central, Bauza no sólo lo sufre, sino que hace visible esa deficiencia.

   A priori se trata de uno de los principales puntos en los que el canalla debe mostrar una mejora. Al Patón no le gusta hablar de "pasos" dentro de un proceso, pero parece normal que el armado del juego lleve un poco más tiempo para encontrar el ideal futbolístico. Una explicación más lógica que simplista podría ser que el primer y gran desafío de este cuerpo técnico es fortalecer la estructura defensiva. De hecho fue el objetivo por excelencia que marcó el entrenador ni bien llegó a Arroyito.

   Más allá de eso, dejar en manos del rival la posesión del balón y, por ende, el manejo del juego es un arma peligrosa, contra la que Central no parece jugar a disgusto, justamente por los buenos resultados que cosechó hasta el momento.

   De igual forma, amén de cualquier tipo de deficiencia colectiva muchas veces el canalla es víctima de la imprecisión de varios de sus jugadores, especialmente los mediocampistas, que son los principales encargados de armar una salida más o menos limpia, con transiciones ordenadas. A Ortigoza es a quien menos le cuesta esto, pero muchas veces el Gordo toca el balón más cerca de sus compañeros del fondo que los de ataque. Gil ha demostrado unos cuantos problemas para que el balón tenga como destino un compañero y algo similar ocurre con los encargados de las bandas (Carrizo y Camacho).

   Por lo demás, cuanto más divida el juego el equipo menos chances tendrá de lograr que la pelota circule con fluidez. Y contar con la presencia de dos jugadores de área (Ruben y Zampedri y a veces Herrera) hace que muchas veces el pelotazo frontal sea una tentación.

   Es probable que este Central de Bauza sienta cierta comodidad en esto de transitar momentos del partido sin la necesidad de mover la pelota de un lado a otro, pero es el propio Bauza quien renegó cada vez que notó que su equipo perdió la pelota. Cuando logre que sus jugadores mejoren en ese aspecto, el canalla irá camino a ser un equipo mucho más seguro de lo que lo fue hasta aquí.