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Te declaro la paz

El 21 de septiembre se jugará en Richmond el Encuentro de Rugby por la Paz, partido simbólico del que participarán ex combatientes de Malvinas, argentinos e ingleses, y figuras del rugby mundial, entre ellas el rosarino  Federico Pucciariello.

Martes 15 de Septiembre de 2015

El 21 de septiembre se jugará en la cancha de Richmond el Encuentro de Rugby por la Paz, un partido organizado por la ONG Rugby Sin Fronteras que jugarán destacadas figuras mundiales junto con veteranos de la guerra de Malvinas, tanto argentinos como ingleses, quienes se comprometieron a transmitirle al mundo un mensaje superador, demostrando que el deporte va más allá de todo tipo de barreras políticas e ideológicas. Uno de ellos es el rosarino Federico Pucciariello, hombre del Jockey Club que jugó además en Italia, Francia, Inglaterra e Irlanda. El marco no podía ser mejor, en Inglaterra, en pleno Mundial y en el Día Mundial de la Paz.
  Este Encuentro de Rugby por la Paz, que tiene la bendición del Papa Francisco, comenzó a gestarse en 2012, precisamente en las islas Malvinas.
  “La idea era jugar un partido en Malvinas con gente del lugar. El viaje a las islas, el cuarto ya de la fundación, coincidió con los treinta años del conflicto y fue, emocionalmente, el más fuerte, porque al cumplirse el aniversario de la guerra hubo una confrontación política muy fuerte entre Argentina y el Reino Unido con respecto a la soberanía”, relató Pucciariello para ir metiéndose de a poco en la historia.
  “El recibimiento fue muy hostil. No quisieron jugar con nosotros. Fue la primera vez que no logramos jugar con alguien en las islas. Cuando llegamos al aeropuerto nos enteramos de que no teníamos hotel porque el que habíamos reservado no nos quiso alojar y nos teníamos que arreglar en una base militar. Después una chilena nos alojó en dos break & breakfast. La mitad durmió en el piso en bolsas de dormir y pudimos acomodarnos para estar una semana, ya que el vuelo hacia el continente sale cada siete días”, continuó el ex primera línea bicampeón de Europa con el Munster irlandés.
  “Fue una experiencia rara. Como argentino sentí, por primera vez en mi vida, que no nos querían. Viajé y estuve en muchas partes del mundo y te puedo asegurar que el argentino es bien visto y siempre te reconocen por algo... por Maradona, por Messi, por el tango o por el vino; pero en este lugar no nos querían... de hecho nos pusieron hasta una custodia policial”, siguió relatando.
  “Esa semana fuimos a hablar con la junta comunal (un ente autártico de las islas) y con las dos iglesias, la protestante y la católica. El cura católico nos invitó a comer y fuimos a una misa en la que recién ahí nos mezclamos con los isleños. Luego fuimos a un colegio pero no pudimos hacer contacto con ningún chico porque la junta había dado esa orden. Nosotros llevábamos casi 2.000 mensajes de chicos argentinos de colegios primarios que les habían escrito en inglés a los pibes isleños y después de mucho insistir nos aceptaron esa correspondencia, lo que para nosotros fue un gesto muy grande de unificación”, prosiguió.
  “Unos días después nos mandaron a una vieja cancha en las afueras de Puerto Argentino, en un terreno pegado a un campo minado perfectamente señalado y ahí jugamos entre nosotros”, concluyó el ex pilar.

De Malvinas a Inglaterra. El viaje a las islas Malvinas había dejado un sabor agridulce en la boca a sus organizadores, pero toda esa experiencia sirvió de envión para un nuevo desafío. Bautista Segonds, fundador y presidente de Rugby Sin Fronteras, aseguró entonces que su sueño era “poder juntar a ex combatientes de ambos países”.
  “El desafío era enorme, más teniendo en cuenta esa experiencia”, contó Pucciariello empezando a cerrar esta historia que parece tener un final feliz. Lo cierto es que se empezó a hacer un trabajo fino, de mucha gente (entre otros Felipe Contepomi, Rodrigo Roncero, Agustín Pichot, el veterano de la Paz Alejandro Diego y el propio Pucciariello) y la cosa empezó a tomar forma. “Hablamos con el Papa Francisco y empujamos hacia adelante. Los ingleses consultaron políticamente cómo veían esto y con el visto bueno también le dieron para adelante. A partir de ahí, todo lo malo que habíamos vivido en Malvinas se revirtió con una velocidad increíble, con una voluntad extraordinaria, a tal punto que tenemos más de cien ex combatientes confirmados al evento”.
  El 21 de septiembre, en la cancha de Ritchmond, la misma gente que, por decirlo de alguna manera, se mató por intereses políticos de sus países se va a meter en una cancha de rugby para jugar. Lo harán todos mezclados y no habrá ni ganadores ni perdedores. Y será justo en el Día de Mundial de la Paz, dejando así en ridículo a una de las últimas guerras convencionales del siglo pasado.

El rugby, con acciones concretas

“Desde la fundación entendemos que por más que seamos una gota en el océano, el océano no es el mismo con una acción de paz”, destacó Pucciariello, miembro de la misma desde que volvió de Europa. Las acciones promovidas son concretas. Las canchas de rugby se arman con elementos del lugar y en lugares que no son tales, como fue en el caso de Robben Island, la cárcel donde estuvo prisionero Nelson Mandela; o por ejemplo el partido que se logró jugar entre los sobrevivientes uruguayos de la catástrofe aérea de Los Andes cuando se dirigían a una gira por Chile, en el mismo lugar del accidente, con los restos de la nave siniestrada como testigos. En otra gran operación se juntó a palestinos e israelíes para jugar y también mezclar 800 chicos en Jericó. Todas estas movidas fueron mensajes de paz trasmitidos a través de la Fundación Rugby Sin Fronteras e hicieron que los últimos tres Papas repararan en ello y dieran su apoyo.

“Jugar en Malvinas era un sueño”

“Hace 9 años atrás, cuando nacía la idea en Rugby Sin Fronteras de jugar un partido en las Islas Malvinas, nos parecía un sueño. No sólo estuvimos ahí 4 veces, sino que vamos a realizar en Londres un encuentro entre veteranos de guerra argentinos y británicos, y así como Nelson Mandela usó el rugby para unir a su pueblo, nosotros usaremos el deporte como herramienta de superación con el fin de que nuestros hijos no hereden los mismos errores que nosotros cometimos en el pasado”, destacó Segonds, el fundador y presidente de Rugby Sin Fronteras, en la presentación oficial del encuentro. A su turno, el veterano Alejandro Diego ese mismo día dio un mensaje movilizador. Expresó: “Fui a Malvinas a pelear, a matar, y era un veterano de guerra, hasta el año 2012, cuando decidí viajar nuevamente a Malvinas con la fundación y de ahí fue un cambio total. Hasta ese momento sentía que mi falta era no haber matado, que no había cumplido con mi objetivo y en Malvinas me sané y agradezco todos los días no haber matado a nadie”, y finalizó: “Es necesario un cambio de mentalidad para que estas cosas no vuelvan a ocurrir”.

Veteranos junto a figuras del rugby mundial

Veteranos que se enfrentaron en un campo de batalla jugarán unidos en un campo de juego bajo la consigna #YoTeDeclaroLaPaz. Y no estarán solos. Lo harán con destacadas figuras como el All Black Doug Howlet; los irlandeses Ronan O’Gara y Alan Quinlan; los sobrevivientes del Milagro de Los Andes Antonio Vizintin y Gustavo Zerbino; el ex capitán de Los Teros Jorge Zerbino; los Pumas Rodrigo Roncero, Felipe Contepomi, Pedro Ledesma e Ignacio Fernández Lobbe y el ex capitán de la selección italiana, el rosarino Federico Pucciariello.

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