Ovación

¿Te acordás, Leo?

Medio año atrás, Leo Fernández ganaba con sus pibes a un Unión lleno de titulares la semi de la Copa Santa Fe. Hoy el contexto será otro en el Gigante, la dificultad similar y la presión mayor

Sábado 03 de Febrero de 2018

La primera impresión a señalar es que aquella vieja discusión de si la Copa Santa Fe servía para algo a los clubes profesionales, queda saldada ahora al menos en uno de ellos. Central es el caso. Apenas pasó poco más de medio año de aquellas semifinales en que el equipo de reserva de Leonardo Fernández dio cuenta del de su tocayo Madelón, tanto en Arroyito como en el 15 de Abril, mérito que se agigantó más porque el ex DT canalla puso muchos jugadores titulares. Cosas del destino, consecuencia del trabajo serio, lo cierto es que no sólo varios de esos futbolistas tatengues estarán hoy en Arroyito, sino también aquel entrenador auriazul al mando de la primera y también varios de aquellos juveniles que dieron cuenta de Unión para después adjudicarse el título frente a Atlético Rafaela. Tanto pueden cambiar las cosas en tan poco tiempo, que el Leo de acá tendrá esta tarde una exigencia superadora a aquella, de mucho más presión. Inclusive por el contexto de este inicio de 2018 que no lo vio aún victorioso.
Leo Fernández hizo el camino cuál jugador de las inferiores. Se formó como entrenador en las divisiones menores canallas y ese título de la Copa Santa Fe le dio un gran espaldarazo como para ser al fin considerado para la primera división, a la que nunca negó que quería llegar. Tocó el cielo con las manos y mostró que estaba preparado, no sólo con tres triunfos resonantes en donde estuvo a prueba como interino, sino porque en ellos no confundió el rol de dónde venía y hacia dónde iba. Traducido: excepto porque le dio el arco a Jeremías Ledesma, no hizo la revolución de los pibes, más allá de la cabida que debió darles a otros, por la convicción sí, pero también por la necesidad.
Precisamente, de aquel lecho de rosas que supo forjar para ser ratificado como técnico oficial pasaron muchas cosas que ya de entrada lo están poniendo a prueba mucho más que cuando agarró el equipo a fines de 2017. Es que, sin querer queriendo, su llegada a Central tuvo correlato con la escasa inversión en refuerzos, con la caída por lesión del único considera en serio, Néstor Ortigoza, antes de arrancar y por las otras que siguieron de igual tipo que también abren el interrogante de si todas esas bajas tienen una causa común. Además sufrió por el golpe de Washington Camacho y hasta la inhabilitación de la otra incorporación, saldada para esta tarde, que habrá que ver si sube al status de refuerzo: Oscar Cabezas.
Muchos problemas le tocó entonces afrontar a Leo, algo así como decir: "bienvenido a la primera", y más temprano que tarde lo empiezan a poner a prueba en serio. Porque pese a que también pudo ganarle al final, Independiente por momentos lo volvió loco. Porque pese a que debió empatarle a Gimnasia, lo cierto es que su primera derrota fue consecuencia de esos muchos minutos en que su emparchado equipo quedó a merced del Lobo. Porque aún no ganó en el año, en definitiva. Y porque enfrente estará ese mismo Unión, que también aparece hoy en un lugar distinto, mucho más encumbrado, en una tercera posición inédita para el club en mucho tiempo y que además decanta por un juego consolidado.
Menudo examen tendrá entonces. Aquella vez la tenía brava en serio y con menos recursos (pero menos presión) pasó el obstáculo. No pasó tanto tiempo. Puede repetirlo, claro. ¿Te acordás, Leo?

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