Sudamericana: la lepra tendrá la última palabra
La caída ante Corinthians en la ida no aparece como resultado determinante. La revancha sigue asomando como una chance abierta para que Newell's pueda seguir haciendo camino en la copa

Jueves 03 de Agosto de 2023

El traspié en San Pablo no asoma como una señal condenatoria en el horizonte inmediato de Newell’s. El 2-1 en contra en el marcador no dejó efectos definitivos, ni en lo estrictamente numérico ni en el saldo de las conclusiones futbolísticas posteriores. Corinthians nunca se vistió de rival intimidante. En la ida quedó claro que esta Sudamericana no integra sus prioridades de lucha en esta temporada y tampoco representa un escollo insalvable de cara a la revancha que se disputará el próximo martes, a las 21.30, en el estadio Marcelo Bielsa.

El choque con el timao dejó sensaciones extrañas. Por un lado, la gran cantidad de fallas que expuso el conjunto leproso, sobre todo en el primer tiempo. A pesar de haberse plantando con cinco hombres atrás, sufrió mucho durante los 45’ iniciales. El mediocampo no cortaba a tiempo, y la defensa sufrió más de la cuenta. Evidentemente, por encima del dibujo táctico la puesta en escena del rojinegro quedó sumida y dominada por las vacilaciones colectivas e individuales.

En ese escenario las tapadas de Lucas Hoyos se erigieron como única herramienta de respuesta ante una avanzada de Corinthians que por momentos fue avasallante.

El guardameta de Newell’s venía de dos partidos (Talleres y Boca) con errores determinantes en la liga y en San Pablo consiguió cambiar la fisonomía de su aporte. Con atajadas impactantes sostuvo a Newell’s en un partido cuyo desarrollo arrancó muy cuesta arriba para la visita. Desde sus manos se entienden las chances de futuro que sigue conservando Newell’s en una llave muy complicada.

El grito de Marcos Portillo exhibió el carácter de la sangre joven en este plantel leproso. El pibe volvió a mostrar toda su guapeza y coronó una escalada de Ángelo Martino por izquierda que finalizó con un centro atrás, y que contó con una definición con el pie abierto que desembocó en la apertura de Newell’s.

Así, en un cotejo que por su trámite parecía escaparse, con poco logró equilibrar la balanza y forjar chances de anotar, a medida de que se fue dando cuenta de que la resistencia rival también flaqueaba cuando era exigida. Había muchas similitudes.

El paraguayo Jorge Recalde fue el que más intentó, muchas veces con poca compañía de calidad, y cada vez que podía intentaba rematar al arco.

Y cuando parecía que la primera etapa se retiraba entre quejas y empujones entre rosarinos y paulistas, apareció la corajeada de Martino y el gol de Portillo para promover una victoria que en ese tramo encontraba muy pocas razones.

Errores conspiradores

Las imprecisiones y el penal infantil que regaló Facundo Mansilla, le otorgó vida al timao que había arrancado el complemento con pocas ideas. Otra vez, fue el propio Newell’s el que conspiró contra sus ambiciones de éxito. Fueron sus errores no forzados los que le permitieron volver a subir al ring a un equipo grande de Sudamérica, que suele aprovechar ese tipo de licencias.

Así, Corinthians lo dio vuelta ayudado por su adversario de turno, con goles de Yuri Alberto de penal a los 57’; y de Wesley Ribeiro a los 65’.

El equipo rojinegro, con más determinación que ideas, fue por una heroica que nunca llegó, pero que en ciertos pasajes estuvo cerca.

Es que así quedó Newell’s, a pesar de una actuación con muchos grises, se dio cuenta de que si ajusta algunas clavijas que dejó sueltas en la ida, su pase de ronda no es un imposible. Debe asumir que cada error se paga muy caro en el ámbito copero y que debe animarse a levantar su producción aprovechando el apoyo de su gente.

El primer duelo demostró que su objetivo no está tan lejano. La revancha es una chance abierta y ese debe ser el mejor combustible espiritual para este Newell’s que quiere seguir soñando.