Ovación

Su alma ahora luce la 10

Diego volverá a jugar uno y miles de partidos en el equipo de las estrellas, donde volverá a brillar con su magia futbolera.

Viernes 27 de Noviembre de 2020

Ahora no hay dudas, el equipo de las estrellas tiene a su capitán para volver a jugar uno y miles de partidos. Es y será el único titular indiscutido. Con la 10. Ese número con el que se mimetiza su nombre futbolístico: D10S. Si hasta en su firma aparece junto a ese nombre premonitorio que los padres eligieron: Diego (10). Ni hace falta decir el apellido.

Inigualable. Aunque siempre se lo comparó. Primero con Pelé, y lo superó. Hasta ahora con Messi, y siguió ganando. Aparecerán nuevos futbolistas y seguirá estando arriba. Por su juego, indudablemente, y por él mismo.

Ese que fue chiquito y deslumbraba en canchas de tierra. El mismo que hizo jueguitos en los entretiempos de los partidos de Argentinos Juniors. El que se quedó afuera del Mundial 78 con tan solo 17 años porque el destino así lo quiso y le tenía previsto otra gran historia: la más grande del fútbol mundial.

La que conocemos todos, hasta los pibitos de hoy que no la vivieron pero tienen la suerte de verla en restropectiva. Y más allá del título en México 86, de los goles antológicos a los ingleses. De la mágica zurda que dibujó todo lo que quiso en el rectángulo de juego con una pelota y sin ella, porque Diego jugaba a otra cosa que nadie descifraba como él, que sí lo acompañaban dentro de un equipo para que el propio 10 demostrara por qué fue y será el más grande.

Con la camiseta celeste y blanca, con cualquiera. En cuero era lo mismo, llevaba el 10 imaginario. Ahora su alma es dueña de la 10. Y jugará de nuevo al fútbol como hace mucho no pudo hacer, ya no se le inflamarán los tobillos, la respiración no le fallará y el latiguillo "eeeeee..." volverá a oírse como el único y estridente: "Dieeeee...gooooo".

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