Ovación de acá

"Soy un enamorado de la liga rosarina"

Enrique Borrelli, coordinador de las inferiores de Newell's, habló antes del inicio de los torneos. Contó cómo es trabajar el día a día con los chicos del club y con Jorge Griffa.

Viernes 06 de Marzo de 2020

"El Negro Zamora estaba jugando en la Rosarina, pero había dejado de ir. Me dijeron dónde vivía y me metí con mi auto adentro del barrio. Me dijo que tenía toda la ropa mojada y no le quedaba otra para ir a entrenar. Lo subí al auto, lo llevé a una tienda y le hice comprar zapatillas, pantalones, una camiseta, remerita y una camperita. «Ahora no me faltés a un entrenamiento más, eh», le dije. Y no volvió a faltar".

Esta anécdota relatada por un tal Jorge Bernardo Griffa resume perfectamente la labor que tiene alguien a cargo las inferiores. Porque no es sólo encargarse de captar un jugador o de mirar pruebas. Hay también otras prioridades: acompañar, contener y entender situaciones personales y familiares.

Enrique Borrelli, hoy coordinador de las divisiones menores de Newell's, pone énfasis en la educación como cimiento fundamental para el futuro de los chicos. "Implementamos un plan de deserción escolar cero, hoy todo juvenil estudia y eso para nosotros representa un gran orgullo", remarcó con alegría el ex coordinador de Independiente, Argentinos Juniors y Chacarita.

Está claro que la educación acelera los procesos de maduración de los chicos y da sus frutos. Y hoy los resultados están a la vista. Porque si hay algo para destacar en Newell's es el giro de timón que le dio la comisión directiva al tema inferiores. Con Borrelli a la cabeza, la lepra está pasando por un buen momento. En la Rosarina quedó demostrado, ya que la temporada pasada se quedó con el título en la mayoría de las categorías juveniles. Y este año va por más. Este fin de semana vuelve la acción a las canchas con la 5ª, 6ª, 7ª, 8ª, 9ª, 10ª, Pre 10ª y Mini, además de las categorías 2009 a 2014 de infantiles. Eso no es todo, porque las chicas de la primera ya debutaron y también se están armando combinados de juveniles.

En la temporada 2019 acumularon varios títulos en las categorías juveniles, ¿el objetivo es revalidarlo?

La verdad que sí. Tuvimos un gran año en la Rosarina (también en AFA). Estamos muy contentos por eso y porque llevamos solamente 10 meses de trabajo en la institución. Lo logramos porque tenemos una cantidad y calidad de futbolistas muy buenos y cuerpos técnicos que se amoldaron rápidamente a nuestra idea y nos siguieron en el día a día. Estamos muy felices por lo logrado, pero para mí eso es pasado, ya estamos pensando de lleno en la nueva temporada.

A pesar de que suene exitista, siempre es más cómodo trabajar cuando los resultados están a favor; renovaste contrato hace pocos meses, tenés el respaldo total de la dirigencia y la tranquilidad de saber que las cosas están saliendo bien.

Siempre ganar es importante. Y además de ganar está la formación, la enseñanza, el crecimiento, que va de la mano de los triunfos. Con respecto a mi situación, hablé con Cristian D'Amico y llegamos a un acuerdo para que yo finalice mi mandato junto con el de él, el 31 de diciembre de este año. Esperemos hacer las cosas lo mejor posible y poder mejorar lo que hicimos en el 2019. No queremos salir de nuestro plan que es generar el mejor jugador posible para que llegue a la primera del club.

¿Cómo es el proceso desde que se capta a un jugador hasta que sale a la cancha?

Hay futbolistas que son captados rápido y que ya están preparados técnica, táctica y físicamente como para jugar enseguida. También están aquellos que no, que llevan un proceso de adaptación a un club tan grande como éste, donde obviamente hay muchas exigencias, porque estamos en un equipo de punta, muy competitivo. Por eso las adaptaciones varían, algunas son rápidas y otras de mediano plazo. Igual tenemos la paciencia como para esperar esa adaptación.

Siempre hacés hincapié en la importancia que tiene la educación para los chicos, ya que hay muchos de ellos que dejan la escuela para dedicarse al fútbol y terminan perdiéndose enseñanzas básicas para el futuro.

Totalmente. Acá en Newell's, gracias al apoyo de toda la comisión directiva, de Frank Kudelka, de Héctor Bidoglio que era quien estaba cuando yo llegué, entre todos nos pusimos de acuerdo para implementar un plan de deserción escolar cero. Todo futbolista de Ñuls hoy estudia y eso para nosotros representa un gran orgullo.

En una sociedad tan futbolera -y a veces extremista- como la Argentina, cómo se hace para que los chicos puedan jugar tranquilos y estén aislados de todo lo que se vive afuera, donde muchas veces hay padres que están a los gritos y, en definitiva, son quienes tendrían que dar el ejemplo a sus hijos.

Por suerte tenemos una gran relación con los padres. Obviamente no todos deben estar conformes con nuestro trabajo, es algo totalmente normal. La verdad es que tenemos un clima de mucho trabajo, en el que hay esfuerzos, ilusiones, ganas. Estamos muy contentos del ambiente resonante que creamos, nos da muy buenos resultados. Cuando hay algún problema, citamos a los padres y les explicamos que lo más importante para el chico es jugar al fútbol y disfrutar del día a día. Ellos son muy jóvenes, hay infantiles, niños que recién comienzan y que no necesitan ser presionados desde afuera. Ya van a tener tiempo de ser presionados, pero por nosotros mismos, también por los propios hinchas, por los socios. Por eso hay que dejarlos tranquilos, que disfruten, siempre con responsabilidad, sabiendo que están en un club de alto rendimiento.

¿Cómo se les inculca a chicos de 6 o 7 años que el fútbol es un deporte en equipo?

Hay chicos que nacen sabiendo jugar a la pelota y el gran desafío es enseñarles a jugar al fútbol. Tienen que aprender a saber que hay momentos para gambetear, otros para tocar, otros para defender.

Este es un proceso bastante largo. En la primera fase madurativa, que es de 6 a 8 años, no le damos mucha importancia a lo táctico y los dejamos que se diviertan, que disfruten. A partir de la segunda fase madurativa, después de los 8 años, empezamos a acomodarlos dentro del campo de juego.

¿El carácter es tan importante como la técnica?

Sí, para mí el carácter es fundamental. Nosotros estamos formando futbolistas ganadores. Si bien ganar no es lo único, siempre hay que buscar ganar jugando bien al fútbol. Pero, en definitiva, el resultado es muy importante. Y ellos de a poquito se van acostumbrando. De hecho, el fin de semana pasado arrancó la Rosarina y tuvimos resultados óptimos. Hicimos muchos goles, no nos convirtieron ninguno, y observé una voracidad de nuestros jugadores por convertir. Eso me puso muy contento.

Si bien conocías a Jorge Bernardo Griffa, ahora lo tenés trabajando al lado. Debe ser una linda presión, pero también una fuente inagotable de aprendizaje.

La verdad que presión no siento, al contrario, trabajar al lado del Maestro nos quita presión. La experiencia de Griffa nos da tranquilidad, nos da la palabra sabia de un hombre que tiene 50 años ininterrumpidos de fútbol. Nos da consejos, habla con los entrenadores, da cursos a los futbolistas. Debo decir que fue un gran acierto de la comisión directiva traerlo y nosotros también estuvimos de acuerdo. Merecía tener un lugar, pero no un lugar de protocolo, sino de actividad. El se siente muy bien y cada vez que viene lo disfrutamos un montón.

Hasta hace algunos años había diferencia cualitativa entre un juvenil de AFA y uno de la Rosarina. La brecha parece acortarse cada vez más.

Sí, se acortó muchísimo. Yo personalmente armó planteles que trabajan en forma conjunta, en donde les damos las mismas cargas de entrenamiento a todos. Nosotros tenemos cuatro entrenadores por categoría, que trabajan todos juntos y el fin de semana resolvemos quién juega en AFA y quién lo hace en la Rosarina. Por lo tanto, tengo un gran interés en que esa brecha se achique aún más. Yo soy un enamorado de la Liga Rosarina porque durante toda mi carrera en Buenos Aires nunca tuve esta posibilidad y acá la tengo. Para mí es una herramienta muy importante para el seguimiento y el crecimiento de nuestros futbolistas. Realmente no me pierdo ningún partido, siempre estoy al pie del cañón. Es una liga que me sirve para sacar conclusiones.

Está claro que estamos viviendo un cambio de época con el protagonismo de las mujeres. Esta temporada la Rosarina sigue fortaleciendo la presencia femenina. ¿Cómo está trabajando Newell’s en ese sentido?

Se está trabajando muy bien. Tenemos a Virginia Salera, que es la coordinadora del fútbol femenino y está haciendo un gran trabajo. Ya armó el equipo de primera, ahora está armando las inferiores. El club le está dando su lugar, le brinda material para trabajar y cuenta con el apoyo de D’Amico y toda la comisión directiva.

Inferiores: Newell’s, el club de mejor desempeño de la última temporada

Los títulos no son lo más importante, pero salir campeón es un halago inmenso mientras los chicos aprenden jugando en las divisiones inferiores. Y Newell’s cosechó logros en la mayoría de los torneos oficiales de la ARF: dio la vuelta olímpica en 6ª, 8ª, 9ª, 10ª y Pre 10ª, las que obviamente este año jugarán en 5ª, 7ª, 8ª, 9ª y 10ª.

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