Ovación

"Somos capaces de ganarles"

Hourcade sabe del poderío de los Wallabies pero avisó que Los Pumas "sacan fuerzas de donde no hay para realizar partidos memorables".

Martes 20 de Octubre de 2015

Sincero y frontal, pero también pícaro y desafiante, el entrenador de Los Pumas, Daniel Hourcade, reconoció ayer la superioridad de Australia pero avisó que sus jugadores son “capaces de ganarle” la semifinal del Mundial, que se jugará el próximo domingo en el estadio de Twickenham, en Londres.
  El tucumano calificó a los Wallabies como “un equipo fantástico”, lo consideró “una de las potencias del mundo”, aunque confió en el “plus” de los jugadores argentinos, capaces de “sacar fuerzas de donde no hay para realizar partidos memorables”.
  “Nosotros ya demostramos que somos capaces de ganarles pero también somos conscientes de que todavía no estamos a la altura de ellos, vamos en camino, aunque todavía nos falta”, analizó el tucumano.
  En el historial general, Australia domina ampliamente. También cuenta a su favor con los dos antecedentes registrados por Copa del Mundo: 32-19 en Llanelli (Gales) en 1991 y 24-8 en Sydney en 2003, ambas por fase de grupos. Este año se enfrentaron en Mendoza, en la versión reducida del Rugby Championship, y la victoria fue para los Wallabies (34-9), que después lograron el título por primera vez en la historia. Sin embargo, y también dentro de la historia reciente, por ese mismo torneo en 2014 Los Pumas se llevaron el triunfo (21-17).
  Al respecto, el coach tucumano señaló que “cada partido es diferente. En el primer juego de este Mundial ante Fiji no tuvieron un buen desempeño, de hecho no lograron el punto bonus (se debe marcar un mínimo de cuatro tries) y ganaron por una diferencia exigua, pero a la semana siguiente jugaron con Inglaterra e hicieron un partido tremendo, de los mejores que vi en este torneo. Australia es un equipo fantástico, de los mejores del mundo”, elogió.
Al momento de explicar el presente de Los Pumas, Hourcade aclaró que “no fue casualidad” y lo atribuyó genéricamente a un “proyecto desarrollado por la Unión Argentina de Rugby” y puntualmente “al juego que están desarrollando” en Inglaterra.
  “Antes eran los jugadores los que se iban a Europa para jugar en equipos profesionales, ellos mejoraban su nivel individualmente y después, cuando se juntaban, elevaban el nivel del seleccionado. En cambio desde 2009 hay un proyecto de la UAR con un plan de alto rendimiento que también incluye a los jugadores que actúan en Argentina”, comparó.
  “Primero empezamos a tener una competencia de nivel intermedio -abundó- y más tarde de primer nivel con la incorporación al RCh. Así fuimos avanzando y llegamos a este momento, tal vez un poquito antes de lo esperado pero todo es consecuencia de un proyecto y un trabajo”, reveló el DT.
  Por esa razón, el ex técnico de Los Pampas XV evitó hablar de “sorpresa” y sí dijo que lo inesperado en el Mundial actual fue la eliminación de Inglaterra en la fase de grupos, algo inédito para un seleccionado anfitrión en la historia de la competencia.
  “Este es un país donde el rugby se vive con mucha intensidad, lo practica mucha gente, es un deporte muy importante. Sin dudas que la eliminación de Inglaterra fue una desilusión para un país que organiza el torneo y es potencia a nivel mundial. Igualmente acá todo se vive con alegría. El domingo había más de 50 mil irlandeses en el estadio y cuando terminó el partido aplaudían como si hubieran ganado”, comentó.
  Sobre la victoria ante Irlanda por los cuartos de final, Hourcade subrayó la importancia de contar con “un banco con recambio” para levantar el nivel del quince en el tramo final del partido. “Antes sufríamos mucho los últimos minutos de cada partido por falta de resto físico pero ahora, desde que cambiamos la metodología de entrenamiento, estamos más habituados a jugar en alto nivel hasta el final”. Por último, afirmó que la mejoría que demostró su equipo en el cierre de los partidos se debe “a la experiencia que da estar jugando ante las potencias” en el Rugby Championship.

Vuelta al trabajo en Pennyhill Park

La tranquilidad del día después de obtener un lugar en semifinales fue el fiel reflejo del sentimiento que reina dentro del plantel de Los Pumas. Tras el gran triunfo ante Irlanda, ayer encontró a los integrantes del seleccionado nacional con una rutina de ejercicios regenerativos en pileta y con los elementos de elongación.
  La recuperación es clave en la alta competencia y para eso, entre el cuerpo médico y el staff de entrenadores físicos se planifican las rutinas de la semana. Con más de un mes en el certamen y cinco partidos sobre las espaldas, los dirigidos por Daniel Hourcade afrontan la última recta que los tiene entre los cuatro mejores del mundo.
  El trabajo en pileta es una parada obligada en el día después. Aprovechando las bondades que ofrecen las instalaciones mundialistas, las cuales poseen las comodidades necesarias para que sin trasladarse los jugadores puedan recuperarse de la mejor forma, los kinesiólogos y los PF diseñan diferentes rutinas a las cuales los jugadores responden con mucha seriedad. La recuperación es un aspecto tan importante como el entrenamiento mismo y nadie quiere dar ningún tipo de ventajas.
  Tras un día de descanso, hoy será el turno de volver a los entrenamientos. En Pennyhill Park, Los Pumas afrontarán una nueva semana, la cual culminará con otro partido decisivo: Australia, por un lugar en la final del Mundial.
     Daniel Hourcade contará con los regresos del centro Marcelo Bosch, quien cumplió la sanción de una semana, y el tercera línea santiagueño Juan Manuel Leguizamón, recuperado del desgarro en el gemelo derecho. Por su parte, Agustín Creevy realizará ejercicios diferenciados al sufrir una dolencia en el isquiotibial izquierdo.

“Ahora vamos por todo”. Joaquín Tuculet, fullback de Los Pumas, destacó que “el objetivo que teníamos cuando salimos de Buenos Aires era quedarnos hasta el último día, al menos el mío. Sé que logramos algo histórico y ahora vamos por todo”, señaló el jugador surgido en Los Tilos.
  “Hace mucho que venimos trabajando por esto, lo soñábamos. Estamos muy felices, no se puede explicar. La mayoría no habíamos jugado en 2007 y conseguir llegar hasta donde llegamos es algo increíble”, añadió.
  “Ahora hay que ponerse a pensar en Australia que es otro rival muy duro, al que ya conocemos bastante. Hay que aprovechar los días que quedan para llegar de la mejor manera”, agregó.

El Mundial encumbró a los equipos del sur

La brújula que los países europeos extraviaron en el Mundial parece que la tienen sus competidores del otro lado del mundo, con las semifinales a jugarse únicamente entre países del HemisferioSur por primera vez en la historia. Junto a los tres gigantes, Nueva Zelanda, Australia y Sudáfrica, está Argentina, con un renovado juego ofensivo que desarrolló en los últimos años disputando el Rugby Championship ante sus vecinos del sur.
  Mientras Inglaterra se marchó ante Australia apenas en la fase de grupos de su Mundial y Francia sufrió una de las derrotas más humillantes frente a los All Blacks, Argentina se hizo un lugar entre los cuatro mejores del mundo al eliminar al bicampeón del Seis Naciones Irlanda, y buscará más historia ante los Wallabies el próximo domingo (a las 13) en Twickenham.
  Desde el Mundial de 2011 a este torneo Los Pumas atravesaron una metamorfosis: pasaron de ser un equipo aguerrido e inexpugnable a despertar la admiración de sus rivales por el juego vistoso y contundente en ataque en Inglaterra.
  El cambio tiene que ver con la adaptación al estilo de juego de las potencias del sur, más ágil y ofensivo que el juego físico que proponen los del norte.
  Desde su inclusión en el RCh, en cuatro años los Pumas disputaron 40 partidos ante Nueva Zelanda, Australia y Sudáfrica. El proceso de adaptación fue largo y duro: perdieron 37, ganaron dos y empataron uno. “Prefiero perder con los All Blacks mil veces que ganarles a otros equipos porque cuanto más se juega con los mejores, más se aprende”, opinó Juan Fernández Lobbe tras alcanzar la segunda semifinal de su carrera.
  Según Agustín Creevy, el capitán, “Argentina aún no está la altura de las potencias del sur”, pero el renovado cambio de juego se ve reflejado en las estadísticas: Los Pumas concluyeron la fase de grupos como el conjunto más goleador, con 179 puntos.
  Las grandes diferencias que Argentina sacó ante Irlanda (43-20) reflejan las propuestas de juego que los seleccionados del sur y del norte presentan.
  El DT de Irlanda, Joe Schmidt, destacó el poderío argentino. “Jugaron de manera superlativa. El alto nivel los va llevando a jugar mejor, de una manera más consistente”, dijo. Y añadió sobre el RCh: “Es un gran beneficio para ellos estar allí y serán mejores con la franquicia en el Súper Rugby”.
  Inglaterra y Francia, que tientan a los mejores jugadores con millonarios contratos en sus poderosas ligas, retrocedieron más que ninguno en los últimos años. Inglaterra no gana el Seis Naciones desde 2011 y Francia, desde hace cinco años. Sus coachs, Lancaster y Saint-Andre, fueron duramente cuestionados y sus métodos evidenciaron cierto retroceso en comparación con los que propusieron los equipos del sur. La receta parece estar en poder de los entrenadores del sur. Nueva Zelanda, Australia y Sudáfrica tienen conductores de sus países, mientras que Argentina contrató al ex DT de los All Blacks, Graham Henry como asesor para generar ese cambio de mentalidad.
  Cuando asumió tras el Mundial 2011, Hourcade se nutrió de las ideas de Henry y les dio vía libre a sus jugadores para atacar y marcar puntos. “Nos gusta mostrar este tipo de rugby y a los jugadores les encanta”, dijo el tucumano, que adoptó la vistosidad de las potencias del sur para llevar a Los Pumas a la segunda semifinal en su historia.

El árbitro es el inglés Barnes

El inglés Wayne Barnes será el árbitro del partido que Los Pumas sostendrán el domingo ante Australia, por una de las semifinales del Mundial de rugby 2015. Barnes, quien viene de dirigir Sudáfrica-Gales por los cuartos de final, estará acompañado por el sudafricano Jaco Peyper, el irlandés George Clancy y el neocelandés Ben Skeen (TMO).
  El inglés, nacido en Gloucester hace 36 años, dirigirá por tercera vez un partido entre Argentina y Australia. Las dos primeras estuvieron enmarcadas en el Rugby Championship de 2012 (23-19, en Gold Coast) y 2013 (17-54 en Rosario). Barnes debutó como árbitro profesional en 2005 y dirigió en los mundiales de Francia (2007) y Nueva Zelanda (2011).
  En tanto, la semifinal que protagonizarán el sábado Nueva Zelanda y Sudáfrica tendrá como árbitro al francés Jerome Garcés, quien será secundado por su compatriota Romain Poite, el irlandés John Lacey y el australiano George Ayoub (TMO).

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