Gabriel Heinze salió a escena, quizás, por última vez como jugador. Le costó hacerlo, porque en segundos le pasaron innumerables imágenes de su notable carrera futbolística. "Estoy mal, triste, muy nervioso, se me vino toda mi carrera encima", dijo el Gringo con los ojos brillosos, aunque se prometió a sí mismo "no llorar porque no me gusta".
A lo largo de más de tres cuartos de hora pidió la palabra para aclarar algunos temas y después contestar cada una de las preguntas que recibió en la extensa conferencia de prensa desarrollada ayer al mediodía en Bella Vista.
"La película mía es para ganar 20 Oscar, no puedo pedir más nada. Si hago un recorrido para atrás, son impresionantes la cantidad de cosas que viví", afirmó con firmeza Heinze ante una multitud de medios de prensa que se convocaron especialmente para tener su palabra en las horas previas a su despedida, después de 17 años de fútbol de alto nivel y en los mejores clubes del mundo. Envidiable, por cierto. "No la estoy llevando bien porque recién ahora me cayó la ficha que cada minuto que pasa no voy a volver a vivirlo más. Que cada pelota que uno toca tiene un significado. Se me vino todo el mundo abajo, pero son decisiones que uno toma", esbozó.
El sábado la gente de Newell's le brindará tributo a uno de los referentes y armará una fiesta especial en su despedida del fútbol. Será su último juego en el Coloso, aunque aún no decidió si será el definitivo o estará también en la última fecha: "No tengo decidido si va a ser mi último partido; pero qué más lindo que irme con el calor de toda mi gente. Además, Ñuls está en una situación que no se necesita de forma urgente esos tres puntos, pero aún no lo definí".
Y agregó: "Le pregunté al capitán si íbamos a concentrar porque no quiero tener mucho tiempo para pensar. No deseo vivir estos momentos, si fuera por mí me iría al campo y desaparecería, pero lo que sé es que todo lo que me salga será de adentro y haré una fuerza enorme para que no se me caigan las lágrimas”.
¿Seguirás ligado al club?, fue la consulta de rigor. Y su respuesta: “Gabriel Heinze estará siempre, posiblemente por como soy no me voy a quedar trabajando porque no sé en qué puedo hacerle bien a Newell’s y no voy a estar por estar. Posiblemente me aleje un poco para saber qué es lo que quiero. Sé el cariño que me tienen los dirigentes, pero también tengo que ser responsable de mi parte porque aún no estoy preparado”.
No sólo se vincula su nombre con la entidad del Parque sino también se lo menciona en Francia, precisamente en Olympique para acompañar a Marcelo Bielsa, el flamante DT de la entidad. “Es un tema muy personal, de lo cual no tengo nada para responder. Lo tengo que pensar, ver en el futuro, pero no corresponde que dé ninguna opinión porque no lo tengo pensado”, sentenció sin entregar alguna señal sobre su idea, más allá de que los medios franceses lo siguen mencionando junto al Loco.
“Si a un futbolista le das a elegir cómo terminar la carrera muchos decidirían como lo hice yo. Si hago todo el recorrido para atrás, nunca soñé todas las cosas que pasé. Después, venir con 34 años y hacer todo lo que se hizo y formar parte de la historia de Newell’s es lo mejor que le puede pasar a un jugador. Es el final perfecto y no me quedó nada pendiente. Di todo, es mi gran tranquilidad”, confió.
Llegado este momento no hay vuelta atrás para el Gringo, quien meses atrás escribió una carta anunciando su retiro. “No me arrepentí porque fue una carta muy pensada y muy sentida. Después uno ve que puede seguir jugando, pero en ningún momento pensé en volver atrás. Tampoco pienso en la posibilidad de regresar, es durísimo, no sé si me equivoqué, me va a costar mucho porque es en lo único que pensé en toda mi vida. Pero ya está”, insistió.
Heinze también entregó un mensaje hacia la gente en las horas previas a un día que seguramente será inolvidable. Porque le pondrá punto final a su carrera, pero también por la despedida emocionante que le brindará el hincha. “Todos saben lo que este grupo le dio, le está dando y le dará. Lo que han hecho conmigo es admirable. No somos máquinas, sentimos lo mismo que ellos. A nivel personal quiero agradecerles todo el cariño que me han dando. Me quedo tranquilo porque con errores o virtudes siempre hice lo mejor por esta camiseta. Sólo me queda agradecer por los aplausos”.