Ovación

Sensini y la necesidad de revancha: "El hincha quiere un regalo: el clásico"

Roberto Sensini mantuvo ayer un jugoso mano a mano con Ovación. El director general de fútbol desmenuzó la realidad rojinegra.  El mánager apoyó la labor de Bernardi.

Jueves 27 de Agosto de 2015

Roberto Sensini siempre apareció en Newell’s en situaciones complejas. Fue el primer técnico de la era de Guillermo Lorente, allá por 2009, cuando el club estaba en una situación institucional y económica difícil y cumplió con éxito su misión. Ahora fue convocado para ocupar el cargo de director general de fútbol y no puso excusas: dio el presente otra vez. Boquita asumió en el receso y arrancó a trabajar codo a codo en el DT Lucas Bernardi. Ayer dialogó con Ovación y repasó pormenorizadamente el presente rojinegro. Nunca tiró la pelota afuera y respondió todo. Uno de los temas excluyentes fue el clásico que se viene dentro de un par de fechas. “El hincha quiere un regalo y el equipo también quiere darse un regalo a sí mismo. Muchos jugadores que hoy están acá son hinchas y todos queremos darnos una gran alegría. En el último clásico no lo pudimos hacer y pronto tenemos una revancha”, sentenció Sensini.
  —¿Cómo estás viviendo esta nueva función inédita para vos?
  —Bien. En algunas cosas todavía me estoy adaptando, a otras ya las sabía de cuando era director técnico, como las relaciones o el análisis futbolístico. Son cosas que antes las hacía desde otro lugar como era el de director técnico. Hoy me toca estar un poco más alejado de lo que es la cancha de fútbol. Pero en realidad al día a día lo vivo con varias funciones, más allá de lo que es el plantel de primera, como son las inferiores y todo lo que respecta a la parte futbolística. Para empezar con Lucas Bernardi hicimos un análisis del equipo y definimos a los jugadores que iban a ser parte del grupo. En mitad de cancha trajimos a Lucas Mugni y a Mauro Formica. Con el defensor central intentamos con Hernán Pellerano, pero desde lo económico era muy complicado. Y con Hugo Campagnaro él se tomó un tiempo y después no se dio. Queríamos que si llegaba un defensor fuera un refuerzo y no traer por traer. Hoy algunos pueden decir que falta un zaguero, pero yo creo que no tenemos problemas en la fase defensiva. Tal vez tenemos que resolver mejor en los últimos metros de la cancha, en donde se ganan los partidos, donde Lucas está tratando de encontrar soluciones.
  —¿Cómo vivís los partidos?
  —Lo hablaba con Juan José Rossi (risas). No pensaba que me iba a costar tanto. Sentado en el palco o en una butaca sufro mucho realmente. Trato de estar tranquilo, pero esa adrenalina que realmente corre en el cuerpo de la persona durante el partido no alcanzo a poder hacer algo que me permita canalizarla. Vivo los partidos con mucha ansiedad, más allá de los resultados que son importantes. Me tendré que ir acostumbrando de apoco a este nuevo rol. Me gusta el día a día de mi trabajo en el club, analizando todo lo que tiene que ver en el fútbol de inferiores a primera. Pero el fin de semana se me complica un poquito más (risas). Uno se va adaptando a lo nuevo como sentarse con un jugador para hablar de un contrato, algo que antes no hacía. Yo al final soy un empleado del club y las ideas se las traslado a la dirigencia con respuesta positiva o negativa.
  —¿Piden mucho dinero los jugadores para firmar un contrato?
  —No sé si el jugador en general gana mucho o poco. Sí que el futbolista hoy se tiene que adaptar a la situación del país. Vuelvo uno años atrás y cuando venían a buscar a un jugador argentino se pagaba mucho más de lo que se paga ahora, salvo algunas excepciones. Hoy al jugador argentino se lo llevan afuera no tan caro como en otro momento.
  —En lo futbolístico, ¿cómo ves al equipo de Bernardi?
  —Lo primero que digo es que cuando nos sentamos a hablar con Lucas cuando fue designado técnico, nos contó la idea que hoy lleva adelante. Es cierto que los resultados no son los deseados. En los seis partidos la intención era tener más puntos. Es bueno que el DT siga respetando la idea y la manera de jugar. Nosotros buscamos que este club tenga una idea y él va por este camino. También es cierto que importan los resultados, pero también las formas y cómo se logran. Podemos ser criticados porque no podemos ganar, el tema del clásico ayuda a estar en el ojo de la tormenta, pero la única manera de salir adelante es trabajando, no desviarse del camino, mejorando lo que hace falta y en eso estamos en el día a día junto a Lucas. El técnico está buscando mejorar junto a los jugadores para obtener los resultados que queremos. Seguro que por el plantel que tenemos tendríamos que estar en otra zona de la tabla. Hoy nos faltan algunos puntos que se podrían haber logrado, como ante Temperley y Rafaela. Cuando uno no está en la buena es como que se te viene como un viento en contra y nosotros tenemos que cambiar ese viento para que sea a favor, con mucho trabajo y sin corrernos de la idea.
  —Bernardi es un DT que toma decisiones fuertes.
  —Nosotros sabíamos que él iba a tomar las decisiones que creía convenientes. Algunos tenían dudas sobre él porque había sido compañero de muchos futbolistas del plantel. Pero Lucas tiene una personalidad fuerte y una idea bien clara. Pero después la realidad en el fútbol es que sin resultados, son palabras. Tenemos que lograr que con trabajo las cosas que queremos no sean simplemente palabras, sino también hechos. Hablamos mucho con Lucas, pero dejo claro que él es el técnico y yo estoy en otra función. Por supuesto que charlamos y coincidimos en muchas cosas como lo que nos cuesta tener sorpresa en los últimos metros de la cancha. Parecería todo malo, pero no están llegando poco y con eso al rival le alcanza para empatarnos o ganarnos.
  —Está urgencia de ganar rápido. ¿Cómo manejan la ansiedad?
  —La ansiedad se maneja no perdiendo la idea del inicio del ciclo. Sí modificando lo que el DT crea que haga falta. Pero nosotros pensamos que estos son los jugadores indicados, que este es el técnico indicado y que esta es la forma indicada, entonces tenemos que encontrar la manera de resolver los problemas que le pasan a cualquier equipo. Debutaron muchos chicos, hubo recambio en el arco, hubo variantes de jugadores y eso requiere el tiempo para encontrar la fórmula. Entiendo al hincha que está molesto y nosotros estamos tratando de poder ser un equipo competitivo, donde vayamos a jugar a todas las canchas de la misma manera y sin importar el rival. Esta es la idea de siempre de Newell’s.
  —Hoy el clásico está sobredimensionado. Parece de vida o muerte. ¿Cómo lo ves vos?
  —Es normal que sea un partido importantísimo en la ciudad, para los clubes, jugadores, hinchas, cuerpo técnico y para todos. Por ahí Newell’s estuvo peleando campeonatos y pudo dar la vuelta olímpica, pero la realidad es que hoy lo que nos puede exigir el hincha es el clásico y está bien que lo haga. Nos gusta que nos exijan porque nosotros también lo queremos ganar. Hoy al jugador de Newell’s se le puede reclamar eso porque a los otras cosas ya las obtuvo. Hoy si hay algo que quiere ganar el jugador de Newell’s es el clásico. Por muchos motivos. Muchos de estos muchachos salieron campeones en 2013 y hoy están sufriendo esta situación de no poder ganar este partido.
  —En el último clásico no lo consiguieron y unos pocos hinchas recurrieron a la violencia.
  —No es que el insulto está bien, pero es parte del fútbol, pero cuando se pasa para el lado de la agresión no está bien. En esta ciudad a medida que pasó el tiempo creció el fanatismo. Lo que hay que repudiar es la violencia. Es un partido importante que se quiere ganar. El hincha quiere un regalo. Quiere este partido para festejar contra el eterno rival, que puede ser un vecino o hasta dentro de un matrimonio. El hincha quiere un regalo y el equipo también quiere darse un regalo a sí mismo. Muchos jugadores que hoy están acá son hinchas y todos queremos darnos una alegría. No lo pudimos hacer y pronto tenemos una revancha.
  —El sábado a la mañana vas a hablar con los socios de Newell’s.
  —Daré un repaso de lo que se está haciendo mediante una charla. Es para explicar nuestro trabajo en el área de fútbol. Vamos a estar frente al socio y trataremos de contestar las inquietudes. Después, a algunos les gustará o no. Lo bueno es contar lo que se hace.
  —¿Te sentís querido por los hinchas de Newell’s?
  —Me siento reconocido porque fui jugador, volví como entrenador y ahora estoy otra vez adentro. Sé que tengo responsabilidades en tomar decisiones y proponer ideas. Asumo el desafío. Sé que el hincha espera mucho de Sensini, como de Bernardi, o de Maxi Rodríguez. Es así, es normal. Espero estar a la altura y aportar para que el club siga creciendo.
  —¿Cómo está el tema de Milton Casco?
  —Es un chico que estaba a horas de viajar a Francia y Marcelo Bielsa renunció por lo que se cayó la operación. Ya había tenido otras posibilidades y se volvió a reflotar lo de River. Hay una chance de venta. Es un jugador importante, pero hay momentos que no podés retener al futbolista. Veremos qué pasa. (ver aparte).
  —A Ustari se le vence el contrato en diciembre, ¿la idea es que continúe?
  —Hoy es prematuro hablar de jugadores que se van a quedar o no, faltando nueve fechas. A Oscar le tocó quedar afuera estos dos partidos, pero no se puede negar que es un gran arquero. Perdió la titularidad, pero la puede recuperar. Luego analizaremos a todo el plantel para ver cómo seguimos. También será importante la palabra de los jugadores. Primero el objetivo es volver a la victoria y a partir de lograr un resultado positivo se empiezan a pensar las cosas de manera distinta. Colón nos hará la vida imposible, pero para nosotros es un partido importante para lo que viene.

Casco está a un paso de River y si se va Ponce interesa el delantero Boyé

El futuro de Milton Casco parece tener una banda roja. Porque River volvió a la carga por el lateral izquierdo y su traspaso está muy avanzado, aunque se sabe que restan detalles por cumplimentar y en este sentido, más teniendo en cuenta la reciente experiencia con Olympique de Marsella, no se puede asegurar nada. Pero de no mediar imprevistos, los rojinegros se desprenderán del marcador de punta que fue campeón en 2013. Esto no es todo. Porque si se alinean los planetas para Newell’s podría arribar un refuerzo extra. El enroque es complejo pero no hay que descartarlo. Aquí entran a tallar los nombres de Ezequiel Ponce, que debería sumarse a la Roma ahora, y que a su vez acepte ponerse la camiseta leprosa el atacante millonario Lucas Boyé. La saga de los centrodelanteros tendrá varios capítulos.
  Primero hay que decir que si todo marcha dentro de lo charlado por las dirigencias leprosa y millonaria el monto de la operación será similar al que fue solicitado al Olympique francés, es decir una cifra que rondaría los 3 millones de dólares, por el 85 por ciento del pase. “Hay bastantes posibilidades para que se haga el traspaso. Está avanzada la negociación y hay optimismo”, confió una alta fuente del Parque, que igual aclaró que “no está hecho, ni firmado”.
  Milton Casco le cierra a River por todos lados y Newell’s sabe que el jugador, tras la experiencia fallida de Francia, necesita reiniciar su carrera con un cambio de aire. Por ello incluso hoy el titular en el equipo de Lucas Bernardi es el juvenil Gabriel Báez. Así lo del lateral, hoy integrante de la selección argentina, no tendría que complicarse y los rojinegros lo venderían en una cifra más que aceptable.
  Pero la factible salida de Casco a River, por ser un equipo del fútbol local, no habilita un cupo extra de refuerzo. ¿Qué lo habilitaría? Justamente si Ezequiel Ponce se suma en este libro de pases a Roma. El Tanque viajará antes del fin de semana a Italia para realizar la revisión médica y ultimar cuestiones de papeles. No es seguro, pero hay una chance de que el equipo romano pretenda sumarlo ahora y no a fin de año como estaba previsto originalmente.
  Si esto ocurre, Newell’s ya le hizo saber a los directivos de River que quiere sumar a préstamo por un año y sin cargo a Lucas Boyé, algo que no es fácil, pero podría ocurrir. Claro que para que pueda jugar Boyé ahora debe emigrar Ponce. El plazo final para este enroque es el 10 de septiembre. Tampoco hay que descartar esta alternativa para el año próximo.
  Lucas Boyé es un jugador con un gran futuro y le gusta a la dirigencia y al cuerpo técnico.

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