Ovación

Se lo quedó River porque tuvo final

Un equipo juvenil del millonario derrotó a los titulares de Racing por 2 a 0, en el torneo de verano jugado anoche en Salta

Sábado 19 de Enero de 2008

De un lado, un juvenil equipo de River, mechado con algunos de experiencia. Del otro, los titulares de Racing, aunque de igual experiencia prácticamente que su rival. Y como el equipo de Micó tenía más responsabilidades en vistas del equipo que plantó en la cancha, buscó más y estuvo cerca de un mejor resultado. Pero en el final el limitado conjunto de Simeone encontró los huecos gracias a los más viejos y se llevó una impensada diferencia de 2 a 0, en el segundo partido de ambos del torneo de verano, jugado anoche en Salta.
Racing venía de vencer al equipo alternativo de San Lorenzo, mientras que River, también con juveniles, le había empatado a Independiente. Y fue el equipo de Micó el que tomó la iniciativa de la mano de un Fileppi que amaga con convertirse en manija. De su zurda salieron las opciones más claras, en una tapada de Ojeda a Navia, y en un cabezazo del mismo chileno que dio en el travesaño.
River no llegaba ni creaba peligro porque todo terminaba en el centro imperfecto hacia Falcao. Es más, el sistema de 3-3-3-1 no pareció sentarle cómodo al equipo como si lo fue el tradicional 4-4-2 para los muchachos de Racing. que tuvieron otra chance en una corrida de Méndez.
Hubo un penal no cobrado por Lunati a Navia porque sus asistente le marcó mal posición adelantada y cuando ya el partido se moría en un irremediable 0 a 0, Ferrari escapó por la derecha, mandó el centro y Mercado, que se había arrojado para cerrar el envío, extendió su brazo y la pelota le pegó en él. Penal sin dudas, segunda amarilla para el hombre de Racing y gol del mismo carrilero.
Racing intentó y se desordenó totalmente en los últimos minutos y así River contó con espacios para liquidarlo. Y no lo desaprovechó. Otra vez Ferrari se fue en velocidad, se frenó y de zurda habilitó la llegada franca de Ruben, quien la paró de pecho y sometió a Hidalgo con un disparo medido que pegó antes en el palo.
Lo que siguió fue la inútil expulsión de Yacob por impotencia y el festejo, mesurado pero festejo al fin, de Simeone, para quien los triunfos siempre sirven aunque sean amistosos.

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