Viernes 24 de Enero de 2020
Cerró una etapa y abrió rápido otra fuera de los límites de la ciudad. Matías Caruzzo se desvinculó ayer del canalla. Pero antes de meterse de lleno en el mundo de Argentinos Juniors dialogó en exclusiva con Ovación para hacer un balance del gran paso que tuvo en Arroyito, donde además de ser referente quedó en la retina de los hinchas por ser uno de los guerreros más importantes que tuvo el equipo cuando el canalla le puso punto final en diciembre de 2018 a una sequía de casi 23 años sin campeonatos al lograr la Copa Argentina. “Me voy feliz de haber conocido la locura que es Rosario Central”, contó el zaguero central de movida.
“Llegué y a los pocos meses ya había conseguido un título. Fue algo maravilloso y lo disfruté muchísimo”, acotó con orgullo Caruzzo. “En el transcurso del último semestre no pude terminar de disfrutarlo por completo por diferentes circunstancias, pero la verdad es que me voy feliz de haber estado en este club”, abundó el jugador con cierta nostalgia.
Lejos de confrontar o generar polémica con los directivos, Matías optó “por mirar la parte del vaso lleno, que es lo que realmente me interesa”. Por eso dijo que “hoy por hoy lo mejor que tiene el club y lo que el hincha debe saber y apoyarse es el grupo de jugadores, que es maravilloso y muy bueno”, apuntó como para dejar en claro realmente cómo son las cosas en el canalla.
En medio del ping pong, el zaguero confesó que en su momento “quedé dolido por la salida de Bauza. Porque le ha dado mucho a la institución, también le brindó mucho cariño a la gente como ellos a él”. Y aprovechó el diálogo con Ovación para “estar eternamente agradecido al Patón y al Colo Cetto. Ellos confiaron y me hicieron conocer la locura del club y la ciudad”. También se lamentó por “no haber podido colaborar con el Loncho (Ferrari) desde adentro de la cancha porque tenía un desgarro en un momento raro, donde tuvimos tres técnicos en 26 días”.
“Central es para disfrutarlo. Lo que viví fue maravilloso. Aprovecho este diálogo para agradecerle a todos el respeto y cariño que me brindaron siempre. Seré un canalla más desde Buenos Aires”, deslizó el jugador que jugó infiltrado el clásico copero contra Newell’s “porque tenía que estar como sea” y el hombre que marcó el penal que terminó dándole la Copa Argentina al auriazul en 2018 ante Gimnasia en Mendoza. Se fue gran capitán. Un referente de verdad.