Sábado 01 de Agosto de 2009
Fue a bordo de un viejo Ferrari de hace dos años, pero el alemán Michael Schumacher pisó ayer de nuevo el acelerador de un Fórmula 1, en el primer paso hacia su regreso a la categoría reina del automovilismo, en reemplazo de Felipe Massa.
Pese a estar prohibido realizar tests durante la temporada, el siete veces campeón del mundo obtuvo un permiso para girar. El veterano piloto de 40 años, siete veces campeón mundial de F1, se sentó al volante de una Ferrari de propiedad privada utilizada en la temporada 2007 y probó la "bala roja" en el circuito de Mugello en Toscana. El Kaiser completó 67 vueltas al circuito de Mugello marcando su mejor tiempo en 1m 23s 736/1000.
El trazado fue completamente sellado para la práctica del viejo maestro. Algo está claro: el perfeccionista Schumacher no dejará nada al azar antes del Gran Premio de Europa el 23 de agosto.
El vocero de Ferrari, Luca Colajanni, dijo que Schumacher organizó la prueba para determinar su condición física. No pudo probar la Ferrari actual debido a la prohibición de la F1 de probar los autos durante la temporada.
"Aunque no sean los actuales ni los del año pasado, sencillamente me gustaría manejar todo lo posible, de modo que ésta es una buena opción", enfatizó el veterano piloto alemán.
Con respecto a su adaptación, el teutón dijo: "Es genial estar de vuelta en el circuito con un Fórmula Uno. Después de un par de vueltas pude encontrar la regularidad en los tiempos. Estoy contento con mi actuación. Ahora nos toca ver cómo responde mi cuerpo y los músculos durante los siguientes días".
Schumacher, que se retiró en el 2006, volvió al ruedo dos días después de que Ferrari anunció que reemplazará a Massa hasta que el brasileño regrese. La vuelta de un mito de la velocidad será en el Gran Premio Europeo, en Valencia, el 23 de agosto.